¿Buscas algo más? 

Estamos solo a un email de distancia.

Sociedad

min

Publicado Abril 2026

Se buscan: agricultores dispuestos a pasarse a lo ecológico

Es difícil pensar en un sector que haya sido tan cuestionado de forma constante como la agricultura ecológica. Cada pocas semanas reaparece el mismo argumento: lo ecológico no puede alimentar al mundo, los rendimientos son demasiado bajos, los riesgos demasiado altos. A menudo se presenta como una buena intención, pero en el fondo poco práctica: una idea bonita que se derrumba frente a la realidad.

Y, sin embargo, en las encuestas que hemos realizado, los resultados son claros: las personas están dispuestas a apoyar a los agricultores durante los 2-3 años que dura la conversión a ecológico. A pesar de ello, rara vez encontramos productos comercializados como “en conversión a ecológico”, y nos cuesta encontrar agricultores que estén actualmente en ese proceso o que siquiera se planteen iniciarlo.

¿Por qué es tan difícil encontrar agricultores ecológicos?

¿Qué es el “valle de la muerte”?

¿Cómo podemos replantear la transición al ecológico?

En toda Europa, la demanda de alimentos ecológicos ha crecido de forma constante durante las últimas dos décadas. Según la Comisión Europea, el mercado ecológico de la UE alcanzó aproximadamente los 45.000 millones de euros. Incluso con la reciente desaceleración vinculada a la inflación, las tendencias de consumo a largo plazo siguen siendo significativamente más altas que hace diez años.

El “frenazo” del que tanto se habla requiere, sin embargo, una lectura más cuidadosa. Parte del estancamiento visible en las estadísticas recientes es metodológico más que estructural. En 2021, Eurostat revisó la forma en que reporta la superficie agrícola ecológica, excluyendo las tierras “en conversión” de las cifras principales y contando únicamente las áreas plenamente certificadas. En la práctica, una parte importante del proceso de transición desapareció de los datos, haciendo que el crecimiento parezca más plano de lo que realmente es.

Al mismo tiempo, la situación está lejos de ser uniforme en todo el continente. Mientras que países como Francia o Alemania han registrado estancamiento o incluso ligeras caídas en los últimos años (lo que se conoce como la “crisis del bio” en Francia), el sur de Europa sigue expandiéndose. Solo en 2023, España, Italia y Portugal sumaron más de 700.000 hectáreas de superficie ecológica. Más que un declive generalizado, lo que muestran los datos es un desplazamiento geográfico de la transición hacia regiones donde las condiciones de producción o los sistemas agrícolas hacen más viable el cambio.

A esto se suma que la política europea ha avanzado en una sola dirección: la expansión. Con la estrategia “Farm to Fork” (la principal política verde de la UE lanzada en 2020), la Unión se marcó el objetivo de alcanzar el 25% de la superficie agrícola en ecológico para 2030. Un objetivo muy ambicioso que sigue vigente hoy, aunque actualmente solo alrededor del 11% de la superficie agrícola es ecológica.

Visto desde fuera, todo parece alineado: hay demanda y las políticas apoyan el crecimiento. Pero entonces…

El “valle de la muerte” entre lo convencional y lo ecológico

Para convertirse a la agricultura ecológica en Europa, los productores deben cumplir los requisitos establecidos por la normativa de la UE. Esta regulación armoniza los estándares en toda la Unión y refuerza principios como la producción basada en el suelo, límites estrictos a los insumos sintéticos y una tolerancia casi nula a los OGM.

El periodo de conversión dura dos años para cultivos anuales y hasta tres años para sistemas perennes como olivos, viñedos o frutales. Durante este tiempo, las explotaciones deben aplicar plenamente las prácticas ecológicas y están sujetas a las mismas auditorías rigurosas que las fincas certificadas. La única diferencia es que su producción se clasifica como “en conversión” y no como “ecológica”.

Sin poder utilizar el reconocible logotipo ecológico de la UE (la famosa hoja verde), deben seguir vendiendo su producción a precios convencionales, ya que no hay espacio para la “conversión” en los lineales de los supermercados.

Las implicaciones económicas son inmediatas. Los costes laborales suelen aumentar entre un 10% y un 20%, los rendimientos pueden caer entre un 10% y un 30% mientras los suelos se recuperan de años de uso de insumos químicos, y al mismo tiempo los agricultores deben invertir en nuevos equipos y asumir los costes de certificación.

