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Publicado Marzo 2026

¿Refrescos saludables? Te enseñamos a hacerlos

Estamos en pleno verano, el calor aprieta y las terrazas de toda España se llenan. Nos asoma la duda de siempre, ¿qué puedo pedir de beber en un bar para refrescarme de forma saludable y disfrutar a pleno sol?

Sabemos que las cervezas no son tan saludables como nos dicen a menudo los titulares de prensa. Tienen alcohol, que además de ser tóxico para nuestro cuerpo, deshidrata, lo cual significa que es un arma de doble filo si a “refrescar” nos referimos. Por otro lado, sabemos que los refrescos comerciales tienen una contribución negativa en nuestra salud, bien sean azucarados o edulcorados. Ya lo siento… pero los edulcorados, “zero”, “sin azucares” o “light” tampoco son mano de sano, y es que, el hecho de que un refresco no aporte energía (el famoso, “sin calorías”), no significa que sea inocuo para nuestro cuerpo, al contrario. Este tipo de bebidas sin calorías, hacen bulling al azúcar en la lista de ingredientes, pero obviamente, deben mantener su sabor adictivo para que el consumidor siga siéndolo, por lo que le otorgan el poder a los edulcorantes. Edulcorantes variopintos, solos o combinados entre sí, que terminan creando un coctel molotov para nuestra flora intestinal. Sí, esa gran olvidada que día a día cobra más importancia en el ámbito de la investigación científica y a la que se la empieza a considerar como “el segundo cerebro”. Ya lo decían nuestros antepasados, “la salud empieza y termina en el intestino”. Grandes sabios.

La mala noticia, es que por regla general, los bares y terrazas no nos lo ponen fácil con su oferta de bebidas. La buena noticia es que nosotros tenemos recursos para poder escoger opciones refrescantes y ser la envidia del local. Desde el clásico café con hielo (¿por qué no?), hasta un refresco de limón de lo más natural. ¿Cómo? Apunte, Mr. waiter:

  • Agua con gas
  • Hielos
  • Rodajas de limón

Tan fácil como eso. Si hay suerte, puede que tengan hasta unas hojas de menta o hierbabuena que combinan perfectamente. Esto es extrapolable a naranja, pomelo y lima. Puede que te suene raro, pero créeme, en los bares se están acostumbrando a este tipo de demanda. Añade las rodajas de limón al agua con gas con hielo y deja 5 minutos para que el agua tome el sabor del limón.

¿Más opciones? Tu infusión favorita con hielos, cerveza sin alcohol o zumos de tomate (recomiendo este y no otros zumos, por su bajo contenido en azúcar).

Muchas veces, tomamos la decisión automática de pedir un refresco comercial por asociarlo a este tipo de situación y por falta de información, por lo que os animo a que a partir de ahora, antes de pedir en modo automático un refresco comercial en un bar, te pares a pensar qué opciones puedes escoger para disfrutar con salud y decidáis en base a alternativas saludables.

¿Y en casa?

¡En casa sólo hay que darle rienda a la imaginación porque las opciones son ilimitadas! Lo primero es no comprar refrescos comerciales. Si no los tenemos en casa, no los consumiremos. Lógico.

Lo segundo es querer probar refrescos caseros con tus ingredientes favoritos. ¡Ojo al dato, que os digo el truco del almendruco para saber cómo hacerlos!

  1. La base debe ser el agua natural o el agua con gas, en función del efecto que queramos conseguir sobre el refresco.
  2. Fruta y hortalizas locales y de temporada: Cualquier fruta rica en agua son el complemento directo y perfecto para los refrescos. Por si las moscas, siempre es bueno tener fruta congelada en el banquillo.
  3. Hielos: Las opciones a la hora de crear hielos saborizantes son ilimiatadas. Añádelos tal cual o pícalos si quieres una textura tipo granizado.
  4. Complementos: Aguas saborizantes como el agua de coco o un chorrito de alguna bebida vegetal; hierbas frescas como menta, hierbabuena, romero, albahaca… además de aportar sabor, incrementan la sensación de frescor al refresco. Para esto, raíces como jengibre vienen bien; hierbas secas, tés, rooibos… siempre aportarán sabor al refresco. Por último, si eres de los más golosos, añade un toque de dulzor a partir de endulzantes naturales como canela, dátiles, cacao puro o vainilla.

