¿Buscas algo más? 

Estamos solo a un email de distancia.

Agricultura regenerativa

¿Qué significa realmente la agricultura regenerativa? Más allá del concepto, buscamos la evidencia. Analizamos cómo las decisiones en la finca influyen en la salud del suelo, los ciclos del agua, la biodiversidad y el sustento de los agricultores.

Nuestra metodología es sencilla: seguir los hechos y a los agricultores. Combinamos resultados de campo, datos de laboratorio, contexto político y experiencias reales para seguir la evolución del movimiento regenerativo.

Read more >

17 articles to read

Agricultura regenerativa

11 min

La pregunta de la carne

El camino hacia un sistema agrícola verdaderamente regenerativo suele desarrollarse de formas inesperadas. Para muchos de nuestros agricultores ecológicos, el recorrido comenzó con la adopción de cultivos de cobertura, plantas cultivadas no principalmente para su cosecha, sino para proteger y enriquecer el suelo. Sin embargo, gestionar estos cultivos de cobertura —especialmente en paisajes complejos como los bancales de aguacates del sur de España o en terrenos ondulados de viñedos donde el acceso de maquinaria es limitado— supuso un nuevo reto. Buscando soluciones, estos agricultores redescubrieron un aliado ancestral: el ganado. Descubrieron que los animales eran sorprendentemente eficaces para manejar estas “malas hierbas” y cultivos de cobertura. Pero los beneficios no terminan ahí. La integración del ganado desencadenó una cascada de efectos ecológicos positivos. Su estiércol proporciona una fuente natural de fertilizante, rica en nutrientes y materia orgánica, mejorando progresivamente la salud del suelo. La ligera perturbación causada por sus pezuñas puede ayudar a romper capas superficiales compactadas y a incrustar semillas en el suelo, favoreciendo la germinación y la diversidad vegetal. Al pastar, pisan materia vegetal, creando un acolchado natural que protege el suelo de la erosión y ayuda a retener la humedad. Además, los animales pueden transportar semillas en su pelaje o su aparato digestivo, contribuyendo a la dispersión de especies vegetales y aumentando la biodiversidad, un proceso conocido como zoochoría. En esencia, el ganado pasó a ser un socio activo en la regeneración de la tierra, contribuyendo no solo a la salud del suelo, sino también al fomento de una mayor biodiversidad, incluidos polinizadores que se alimentan en praderas diversas y poblaciones crecientes de microbios del suelo y lombrices beneficiadas por el ciclo de la materia orgánica. Sin embargo, este redescubrimiento puso de manifiesto otro problema urgente: la escasez de pastores y profesionales cualificados en la gestión de ganado. Durante generaciones, los pastores fueron los guardianes del territorio, guiando sus rebaños de forma que beneficiara tanto a los animales como a los ecosistemas. No obstante, una convergencia de factores —entre ellos el auge de los sistemas de ganadería intensiva, los escasos rendimientos económicos de los productos tradicionales de oveja y cabra, las exigencias de estilo de vida, los cambios en las políticas de uso del suelo y el envejecimiento de la población rural— ha provocado un acusado descenso en su número. Esto planteaba un dilema. ¿Cómo podíamos, en CrowdFarming, fomentar la integración esencial del ganado en los sistemas regenerativos si las personas capacitadas para gestionarlo estaban desapareciendo? Y si los responsables de las fincas asumían ellos mismos la gestión de los rebaños, ¿cómo podíamos ignorar una posible vía para apoyar sus medios de vida, especialmente cuando encaja tan bien con nuestro modelo de conexión directa? Al mismo tiempo, a lo largo de nuestro recorrido por la agricultura regenerativa hemos conocido a ganaderos extraordinarios. Estas personas gestionan grandes extensiones de terreno con una dedicación inspiradora, asegurando que el suelo permanezca cubierto la mayor parte del año, fomentando la biodiversidad y secuestrando carbono mediante sistemas de pastoreo bien gestionados. Muchos de ellos —como Alfonso y Yanniek de La Junquera (Yanniek también forma parte de nuestro comité “1% for the Soil”), Sergio y sus colegas de Orgo, o Benedikt Bösel de Gut & Bösel— han compartido sus conocimientos en nuestro pódcast “What The Field!?”, destacando los profundos beneficios ecológicos del ganado alimentado en pastoreo y gestionado de forma regenerativa. Sin embargo, estos agricultores pioneros suelen enfrentarse a desafíos considerables. Deben sortear la presión competitiva de la ganadería intensiva, la inversión financiera necesaria para la certificación ecológica y el acceso limitado a mercados que realmente reconozcan y recompensen su dedicación a estándares ambientales y de bienestar animal superiores. Estas experiencias y observaciones han culminado en un nuevo paso para CrowdFarming. Impulsados por nuestro compromiso de apoyar a los agricultores que lideran las prácticas ecológicas y regenerativas, estamos introduciendo productos cárnicos de origen responsable como evolución de nuestro modelo actual. Al crear un canal de ventas directo y estable, nuestro objetivo es reforzar la viabilidad económica de estos agricultores, apoyando su transición hacia —o