Esta fase de transición ha sido bautizada como el “valle de la muerte”, un término que, como imaginarás, no resulta especialmente atractivo para los agricultores convencionales que se plantean dar el salto.

Un mercado que ya no recompensa la transición

Hace una década, el sector ecológico se definía por su expansión. Los distribuidores buscaban activamente suministro y la conversión se incentivaba como un paso necesario para responder a una demanda creciente.

Hoy, la situación ha cambiado. Lo ecológico ya no es un nicho emergente, sino un segmento consolidado, cada vez más dominado por la gran distribución.

En países como Alemania, el mayor mercado ecológico de Europa, las ventas han superado los 17.000 millones de euros en los últimos años. Sin embargo, cerca del 60% de estas ventas están controladas por supermercados y grandes cadenas. Empresas como Aldi o Lidl han ampliado su oferta ecológica, apoyándose en distintas estrategias para mantener precios competitivos.

Este cambio ha hecho que los productos ecológicos sean más accesibles para los consumidores, especialmente durante la reciente crisis del coste de la vida. Pero también ha alterado la estructura de la demanda. Los distribuidores priorizan cadenas de suministro estables, capaces de ofrecer volúmenes constantes a precios previsibles. Las explotaciones en conversión, en cambio, representan incertidumbre.

El resultado es claro: el sistema favorece cada vez más a quienes ya están certificados, mientras ofrece pocas vías a quienes intentan llegar a estarlo.

Dónde se convierten los agricultores — y dónde no

La geografía de la conversión ecológica revela una dinámica estructural que a menudo pasa desapercibida. Paradójicamente, cada vez es más difícil encontrar agricultores dispuestos a convertirse en regiones donde la agricultura ecológica ya está bien establecida.

En zonas como el sur de España, donde la producción ecológica a gran escala (olivar, almendro, aguacate) ha crecido rápidamente en la última década, el mercado está cada vez más saturado. La competencia entre productores certificados es mayor, los márgenes están bajo presión y los incentivos para nuevos entrantes son limitados.

En cambio, en regiones con menor penetración de lo ecológico, las condiciones suelen ser más favorables. En algunas zonas de Portugal o del norte de España, donde la oferta ecológica sigue siendo limitada, hay más espacio para crecer y menos competencia directa.

Confianza, origen y política del consumo

Los desafíos de la conversión no son solo económicos; también están condicionados por la percepción de los consumidores.

En Europa, la confianza en la certificación ecológica no es uniforme. En Francia, por ejemplo, los estudios muestran una fuerte preferencia por los productos nacionales. Persisten dudas sobre los estándares de producción ecológica en otros países, incluso dentro del marco regulatorio común de la UE. Los productos españoles, por ejemplo, a veces se perciben como menos fiables.

Esto genera una dinámica interesante: consumidores escépticos frente a productos ecológicos importados pueden estar más dispuestos a apoyar proyectos en conversión si tienen acceso a información sobre los agricultores y sus prácticas. En este contexto, la proximidad y la transparencia pueden pesar más que la certificación formal.

Dar visibilidad a la transición

Aquí es donde entran en juego algunos actores innovadores.

En Francia, el grupo Beyond Green creó la marca PourDemain para abordar este reto. Comercializan una gama específica “en conversión ecológica”, destacando explícitamente el estado transitorio de los productos. Al pagar un precio justo a los agricultores durante estos años vulnerables, han logrado financiar la conversión de 172 hectáreas.

De forma similar, plataformas de venta directa como CrowdFarming evitan los cuellos de botella de la distribución tradicional y aprovechan el poder del relato. En lugar de ocultar la transición, ponen en valor las etiquetas “en conversión a ecológico”. Al permitir que los agricultores expliquen directamente sus prácticas a los consumidores, este modelo fomenta compromisos a largo plazo, como la adopción de un árbol o un animal.

Es hora de dar visibilidad a la conversión ecológica. No podemos exigir más productos ecológicos mientras ignoramos el hecho de que los agricultores necesitan apoyo para cruzar ese puente.

Las personas están dispuestas a ayudar. Pero para que eso ocurra, primero tienen que poder encontrar a quienes están en ese proceso.