Elaboración en frío: Basta con añadir los ingredientes y refrigerar decidiendo finalmente si añadir cubitos de hielo o no. Otra opción es congelar el refresco en botellitas individuales y pasadas un par de horas picar el hielo que se haya formado a modo de granizado. En este último caso, es importante no pasarse con el tiempo de congelación ni llenar hasta el tope el contenido si el refresco está depositado en jarritas de cristal ya que es frecuente que debido a la presión haya una ligera explosión en casa.

Elaboración en caliente: Se trata de infusionar los ingredientes en agua caliente, para extraer mayor sabor y después atemperar y refrigerar como si fuese elaborado en frío. Por ejemplo, sería el caso de las infusiones de las especias o raíces como el jengibre. Recuerda que es importante atemperar y refrigerar para poder disfrutar del refresco bien frío.

El resultado será una bebida con sabor ligero a los ingredientes que hayamos seleccionado, refrescante y saludable. La imaginación es infinita y la prueba y error harán definir el refresco favorito de cada uno.

¿Y en la playa o en la piscina?

¡Estas mismas bebidas caseras, transportadas en un termo, son ideales para llevárnoslas de pingo! Tendemos a asociar los termos al poder protector de las bebidas calientes, pero ojo, que también nos permiten mantener el fresquito! Es hora de desempolvarlo y meterlo en la cesta… porque este verano nos vamos a combatir el calor de forma saludable.

Escrito por: Victoria Fagúndez, Dietista – Nutricionista

Written by ¡La Colmena Que Dice Sí!

¡La Colmena Que Dice Sí!