su capacidad de continuar— estos sistemas agrícolas ecológicos y regenerativos. Y damos este paso tras una profunda reflexión y debate. Debate tanto interno como externo, con personas que apoyan esta decisión y otras que hubieran preferido que no la tomáramos. Quiero expresar un agradecimiento especial al grupo de personas veganas que trabaja en CrowdFarming por haber participado en debates tan constructivos y por aportar un punto de vista bien fundamentado. Es una decisión madurada que tomamos con determinación, convencidos de que el consumo moderado de carne proveniente de agricultores que comparten nuestros valores puede ayudarnos a construir una cadena alimentaria más sostenible. Quién forma parte de la iniciativa Los productores que participen en esta nueva iniciativa estarán certificados como ecológicos (o en proceso de conversión), sus animales serán predominantemente alimentados en pastoreo y las fincas estarán aplicando activamente prácticas agrícolas regenerativas medibles. Para quienes no estén familiarizados con la terminología, es importante clarificar los siguientes términos: Agricultura ecológica: en la Unión Europea, la agricultura ecológica está sujeta a una normativa estricta. Esta establece que los animales deben criarse principalmente al aire libre, con espacio suficiente, recibir alimentación procedente de fuentes ecológicas y que está prohibido el uso de organismos modificados genéticamente (OMG). Además, existen limitaciones estrictas al uso de antibióticos y otros tratamientos veterinarios. Estos principios ecológicos, combinados con nuestros requisitos de pastoreo, excluyen intrínsecamente prácticas intensivas como la cría continua en interiores o el engorde en feedlots. Alimentación en pastoreo: una parte significativa de la superficie agrícola ecológica de la UE —aproximadamente el 44 %— consiste en pastos permanentes. Si estos pastos se gestionan de manera regenerativa, la oportunidad de generar un impacto ambiental positivo es considerable. Para los animales herbívoros (por ejemplo, vacas, ovejas) incluidos en esta iniciativa, su dieta consistirá en un 100 % de hierba y forraje procedentes de estos pastos. Para los animales omnívoros (por ejemplo, cerdos), un mínimo del 70 % de su dieta será a base de pasto, y el resto consistirá en piensos complementarios certificados como ecológicos. Es fundamental destacar que la definición de pasto y forraje en estos estándares excluye ingredientes comúnmente utilizados en las prácticas intensivas, como cereales (maíz, trigo, cebada), harina de soja, legumbres de grano (guisantes, habas) y ciertos subproductos industriales. Agricultura regenerativa: para CrowdFarming, esto representa un compromiso que va más allá de las prácticas ecológicas estándar, centrado en mejorar activamente el ecosistema agrícola. Se trata de un enfoque holístico en el que el principal objetivo es restaurar y mejorar la salud del suelo, incrementar la biodiversidad y mejorar los ciclos del agua. Los ganaderos que participen en esta iniciativa cumplirán con los principios ecológicos (o estarán en proceso de conversión), cumplirán con nuestros estándares de pastoreo y seguirán el protocolo de Medición, Reporte y Verificación (MRV) del Programa de Agricultura Regenerativa de CrowdFarming. Esto garantiza que las prácticas conducen a resultados positivos cuantificables, que se supervisan y se hacen públicos a través de nuestro Índice de Regeneración. Entre las prácticas clave se incluye con frecuencia el pastoreo rotacional, que imita el movimiento natural de los rebaños salvajes, permitiendo periodos de descanso y recuperación del pasto, evitando el sobrepastoreo y promoviendo la regeneración del suelo, así como fomentando pastos más diversos. Transparencia: un principio inquebrantable en el corazón del modelo CrowdFarming. La autenticidad de las prácticas agrícolas para esta nueva oferta de carne estará garantizada a través de varias capas sólidas de verificación:– La certificación ecológica oficial de la UE.– Un protocolo interno, supervisado por nuestros equipos agronómicos, para garantizar el cumplimiento de niveles mínimos de pastoreo.– El marco de Medición, Reporte y Verificación (MRV) que forma parte integral del Índice de Regeneración de CrowdFarming. Aclarando el panorama: metano, CO₂ y N₂O Las conversaciones sobre ganadería inevitablemente implican hablar de gases de efecto invernadero, y algunos de los primeros argumentos suelen girar en torno a los eructos de las vacas (en contra) o la capacidad de los pastos para secuestrar carbono (a favor). No es un tema blanco o negro, y es esencial abordarlo de forma abierta y precisa. Metano: los animales rumiantes producen metano durante la digestión. A diferencia del dióxido de carbono (CO₂), que persiste y se acumula en la atmósfera durante siglos, el metano es un gas potente pero “de corta vida”, que se descompone en unos 10–12 años, lo que significa que no tiene el mismo efecto de calentamiento que el CO₂. Aunque los niveles mundiales de metano deben reducirse significativamente en todos los sectores (incluidos combustibles fósiles y vertederos), la ciencia climática indica que no es necesario eliminar por completo el metano agrícola para