¿Eres agricultor y estás considerando dar el salto a la agricultura ecológica? Sabemos que la transición es difícil, pero también sabemos que existe un mercado dispuesto a recompensar ese esfuerzo. Si estás listo para dar el paso, o conoces a alguien que lo esté, contáctanos. Te estamos buscando — y hay una comunidad lista para apoyar tu camino.

Written by Emilia Aguirre

Emilia Aguirre

Emilia Aguirre es nuestra especialista en sensibilización y defensa — lo que significa que se pasa el día haciendo las preguntas incómodas sobre cómo se cultiva, se etiqueta, se vende y qué precio se le pone a nuestra comida. Presenta What The Field?!, un podcast lleno de historias a pie de campo, investigaciones de impacto y conversaciones con quienes están definiendo el futuro de la alimentación (quieran o no).

Comments

Your email address will not be published.

Share this content:

Keep digging ...

Sociedad

14 min

El vasto mundo de las variedades de cítricos y sus nutrientes

Los cítricos incluyen todas aquellas especies de fruta que pertenecen al género Citrus, con su característico sabor dulce y ácido y sus excepcionales propiedades nutricionales. Estos frutos carnosos se cultivan predominantemente en regiones subtropicales y tropicales, aunque se adaptan y crecen en casi todas las regiones del mundo dentro de la franja de los 40° de latitud – en Europa esto sería España, Italia y Grecia. Esta amplia distribución y adaptabilidad los ha convertido en una de las categorías de fruta con mayor producción y comercialización a nivel global.La “Odisea” de los cítricosLa historia de los cítricos abarca muchas culturas y épocas. Según el mito griego, los jardines de las Hespérides estaban poblados por manzanas de oro: hoy sabemos que en realidad se referían a naranjas. En la antigua China, desde el año 2200 a.C., eran símbolos de prosperidad. En la Ruta de la Seda, su valor radicaba en prevenir el escorbuto. El género Citrus incluye no solo naranjas, sino también mandarinas, limones, limas, pomelos y otras variedades menos conocidas. Todas comparten su origen, ubicado en el sudeste asiático, específicamente en la región del Himalaya. Su domesticación generó una compleja red genética que impulsó su expansión. Se cree que las limas y las naranjas amargas se originaron en el este y el norte de la India respectivamente, mientras que los limones podrían ser un híbrido entre el cidro y la mandarina. Las naranjas dulces posiblemente se originaron en el sureste de China y fueron llevadas a Europa por los romanos. Las mandarinas viajaron a Japón a lo largo del río Yangtsé, y los pomelos se establecieron rápidamente en la península malaya. Aunque rastrear su recorrido es complicado, la genómica y la biogeografía aportan algunas respuestas, además de una buena lección de historia. Un tesoro nutricional Además de azúcares como la glucosa y la fructosa, los cítricos son nuestra principal fuente de vitamina C, especialmente durante el invierno. Estos valores suelen ser más altos en las naranjas que en las mandarinas, y significativamente más altos en el caso de la fruta de producción ecológica, pudiendo ser entre un 15 y un 30% superiores según la variedad. También es importante saber que el zumo de naranja contiene solo el 25% de la vitamina C presente en la fruta. Sin embargo, la vitamina C no es la única joya nutricional de los cítricos. Estas frutas también son una excelente fuente de carotenoides, xantofilas o flavonoides que no solo dan a los cítricos su característico color naranja o incluso rojo en el caso de las naranjas sanguinas, sino que también actúan como potentes antioxidantes y precursores de la vitamina A. Otros nutrientes presentes en los cítricos incluyen ácido fólico, potasio, calcio y magnesio, esenciales para la salud cardiovascular y ósea y la función muscular. Además, cada especie de cítrico tiene sus propias particularidades nutricionales que la diferencian del resto: por ejemplo, las limas y los limones son especialmente ricos en ácido cítrico y vitamina C, mientras que los pomelos aportan una buena cantidad de vitamina A. Las interminables especies y variedades de cítricos La popularidad de las variedades modernas, que ofrecen mayor rentabilidad, están mejor adaptadas a las demandas del mercado y a las condiciones ambientales y son más resistentes a enfermedades y plagas, acaba desplazando a las variedades tradicionales e indígenas. Entre las principales especies y variedades de cítricos disponibles actualmente en el mercado, podemos destacar las siguientes: Naranjas (Citrus sinensis)Navelina: Esta variedad es una de las primeras Navel en madurar en la temporada, generalmente disponible a partir de noviembre. Las Navelinas se reconocen por su pequeño “ombligo” (o “bellybutton”) y son conocidas por su dulzor, baja acidez y jugosidad. Suelen estar listas para comer entre diciembre y enero. Navel de Foyos: Son jugosas y tienen un buen equilibrio entre dulzor y acidez. Su piel es gruesa y fácil de pelar, y tienen el “ombligo” característico de las naranjas Navel. La temporada de recolección de la Navel de Foyos suele comenzar en noviembre y durar hasta enero. Fukumoto: También es una variedad Navel temprana, conocida por su tamaño pequeño a mediano y su color naranja brillante. Tiene un sabor predominantemente dulce y una textura jugosa, con una piel fina que facilita pelarla. La temporada de cosecha de Fukumoto suele ser de octubre a diciembre. Navel Powell: Se distingue por su gran tamaño y un sabor ligeramente más dulce. Su piel es algo más gruesa que la de otras variedades Navel, lo que ayuda a prolongar su vida útil. La temporada de recolección de la Navel Powell suele ser de febrero a abril. Washington Navel: Quizá la variedad de naranja Navel más conocida y cultivada. Se caracteriza por su gran tamaño, jugosidad y dulzor y acidez equilibrados. Su piel es gruesa y fácil de pelar, y tiene un “ombligo” prominente. Su temporada de recolección comienza en noviembre y puede extenderse hasta marzo. Navel Lane Late: Una variedad tardía de naranjas Navel, la Navel Late se cosecha desde la primavera hasta principios del verano. Estas naranjas son grandes, jugosas y tienen un sabor equilibrado, ligeramente más dulce que las Navel. Son ideales para comer frescas y mantienen su calidad durante más tiempo. Su temporada es entre marzo y abril. Salustiana: Conocida por su alto contenido de zumo y su sabor dulce, la Salustiana tiene una piel fina y es fácil de pelar. Esta variedad es menos ácida que otras naranjas y tiene una temporada de recolección de mediados de invierno a primavera, aproximadamente de enero a marzo. Valencia Midnight: Una variante de la naranja Valencia, la Valencia Midnight madura más tarde en la temporada y ofrece un zumo rico y dulce, ideal para la producción de zumo de naranja. Su temporada de recolección va de abril a mayo. Valencia Late: Otra variedad tardía de la conocida naranja Valencia, destaca por su gran tamaño. Su temporada de recolección va de abril a julio, lo que la convierte en una de las últimas naranjas disponibles en el mercado cada temporada. Tarocco: Una de las variedades más populares de naranjas sanguinas. La Tarocco se valora por su distintiva pulpa rojiza y su perfil de sabor dulce con notas de bayas. Es rica en antioxidantes, especialmente antocianinas, que le dan su color rojo. Su temporada de recolección es de enero a mayo. Moro: Otra destacada variedad de naranja sanguina, famosa por su intenso color rojo tanto en la pulpa como en la piel, es muy valorada en la cocina gourmet. Su sabor es similar al de la Tarocco, con un ligero toque de acidez. Esta variedad es conocida por su alto contenido de antocianinas, los pigmentos que le dan su color característico y antioxidantes. La temporada de recolección de la Moro abarca los meses de enero y febrero de cada año. Mandarinas (Citrus reticulata)Gold Nugget: La mandarina Gold Nugget, llamada así por su piel rugosa – que le da ese aspecto imperfecto que tanto nos gusta – y su color dorado, es una variedad apreciada por su dulzor y jugosidad, con un toque de acidez. La piel de la Gold Nugget es un poco gruesa, pero aun así es fácil de pelar. Su temporada de recolección es tardía, normalmente comienza en marzo y puede durar hasta finales de mayo. Satsuma: Originaria de Japón, la mandarina Satsuma es una variedad sin semillas, muy dulce y jugosa, con un nivel de acidez más alto que otras mandarinas y clementinas. Su piel verdosa es ligeramente más gruesa pero fácil de pelar. La temporada de recolección de la Satsuma es temprana, comienza en otoño (aproximadamente de octubre a diciembre) y es una de las primeras