
Publicado Marzo 2026
Recetas con almendras de toda Europa
Las almendras son un ingrediente de temporada esencial en toda Europa y tienen una historia gastronómica fascinante que ha influido en muchas de las recetas más famosas del mundo que seguimos disfrutando hoy. Cultivadas desde hace miles de años, proceden de Oriente Medio y Asia Central, y se expandieron por el Mediterráneo, donde el clima cálido y seco ofrecía las condiciones perfectas para su cultivo.
Desde entonces, las almendras se han convertido en un pilar fundamental de la cultura gastronómica europea. Desde la Tarta de Santiago, el emblemático pastel gallego que da la bienvenida a los peregrinos del Camino de Santiago, hasta las Gebrannte Mandeln que se encuentran en los mercados navideños de Alemania, cada país tiene su propio vínculo con este fruto.
En el sur de Europa, la cosecha de almendras suele realizarse entre agosto y finales de septiembre, dependiendo de la variedad y del clima local. Durante este periodo, las cáscaras se abren de forma natural, señalando que las almendras han alcanzado su punto óptimo de madurez.
Ya que los almendros acaban de ser recolectados, es el momento perfecto para descubrir algunas de las recetas europeas más emblemáticas con almendras: cuatro recetas tradicionales de España, Alemania, Francia e Italia.
Tarta de Santiago – España

Un pastel tradicional de Galicia elaborado con almendras, azúcar y huevos. Reconocido por la cruz de Santiago dibujada en azúcar glas, este pastel se remonta al siglo XVI y se ha convertido en un símbolo de hospitalidad para los peregrinos del Camino de Santiago.
Ingredientes para 8–10 personas:
- 250 g de almendras enteras (con piel opcional – muélelas finamente antes de usar)
- 250 g de azúcar
- 4 huevos grandes
- Ralladura de ½ limón
- Ralladura de ½ naranja
- ¾ cucharadita de canela molida
- Mantequilla para engrasar el molde
- Azúcar glas para decorar
Preparación:
Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa un molde redondo de 23 cm con mantequilla.
Muele las almendras en un procesador o batidora hasta obtener una harina fina y homogénea. Una textura ligeramente gruesa le da al pastel su toque característico.
Bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla quede pálida y esponjosa.
Añade las almendras molidas, las ralladuras y la canela. Mezcla hasta integrar bien.
Vierte la mezcla en el molde y alisa la superficie.
Hornea durante 30–40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
Deja enfriar 10 minutos en el molde, desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Espolvorea con azúcar glas antes de servir.
Consejo de decoración: Coloca una plantilla con la cruz de Santiago sobre el pastel ya frío antes de espolvorear el azúcar glas.
Gebrannte Mandeln – Alemania

Un aroma inconfundible en cualquier mercado navideño alemán. Estas almendras tostadas con canela son crujientes, dulces y muy fáciles de preparar en casa.
Ingredientes para 2–3 personas:
- 200 g de almendras enteras (con piel)
- 180 g de azúcar
- 100 ml de agua
- 1 ½ cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Preparación:
Cubre una bandeja de horno con papel vegetal o un tapete de silicona.
En una cazuela grande y de fondo grueso, mezcla el azúcar, el agua, la canela y la vainilla.
Calienta a fuego medio-alto y remueve hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla empiece a hervir.
Añade las almendras y remueve constantemente hasta que el agua se evapore y el azúcar se cristalice.
Baja el fuego a medio y sigue removiendo hasta que el azúcar se derrita y las almendras queden cubiertas con un caramelo brillante.
Extiende las almendras sobre la bandeja en una sola capa y deja que se enfríen completamente.
Tarte Amandine – Francia

Un clásico francés con una base de masa sablée y un relleno cremoso de frangipane (crema de almendras). Rica, elegante y perfecta para compartir.
Ingredientes para 8–10 personas:
Para la base:
- 100 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 50 g de azúcar glas
- 1 huevo grande, a temperatura ambiente
- 40 g de harina de almendra
- 200 g de harina común
- 1 pizca de sal
Para el relleno de frangipane:
- 115 g de mantequilla muy blanda
- 65 g de azúcar
- 2 huevos grandes
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- ¼ cucharadita de extracto de almendra
- 120 g de harina de almendra
- ¼ cucharadita de sal
- 50 g de almendras laminadas
- Azúcar glas para decorar
Preparación:
Masa:
Coloca la mantequilla blanda y el azúcar glas tamizado en un bol grande. Bate a velocidad media durante 2–3 minutos hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
Añade el huevo y la harina de almendra, mezclando hasta que esté completamente integrado. La mezcla quedará espesa y desigual.
Tamiza la harina normal y la sal sobre la mezcla, y mezcla despacio hasta que se forme una masa rugosa. Presiona las migas para que se unan y formen una masa homogénea.
Coloca la masa entre dos hojas de papel vegetal y aplánala hasta formar un disco grueso. Estira hasta un grosor aproximado de 4 mm. Transfiere a una bandeja grande y refrigera entre 1–24 horas hasta que esté firme.
Retira el papel vegetal, coloca la masa sobre un molde de tarta de 24 cm. Presiona suavemente la masa hacia las esquinas. Repara cualquier grieta con las yemas de los dedos y recorta el exceso de masa. Refrigera al menos 3 horas o toda la noche.
Precalienta el horno a 160 °C. Pincha la masa con un tenedor y colócala en el congelador durante unos 15 minutos mientras se calienta el horno.
Hornea durante 16–18 minutos, hasta que el fondo esté seco al tacto. Deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Relleno de frangipane y montaje:
Precalienta ahora el horno a 180 °C. Forra una bandeja de horno con papel vegetal y reserva.
En un bol mediano apto para microondas, derrite la mantequilla y deja que se enfríe ligeramente.
Añade el azúcar y bate hasta que se integre. Incorpora los huevos uno a uno, mezclando bien tras cada adición.
Añade los extractos de vainilla y almendra y mezcla.
Incorpora la harina de almendra y la sal, mezclando hasta obtener una crema suave y homogénea.
Vierte el relleno de frangipane sobre la base de masa ya fría, extendiéndolo de manera uniforme. Si quieres, espolvorea las almendras laminadas por encima.
Coloca la tarta en la bandeja preparada y hornea durante 30–35 minutos, o hasta que el relleno esté firme y dorado.
Deja enfriar la tarta en el molde durante 10 minutos antes de transferirla a una rejilla para que se enfríe completamente. Una vez fría, espolvorea con azúcar glas antes de servir.
Pizzicotti – Italia

Estas galletas sicilianas, cuyo nombre significa “pequeños pellizcos”, se moldean con los dedos antes de hornearse. Son simples, aromáticas y llenas de sabor a almendra.
Ingredientes para 8–10 personas:
- 250 g de almendras enteras (con piel – mira el paso 1)
- 70 g de claras de huevo (unas 2 claras)
- Ralladura de 1 limón
- 200 g de azúcar
- ½ cucharadita de extracto de almendra
- Azúcar glas para rebozar
Preparación:
Si usas almendras con piel, escáldalas 1–2 minutos en agua hirviendo. Escúrrelas y frótalas con un paño para quitar la piel. Déjalas secar completamente.
Tritura las almendras con el azúcar en un procesador hasta obtener una harina fina.
Añade las claras, la ralladura de limón y el extracto de almendra. Mezcla hasta obtener una masa suave y compacta.
Forma bolas de unos 30 g (te saldrán unas 18).
Rebózalas en azúcar glas hasta cubrirlas completamente.
Colócalas en una bandeja forrada con papel vegetal y pellizca la parte superior con los dedos para darles la forma típica de pizzicotti.
Deja reposar en la nevera al menos 5 horas o, idealmente, toda la noche.
Precalienta el horno a 180 °C y hornéalas unos 12 minutos, hasta que estén ligeramente doradas.
Déjalas enfriar completamente antes de servir.
Written by Sofia Cadahia
Sofia is part of the Impact and Sustainability team at CrowdFarming, working at the intersection of nutrition, sustainability, and environmental justice. As a Registered Dietitian Nutritionist with a background in Digital Marketing, she uses storytelling to explore how food systems shape health, equity, and environmental outcomes, as well as the often unseen forces that determine who benefits, who bears the cost, and what ends up on our plates.