estabilizar las temperaturas. Estrategias compatibles con sistemas basados en pastos —como mejorar la salud animal, la selección genética de animales con menores emisiones y la optimización de la diversidad del forraje— ofrecen vías para una reducción sostenible. Secuestro de carbono: los pastos bien gestionados y los sistemas integrados con árboles (agroforestería) tienen el potencial de captar CO₂ de la atmósfera y almacenarlo como carbono en los suelos y la biomasa. Aunque la cantidad exacta y la permanencia a largo plazo de este secuestro son complejas y varían significativamente según el tipo de suelo, el clima y el historial de gestión, enfocarse en estas prácticas contribuye de forma positiva a la salud del suelo y a la resiliencia de los ecosistemas, más allá del beneficio específico en términos de carbono. CrowdFarming se centra en verificar prácticas conocidas por mejorar la salud del suelo, en lugar de hacer afirmaciones específicas de negatividad de carbono a nivel de finca, difíciles de demostrar consistentemente año tras año. Óxido nitroso (N₂O): un gas potente y de larga vida. Las emisiones agrícolas de N₂O están estrechamente ligadas al uso de fertilizantes sintéticos y a la gestión del estiércol. Al exigir certificación ecológica (que elimina los fertilizantes sintéticos) y favorecer sistemas basados en pastos (que reducen la concentración de estiércol), nuestro enfoque reduce de forma inherente los riesgos de N₂O en comparación con los modelos intensivos. Además, integrar leguminosas fijadoras de nitrógeno, como el trébol, en los pastos puede reducir o eliminar casi por completo la necesidad de insumos externos de nitrógeno, mitigando aún más las emisiones de N₂O. Ofrecer una alternativa mejor Esta iniciativa va más allá de la introducción de una nueva categoría de productos. Su propósito central es proporcionar un apoyo económico tangible a los agricultores que lideran los sistemas ganaderos ecológicos y regenerativos. Al establecer este canal directo, nuestro objetivo es brindarles una fuente de ingresos más predecible, fortaleciendo su estabilidad financiera y su capacidad para mantener y ampliar prácticas que generan beneficios significativos para nuestros ecosistemas compartidos. Entendemos y respetamos que muchas personas eligen estilos de vida vegetarianos o veganos por razones ambientales y éticas, y en CrowdFarming varios de nosotros seguimos este mismo camino. De hecho, organismos científicos relevantes, como el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), han señalado que cambios hacia dietas equilibradas que incluyan una reducción en el consumo global de alimentos de origen animal —especialmente aquellos provenientes de sistemas de altas emisiones— pueden contribuir de manera significativa a la mitigación de los gases de efecto invernadero y a la reducción de la presión ambiental. Sin embargo, muchas personas continúan incluyendo productos animales en su dieta y buscan activamente carne de alta calidad que esté alineada con sus valores de bienestar animal y responsabilidad ambiental. Esta búsqueda de calidad está respaldada por investigaciones que indican diferencias nutricionales en la carne y los lácteos. Los estudios han demostrado que los productos de animales alimentados predominantemente en pastos, en comparación con animales alimentados con piensos concentrados, tienden a presentar niveles más altos de ácidos grasos omega-3 beneficiosos, una proporción omega-6/omega-3 más favorable, mayores niveles de ácido linoleico conjugado (CLA) y concentraciones más altas de ciertas vitaminas como la E y algunas del grupo B. Para estos consumidores, encontrar y verificar productos provenientes de agricultores que aplican métodos ecológicos, basados en pastos y realmente regenerativos sigue siendo un desafío importante. Consideramos esta iniciativa como una oportunidad significativa para aumentar la conciencia entre los consumidores sobre los impactos positivos del ganado bien manejado en el contexto de la agricultura ecológica regenerativa. También permite poner de relieve la distinción entre estos modelos agrícolas y otros sistemas que pueden tener consecuencias más perjudiciales para el medio ambiente y el bienestar animal. Estamos convencidos de que, al fomentar una mayor comprensión y proporcionar acceso directo a productos elaborados de forma responsable, podemos contribuir a que más agricultores adopten estas filosofías beneficiosas de gestión del territorio. Asimismo, permite a los consumidores tomar decisiones informadas sobre el origen y los métodos de producción de sus alimentos. Esta expansión es una evolución cuidadosamente considerada para CrowdFarming, que refuerza nuestro compromiso inquebrantable de construir una cadena agroalimentaria más justa, sostenible y resiliente. Al ofrecer acceso directo a carne proveniente de fincas que cumplen con estos rigurosos estándares —ecológicos, basados en pastos y verificados como regenerativos—, damos a los consumidores la capacidad de apoyar directamente a los agricultores que invierten en el bienestar animal y la salud del ecosistema. Estamos entusiasmados por embarcarnos en este nuevo capítulo junto a nuestra comunidad de consumidores y agricultores.