frutas cítricas en llegar al mercado cada año. Tango: La mandarina Tango es una variedad muy popular y de alta calidad procedente de California. Es una mandarina sin semillas con un sabor excelente, que destaca por su dulzor intenso. La piel es fina y lisa, de un naranja brillante y fácil de pelar. Su temporada comienza en enero y dura hasta abril. Nardocot: Esta variedad, originaria de Marruecos, se caracteriza por su tamaño mediano y su piel fina, fácil de pelar. La Nadorcott tiene la ventaja de conservarse bien en el árbol, lo que permite alargar su temporada de recolección. También es resistente a la alternancia, lo que significa que produce una buena cosecha año tras año. Al igual que la variedad Tango, se cosecha entre enero y abril. Clemenvilla: También conocida como Nova, se caracteriza por su excelente calidad de zumo y facilidad de pelado. Las Clemenvilla son más grandes que las clementinas comunes y tienen una forma ligeramente alargada. Su temporada de recolección es de mediados de invierno a principios de primavera, aproximadamente de diciembre a marzo. Orogros: Es de tamaño medio/grande, con una piel que varía de amarillo a naranja. Su sabor es una mezcla equilibrada de dulzor y acidez. La piel es algo más gruesa que la de una mandarina normal, pero sigue siendo fácil de pelar. La temporada de recolección de la Orogros suele ser de enero a marzo. Tardivo di Ciaculli: Originaria de Sicilia, Italia, esta variedad tardía es conocida por su sabor excepcionalmente dulce y su aroma intenso. Tardivo di Ciaculli tiene una piel fina y una forma ligeramente aplanada, con una temporada de recolección más tardía que otras mandarinas, normalmente desde finales de febrero hasta abril. Ortanique: La variedad ortanique procede de Jamaica; su nombre indica “OR” (orange) naranja, “TAN” (tangerine) mandarina y “IQUE” (unique), lo que nos dice que es un híbrido entre mandarina y naranja. Son de tamaño mediano a grande, con una forma algo aplanada, y tienen un alto contenido de zumo de un intenso color naranja. Están en temporada entre febrero y marzo. Orri: La mandarina Orri es una variedad relativamente nueva y de muy alta calidad originaria de Israel. Se distingue por su sabor excepcionalmente dulce y su bajo nivel de acidez, lo que la convierte en una de las variedades más apetecibles del mercado. La Orri tiene una piel fina y brillante, es fácil de pelar y contiene pocas o ninguna semilla. La temporada de recolección de la Orri es en marzo. Clementinas (Citrus x clementina)Las clementinas, a menudo consideradas un tipo de mandarina, tienden a ser algo más dulces, de piel más fina y un poco más pequeñas que las mandarinas. Clemenules: Estas clementinas tienen un marcado sabor dulce, lo que las hace especialmente apreciadas para el consumo directo. Su piel es fina y fácil de pelar. En cuanto al tamaño, tienden a ser más grandes que las clementinas comunes. La temporada de recolección de Clemenules dura desde noviembre hasta finales de diciembre. Clementina común: Esta variedad es la más tradicional y conocida de las clementinas. Se caracteriza por su tamaño pequeño a mediano, su piel naranja brillante y su facilidad de pelado. La clementina común tiene un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez, y es ideal tanto para consumo en fresco como para zumo. Su temporada de recolección suele ir de noviembre a enero. Tangold: También conocida como Seedless Tango, es una variedad sin semillas desarrollada recientemente. Destaca por su intenso color naranja, tanto en la piel como en la pulpa. Su sabor es dulce, con una textura jugosa y firme. La piel es fácil de pelar y su tamaño es mediano. La temporada de recolección de Tangold suele ser de finales de invierno a principios de primavera, aproximadamente de febrero a abril. Caffin: Una variedad temprana, conocida por su pequeño tamaño y su forma ligeramente alargada, que ofrece un buen equilibrio entre dulzor y acidez. Su cosecha es temprana, comienza en octubre y se extiende hasta diciembre. Oronules: La clementina Oronules es de las primeras en comercializarse, ya que es una de las más tempranas en alcanzar su punto óptimo de consumo. Es pequeña, de un atractivo color naranja rojizo y poco ácida. Tiene una piel muy fina, lo que facilita pelarla. Su temporada va de octubre a finales de noviembre. Córcega o “Fine de Corse”: La clementina de Córcega, originaria de la isla de Córcega en Francia, es una variedad muy apreciada por su calidad excepcional. Se caracteriza por un sabor intensamente dulce. Tiene una piel fina y una buena cantidad de zumo. Las corsas son muy valoradas en los mercados europeos y su temporada de recolección y disponibilidad en el mercado suele empezar alrededor de noviembre y puede prolongarse hasta finales de diciembre. Limones (Citrus limon)Verna: Esta variedad de limón es típica de España, con un ciclo de producción tardío. Tiene un tamaño grande, una piel gruesa y es muy jugosa. Es menos ácida que otras variedades y se utiliza ampliamente para la producción de zumo. Se cosecha principalmente en primavera y verano, lo que significa que su disponibilidad es mayor entre los meses de abril y agosto. Fino o Primofiori: También conocido como limón común o mesero, es una de las principales variedades cultivadas en el mundo. Se caracteriza por su piel fina y su alto contenido de zumo, con un equilibrio perfecto entre acidez y dulzor. Generalmente se cosecha desde el otoño hasta principios de primavera, con máxima disponibilidad entre octubre y marzo. Femminello: Originario de Italia, es una de las variedades más valoradas y extendidas en la región mediterránea. Destaca por su alto contenido de aceite esencial en la cáscara, lo que lo hace ideal para la producción de limoncello y otros productos aromatizados. Este limón tiene un sabor clásicamente ácido, con una piel fina y una forma ligeramente alargada. Su temporada se extiende durante la mayor parte del año. Pomelo (Citrus paradisi)Rio Red: Originario de Texas, este pomelo es conocido por su sabor dulce y ligeramente ácido. La temporada de cosecha del Rio Red va desde finales de otoño hasta primavera, lo que lo convierte en uno de los pomelos más buscados durante este periodo. Star Ruby: El Star Ruby tiene la pulpa más roja de todas las variedades de pomelo. Es conocido por su jugosidad y dulzor, y tiene una menor cantidad de semillas. Su temporada de cosecha es similar a la de las variedades Ruby Red y Rio Red. Otras especies y variedades de cítricosLima (Citrus aurantiifolia) Conocidas por su sabor menos ácido y más floral, las limas son más pequeñas y verdes. Se utilizan a menudo en bebidas y cócteles, así como en recetas que requieren un toque cítrico suave. Por lo general, la mejor época del año para encontrar limas frescas sería aproximadamente de junio a septiembre. Mano de Buda (Citrus medica var. sarcodactylis) Este fruto es muy llamativo por su inusual forma de dedos. No tiene zumo ni pulpa, pero su piel es muy aromática y se utiliza principalmente para perfumar y como decoración en platos y bebidas. Suele estar disponible en otoño e invierno, de octubre a febrero. Yuzu (Citrus junos) Originario de Asia, el yuzu es muy aromático y menos ácido que los limones tradicionales. Su sabor es una mezcla compleja de limón, mandarina y pomelo. Se usa ampliamente en la cocina japonesa, tanto su zumo como su piel. Está principalmente en temporada entre el otoño y principios de invierno. Se cosecha desde finales de invierno hasta principios de verano, de febrero a junio. Caviar de limón o “Fingerlime” (Citrus australasica) Esta variedad australiana es conocida por sus pequeñas vesículas en el interior, que parecen caviar. Estas “perlas” estallan en la boca, liberando un sabor ácido y refrescante. Es un ingrediente popular en la alta cocina. Suele estar disponible durante los meses más cálidos del año, lo que podría ser desde la primavera hasta finales del verano, aproximadamente de abril a septiembre. Kumquat (Fortunella spp.) El kumquat es un fruto pequeño y ovalado que se come entero, incluida la piel, que es dulce, mientras que la pulpa es ácida. Es popular en mermeladas, compotas y como fruta confitada. Su temporada comienza en invierno y dura hasta principios de primavera, de noviembre o diciembre a marzo o abril. Lemonquat (Citrus × floridana) Un híbrido entre kumquat y limón, tiene el tamaño de un kumquat pero con la forma y el sabor característicos de un limón. Se puede comer entero y es ideal para mermeladas o postres. Su disponibilidad es similar a la del kumquat, principalmente en invierno y a comienzos de primavera, aproximadamente de noviembre a abril.

Leer