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Tu menú navideño

Cuando llegan las fiestas, casi todas las familias tiran de los mismos platos de siempre, esos que pasan de generación en generación. Son pura tradición… pero no siempre tienen en cuenta lo que está de temporada. Mientras tanto, el desperdicio alimentario sigue siendo un problema en Europa: cada persona tira más de 130 kg de comida al año.Quizá este año sea un buen momento para darle una vuelta al menú navideño. No para dejar de lado los clásicos, sino para complementarlos con recetas de temporada, aprovechar mejor las sobras y reducir el desperdicio por el camino. Sacar partido a los productos de temporadaLos acompañamientos son el sitio perfecto para dar protagonismo a los productos de temporada en la mesa de Navidad. En vez de comprar verduras importadas o fuera de temporada, apuesta por verduras locales de invierno como el puerro, la col o la calabaza.Otros productos de invierno que puedes incluir en tu menú: Verduras de raíz: zanahorias, chirivías, nabos, remolachas, apionabo Crucíferas: col, col rizada (kale), coles de Bruselas, coliflor Calabazas y otras variedades de zapallo Puerros, cebollas y chalotas Manzanas, peras y frutos secos (nueces, avellanas) Cambios sencillos para los clásicos navideños Cambia las judías verdes de verano por una bandeja de verduras de invierno asadas: coles de Bruselas, col, coliflor y las verduras de raíz que tengas por casa. Dale más juego al puré de patatas mezclándolo con chirivía, nabo o apionabo. Dale un aire invernal a las ensaladas sustituyendo la lechuga por hojas de temporada como kale, espinacas o acelgas. Añade legumbres, verduras de raíz, frutos secos y semillas para que sean más completas. Reducir el desperdicio alimentario en NavidadLas pieles, semillas, tallos y hojas no tienen por qué acabar en la basura. Muchas veces pueden formar parte del plato. Por ejemplo, las semillas de calabaza se pueden tostar con un chorrito de aceite de oliva y especias para un snack crujiente, y la fruta muy madura es perfecta para hacer una compota o una mermelada rápida en casa. Algunos consejos prácticos para planificar el menú y tirar menos comida:Planifica a partir de los ingredientes: En vez de elegir primero las recetas, empieza con una lista corta de ingredientes base (por ejemplo: una calabaza, una col, legumbres, hierbas) y piensa platos que los compartan. Así evitas quedarte con medias verduras olvidadas en la nevera.Elige acompañamientos que se puedan reutilizar fácilmente: Las verduras asadas, por ejemplo, al día siguiente pueden convertirse en una sopa, un topping para ensaladas o el relleno de una tarta salada.Dale una segunda vida a pieles, tallos y hojas: Las hojas de zanahoria y la parte verde del puerro van genial para hacer caldos Las pieles de calabaza se pueden asar o triturar Los tallos de hierbas aromáticas son ideales para aceites aromatizados o fondos ¡3 acompañamientos sencillos para las fiestas con productos de temporada! Ensalada templada de coles de BruselasIngredientes:Para la ensalada: 450 g de coles de Bruselas frescas 1 cucharada de aceite de oliva 2 zanahorias grandes 60 g de arándanos secos ½ manzana en láminas 60 g de pistachos 3 cucharadas de queso de cabra Para el aliño de limón y parmesano: 60 ml de aceite de oliva 3 cucharadas de zumo de limón 3 cucharadas de parmesano rallado 1 diente de ajo picado ½ cucharadita de sal Una pizca de pimienta Cómo se prepara: Empieza con el aliño: mezcla en un bol grande el aceite, el zumo de limón, el parmesano, el ajo, la sal y la pimienta. Bate bien y reserva. Lava y seca las coles de Bruselas, corta la base y pártelas por la mitad a lo largo. Colócalas con la parte plana hacia abajo y córtalas en rodajas finas. Pela las zanahorias y córtalas en tiras anchas con un cuchillo o mandolina. Parte la manzana y córtala en láminas finas. Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade las coles y las zanahorias y saltea unos 5–6 minutos, hasta que empiecen a dorarse. Añade los pistachos y la manzana y cocina 3 minutos más. Baja el fuego, añade el aliño y mezcla bien. Cocina un par de minutos más y pasa a una fuente. Incorpora los arándanos y el queso de cabra, mezcla con cuidado y sirve caliente. Buñuelos de espinacas con queso y pasasIngredientes: 340 g de espinacas frescas 4 huevos grandes 1 diente de ajo picado 60 g de piñones o almendras laminadas 60 g de perejil fresco 60 g de queso Gruyère rallado 60 g de parmesano rallado 60 g de cebolla amarilla picada ¾ cucharadita de sal ½ cucharadita de pimienta negra 120 g de harina de trigo 120 g de pasas 120 ml de aceite vegetal Cómo se prepara: En un bol grande, bate los huevos con el ajo, los frutos secos, el perejil, la sal, la pimienta, los quesos y la cebolla. Junta las hojas de espinaca, córtalas en tiras finas y añádelas al bol. Mezcla bien. Incorpora la harina justo hasta integrar y añade las pasas con cuidado. Calienta una sartén profunda con unos 2,5 cm de aceite a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, añade cucharadas generosas de masa y fríe en tandas. Cocina 3–4 minutos por cada lado hasta que estén dorados. Escurre sobre papel absorbente y sirve caliente. Un dip de yogur les queda genial. Hummus de remolacha con queso de cabra y chips de pita caserosIngredientes:Hummus de remolacha: 1 bote de garbanzos, escurridos y enjuagados 2 remolachas grandes cocidas y peladas 2 cucharadas de tahini 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra ¾ cucharadita de sal ¼ cucharadita de pimienta negra ½ cucharadita de mostaza Dijon ½ cucharada de vinagre de manzana 1½ cucharadas de zumo de limón 2 cucharaditas de ajo picado Crema de queso de cabra: 113 g de queso de cabra 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 1–2 ramitas de tomillo fresco 1 diente de ajo Una pizca de sal ½ manojo de cebollino picado fino Chips de pita: 1 paquete de pan de pita integral 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra Una pizca de sal Una pizca de pimienta 2 cucharaditas de hierbas secas de invierno Cómo se prepara:Hummus: Precalienta el horno a 200 °C. Tritura los garbanzos y la remolacha hasta que quede suave. Añade el resto de ingredientes y vuelve a triturar. Pasa el hummus a un bol y haz un hueco en el centro con una cuchara. Chips de pita: 1. Corta el pan en triángulos, mézclalo con el aceite, la sal, la pimienta y las hierbas. 2. Hornea unos 10 minutos, hasta que esté crujiente. Queso de cabra: 1. Tritura el queso con el aceite hasta que quede cremoso. 2. Añade el tomillo, el ajo y la sal. 3. Incorpora el cebollino, pon la crema sobre el hummus y termina con un chorrito de aceite.

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