Favorito de la redacción

Leer

Agricultura regenerativa

min

¿Por qué es tan arriesgado el cultivo de fruta de hueso ecológica?

La fruta de hueso de verano, como los melocotones, albaricoques, nectarinas y cerezas, es una de las frutas más complejas de cultivar, especialmente bajo un modelo de agricultura ecológica y regenerativa. Su corto ciclo de crecimiento, su alta sensibilidad a las condiciones meteorológicas y una vida útil limitada tras la cosecha crean un escenario donde la margen de error es mínima. ¿Por qué es tan corta la temporada de cultivo de la fruta de hueso? La mayoría de las frutas de hueso de verano completan todo su ciclo de desarrollo, desde la floración hasta la cosecha, en menos de diez semanas. Esta rápida evolución reduce drásticamente el margen de error para el agricultor. La creciente volatilidad climática en Europa añade una capa de imprevisibilidad. Un ejemplo concreto se encuentra en la región de Cataluña, donde el agricultor ecológico Jordi Garreta explicó cómo las lluvias prolongadas durante la primavera interfirieron en el cuajado del fruto y la maduración final, afectando a los volúmenes de cosecha disponibles. Además, varias tormentas de granizo dañaron y partieron parte de la fruta. Cada variedad presenta vulnerabilidades específicas: Las cerezas son propensas a agrietarse con lluvias repentinas. Los albaricoques son particularmente sensibles al estrés térmico. Los melocotones son muy vulnerables a las enfermedades fúngicas en condiciones de alta humedad. El enfoque ecológico y regenerativo ante las plagas y enfermedades El agricultor Jordi Garreta, Grup Garreta, España En la agricultura convencional, el control de plagas y enfermedades a menudo se basa en el uso de insumos sintéticos. El enfoque ecológico y regenerativo, sin embargo, busca crear un ecosistema resiliente, abordando la causa raíz de las plagas —un ecosistema desequilibrado que permite el crecimiento excesivo de un organismo específico— en lugar de las consecuencias. Como explica Jordi Garreta: “Las principales plagas y enfermedades son los pulgones, las tijeretas (Forficula auricularia) y hongos como la Monilia y el Rhizopus. La mejor manera de combatirlas es tener un cultivo bien equilibrado en su nutrición, lo que significa que cada árbol utiliza sus propias herramientas para luchar contra las plagas. Si esto no es suficiente, utilizamos caolín, purín de ortiga o tierra de diatomeas. Plantamos franjas florales y dejamos crecer hierbas silvestres espontáneas para fomentar la biodiversidad, lo que crea un ecosistema más resiliente frente a las plagas, entre otros beneficios.” Jordi GarretaGrup Garreta La investigación científica respalda estas prácticas. Por ejemplo, un estudio de 2022 en huertos de manzanos ecológicos encontró que las hileras de árboles más cercanas a las franjas florales perennes tenían una media de un 60% más de depredadores por rama, en comparación con los huertos de control sin franjas florales. Estos métodos no solo combaten las plagas a corto plazo, sino que también priorizan la salud a largo plazo del suelo y del ecosistema, lo que al final se ve recompensado al aumentar la resiliencia del ecosistema. ¿Qué son las frutas climatéricas y cómo afecta a su sabor? La mayoría de las frutas de hueso (a excepción de las cerezas) son climactéricas, lo que significa que continúan madurando después de ser recolectadas gracias a la producción interna de etileno. Aunque esto permite a los agricultores enviar fruta que todavía está firme, requiere una sincronización precisa. Una cosecha demasiado temprana da como resultado una fruta insípida; una cosecha demasiado tardía dificulta el transporte, especialmente en la agricultura ecológica, donde muchos conservantes y tratamientos químicos están prohibidos. Las pérdidas post-cosecha son uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta el sistema alimentario. Según la FAO, las frutas y hortalizas sufren las tasas de pérdida más altas, superando el 20% a nivel mundial antes incluso de llegar a las tiendas. Dentro de esta categoría, las frutas delicadas y perecederas como la fruta de hueso son particularmente vulnerables a los daños mecánicos y a la sobremaduración, especialmente dadas las altas temperaturas de la temporada en que se cosechan y transportan. Aquí es donde los modelos de producción divergen significativamente: Guía práctica para la conservación en casa El modelo convencional: La industria alimentaria se ha adaptado a estos límites biológicos mediante la cosecha temprana, el almacenamiento en frío y la priorización de variedades seleccionadas por su durabilidad en lugar de por sus cualidades organolépticas. Los supermercados a menudo presionan a los productores para que entreguen productos uniformes y duraderos a precios bajos. Las pérdidas post-cosecha son uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta el sistema alimentario.El modelo de venta directa: Un sistema de venta directa permite a los agricultores solucionar estos problemas. Al cosechar bajo demanda, la fruta se recoge en su punto de madurez fisiológica, se evita el almacenamiento prolongado en frío y se reduce la sobreproducción. Esto no solo minimiza el desperdicio alimentario, sino que también preserva la integridad del producto y permite estructuras de precios más justas que reflejan el alto riesgo y la intensidad de mano de obra necesarios para cultivar estas frutas sin insumos sintéticos. Una vez que la fruta llega a tu casa, su manejo adecuado es esencial para disfrutar de su máxima calidad. Maduración a temperatura ambiente: Si tus melocotones, nectarinas o albaricoques todavía están firmes, déjalos a temperatura ambiente, lejos de la luz solar directa. Para saber si un melocotón está maduro, la clave no es siempre el color, sino el tacto y el aroma. Sabrás que están listos cuando cedan ligeramente a una presión suave y desprendan un aroma fragante.Refrigeración tras la maduración: Una vez maduros, puedes trasladarlos al frigorífico para alargar su vida útil unos días más. Las bajas temperaturas (especialmente por debajo de 8 °C) pueden perjudicar el desarrollo del sabor y la textura en la fruta que aún no ha madurado.El caso de las cerezas: Al no ser climatéricas, las cerezas no maduran después de la cosecha. Deben ser refrigeradas inmediatamente para mantener su frescura.Lavar justo antes de consumir: Evita lavar la fruta antes de guardarla, ya que la humedad puede acelerar su deterioro. Lávala justo antes de comerla. Para saber más sobre cómo manejar tu fruta de verano, aquí tienes un artículo específico que te guiará. Un modelo resiliente para un sector vulnerable Agricultora Anita Minisci, Azienda Agricola San Mauro, Italia La combinación de temporadas cortas, alta sensibilidad climática y las presiones del mercado descritas anteriormente hace que la producción de fruta de hueso ecológica sea particularmente vulnerable. A medida que la volatilidad climática continúa aumentando, un cambio hacia modelos de producción y suministro más resilientes no es solo una preferencia, sino una necesidad. Una cadena de suministro directa y transparente, que crea un vínculo directo entre el agricultor y el consumidor, representa este cambio esencial. Este modelo empodera a los productores para priorizar la salud del suelo y cosechar por la calidad, asegurando un futuro más justo y sostenible para un sector agrícola desafiante pero vital.

Leer

Discover more content in these categories: