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Publicado Marzo 2026

Ecoavícola: la granja de pollos ecológicos que apuesta por la autosuficiencia energética

Situados en una de las zonas con menos contaminación de Catalunya, al lado del Parque Natural del Cadí-Moixeró, esta granja de pollos bio certificados es el fruto de la pasión temprana de Gerard, de años de esfuerzos personal y conocimientos adquiridos. Este productor catalán, que define su actividad profesional como una forma de vida, apuesta por recuperar la tradición avícola e ir más allá de las exigencias marcadas por la normativa CCPAE, incorporando prácticas de sostenibilidad en el funcionamiento de su granja.

“Nuestros pollos salen al campo desde que se abren las puertas del corral a primera hora del día y están corriendo toda la jornada, hasta que ellos mismos deciden entrar al gallinero a dormir”, afirma Gerard Casanova.

Foto propiedad de CCMA Catalunya Radio

¿Cómo surge Ecoavícola?

Aunque en mi casa no teníamos una conexión concreta con el mundo rural y la pagesia, desde muy pequeño sentí una fuerte pasión por la avicultura y los animales. Ello me llevó a estudiar Explotaciones Agrarias y, de la mano de mis estudios, comencé EcoAvícola desde cero: compré un campo, pedí ayudas públicas y lo hice sin tener nada de experiencia, ¡lanzándome a la piscina!

¿Cómo y cuándo decidiste que querías dedicarte a criar pollos ecológicos? ¿Qué te hizo decidirte por este modelo de producción en lugar de seguir el modelo más extendido de granja avícola industrial?

Como te comenté, desde pequeño me gustaban mucho las gallinas y las aves de corral. Cuando tenía catorce años, un vecino me regaló unas gallinas y las llevé a escondidas a mi casa, porque mis padres no me permitían tenerlas, y así comencé a criar aves de corral. Desde aquel momento hasta ahora, me he involucrado en diferentes asociaciones avícolas y de razas autóctonas, también participé en concursos de aves (faisanes, ocas, palomas, avicultura y aves de corral en general). 

Desde muy pequeño me estremecía pensar en las condiciones en las que están los animales en las macro granjas: la privación de la luz del sol, la falta de espacio para moverse y, en definitiva, el sufrimiento que padecen por estas condiciones. Disfruto viendo a los animales en buenas condiciones. Por ello desde muy pequeño tuve claro que mi granja sería con un sistema extensivo y respetuoso con el bienestar animal. 

¿Qué raza son vuestros pollos y cuáles son sus propiedades?

La raza de nuestros pollos es una variante del Red Label. Se trata de una variedad muy rústica, de crecimiento lento, que desarrolla mucho pecho (y, por tanto, pechuga) y una carne tierna. 

¿Qué impacto tiene en nuestra salud comer carne de pollo ecológico vs. el pollo criado en las granjas convencionales?

La carne de pollo es de las carnes en las que hay más diferencias entre el consumo convencional o ecológico. El porqué es claro: un pollo convencional (incluso dejando de lado la característica de que esté cargado de antibióticos, de medicamentos y grasas animales) está engordado en granjas con luz artificial, administrándole piensos que contienen mucha grasa. Esta alimentación y el espacio reducido donde se encuentran les impide moverse, y, por tanto, no desarrollan músculo, tienen mucha agua y son muy pobres nutricionalmente.

Nuestros pollos, en cambio, salen al campo desde que se abren las puertas del corral a primera hora del día y están corriendo toda la jornada, hasta que ellos mismos deciden entrar al gallinero a dormir. Esto hace que su músculo sea una carne de calidad, porque no sufrieron estrés, estuvieron siempre tranquilos, caminando o corriendo como han querido y cuando han querido. En el alimento que ingieren no hay transgénicos ni medicamentos. Por lo tanto, como puedes imaginar, la diferencia es abismal. 

¿Vuestros pollos cuentan con el certificado ecológico? 

Mis pollos son ecológicos y, me gusta explicarlo siempre, en mi práctica no me ciño exclusivamente a lo que nos exige la normativa del sello del CCPAE, sino que hago mucho más: mis pollos salen desde más pequeños a correr, tienen más espacio que el exigido en el interior del corral, me aseguro de que los patios siempre tengan hierba para que puedan picar, y, si veo que pueden haber pasado frío, les proporciono tratamientos con plantas medicinales. Es decir, además de ser ecológicos como marca la normativa, son pollos criados con mucho mimo y de una forma tradicional, como se hacía antiguamente.

¿Qué puedes explicarnos sobre la cría de pollos con el llamado sistema semiextensivo? ¿En qué consiste y qué papel juega en el cuidado de los entornos naturales y la biodiversidad?

Los pollos criados con el modelo extensivo o semiextensivo salen a pasturar, tienen patios y pueden correr libremente por ellos. La tierra donde ellos corren absorbe todos los nutrientes y deshechos que dejan a su paso. Es decir, que sus deshechos no contaminan ni cargan la tierra, ni tampoco, consecuentemente, el subsuelo o las aguas subterráneas. De esta manera nos aseguramos de que el ciclo es cerrado: de los deshechos de las gallinas se nutre la tierra, y de esta tierra nutricionalmente rica después saldrán flores y plantas, que a su vez serán consumidas por los pollos como alimento. Es una cadena natural, que no para nunca y que pervive en el tiempo porque está bien cuidada.

¿De qué se alimentan los pollos y cuántos meses viven antes de ser sacrificados? 

Se alimentan de una mezcla de cereales (certificados y ecológicos) y viven entre 90 y 120 días. Al ser pollos criados en absoluta libertad, también se alimentan de todos los vegetales e insectos (caracoles, hormigas y gusanos) que pueden ir cazando mientras salen en su día a día por el patio. Eso les gusta mucho. A veces ves como escarban la tierra, e incluso se pelean con otros pollos por un gusano. Cuando uno de ellos está escarbando la tierra y encuentra algún manjar, corre y se va hacia otra esquina del patio para estar más tranquilo y que ningún otro pollo pueda verlo y robarle su delicatessen. Es una dinámica divertida de ver.

En vuestra finca también tenéis paneles solares, vuestra furgoneta de reparto es microhíbrida y la recargáis por la noche con vuestra propia energía producida en la finca, ¿apostáis por un sistema integral de autosuficiencia?

Sin duda. Buscamos ser lo máximo de sostenibles posibles. En la explotación tenemos placas solares y un pozo de agua. La furgoneta microhíbrida también ayuda en este cometido, ya que reduce mucho las emisiones de CO2 emitidas al hacer el reparto.

Has establecido alianzas con otros productores de la zona para ofrecer al consumidor un abanico completo de diferentes tipos de carne (Salt de Colom, Dpagés y Cal Pauet). ¿Cómo surge esta alianza y qué te aporta?

Hemos formado un grupo de cuatro productores, en el que cooperamos en distintos ámbitos: nos aliamos para la distribución de nuestros productos, también en la promoción de nuestra actividad (si queremos ir a alguna feria) o en resolver dudas (fiscales, legales o administrativas). Todo esto surgió a raíz de que los cuatro estamos prácticamente en la misma comarca, y porque compartimos algunos clientes en común. Descubrimos que cada uno de manera individual estábamos enviando un paquete pequeño al mismo cliente, así que pensamos en unirnos y, por qué no, enviar un único paquete, para que la entrega sea más sostenible y la logística más sencilla. Así, poco a poco, hemos ido creciendo en la colaboración.

¿Es fundamental para el pequeño productor ecológico establecer alianzas como esta para sacar el proyecto adelante?

Sin duda, las colaboraciones con otras pequeñas granjas son fundamentales para tener más fuerza. A nivel individual es muy difícil luchar contra las multinacionales, contra las inercias comerciales que benefician a las macroempresas y a los supermercados. Si hacemos piña entre los productores somos mucho más fuertes, y nos sentimos también más respaldados. No sólo nos unimos para facilitar la logística de la distribución y hacerla más sostenible, sino para estar juntos y organizados frente a otros problemas que puedan surgir. 

Además de la unión con Salt de Colom, Dpagés y Cal Pauet, también formo parte de otro grupo de productores de pollos ecológicos en que nos damos soporte unos a otros en temas legales. Por ejemplo, próximamente habrá una subida muy alta del cereal y estamos estudiando cómo organizarnos para crear fórmulas con cereal de proximidad, que sea más sostenible y más económico. Vamos todos a una, que es lo importante.

Para terminar, ¿qué le dirías a tus consumidoras y consumidores?

Creo que es importante que la gente tome consciencia de que, en ocasiones, en este tipo de explotaciones pequeñas, no se puede elegir el peso del pollo, pues éste está influido por la climatología (si hace calor o hace frío), las propiedades del cereal que ingieren y otros factores determinantes que no siempre podemos controlar. Es muy difícil tener un peso óptimo para la clientela. Es importante que la gente valore que no podemos hacer magia. 

El aspecto logístico, por otra parte, también tiene un peso muy importante y desde casa no siempre se es consciente de toda la cadena. Para los pequeños productores como nosotros la posibilidad de juntar pedidos facilita mucho la entrega, reduce costes, y también emisiones de CO2 y, por tanto, contaminación. Por lo tanto, unir pedidos, como en el caso de las Colmenas, es muy positivo y a los productores nos ayuda mucho: ahorra desplazamientos, tareas de logística y contaminación.

Entrevista de Flavia Laurencich, Responsable de la Colmena de Guinardó – Bons Focs (Barcelona) y de la Colmena Cala Romana – Can Stella (Tarragona).

Written by ¡La Colmena Que Dice Sí!

¡La Colmena Que Dice Sí!

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El «alemán loco» 40 años después

Si acompañas a Friedrich por su finca cerca de Gibraleón, escucharás sobre todo una cosa: un estruendoso concierto de cantos de pájaros. Pero tras este idilio se esconde una decisión radical contra lo convencional tomada hace tiempo. Hoy cuenta con la certificación Demeter desde 1994 y demuestra que su «locura» es la única respuesta lógica a la crisis de nuestros suelos.Hace 40 años, Friedrich se enamoró de la Finca Jelanisol-Montebello durante una visita a España. En aquel entonces, trabajaba como intermediario de frutas y verduras de producción convencional. Ocurrieron dos cosas que le hicieron reflexionar: Una amiga le regaló un libro sobre permacultura de Bill Mollison que le sirvió de inspiración. Estaba de visita en un campo en Italia y buscaba desesperadamente lombrices en el suelo. Cuando el agricultor le confirmó que no había «porque no hacían falta», Friedrich empezó a reflexionar. Una visión holística: todo está conectadoPara Friedrich, la agricultura no es un proceso aislado, sino parte de un todo. Mantiene una visión muy holística y filosófica del mundo en la que todo —desde el microbioma del suelo hasta el consumidor— está conectado. Para él, su finca no es un simple lugar de producción, sino un organismo vivo en el que el ser humano y la naturaleza coexisten en armonía. Cree que solo puede surgir una sociedad pacífica si producimos en sintonía con la naturaleza. Si lo hacemos bien, hay suficiente para todos; solo no debemos destruir las bases.Uno de los motores más fuertes del trabajo de Friedrich es una profunda preocupación por el estado de nuestra alimentación moderna. Cuenta que muchos de los alimentos que consumimos hoy están «vacíos». Se refiere a productos de la agricultura convencional que, debido a los pesticidas y al largo almacenamiento, ya no poseen ningún valor nutricional significativo. Sigue el principio de «suelo sano = persona sana». Solo un suelo vivo y regenerado puede producir frutos que realmente nutran el cuerpo.Una de las primeras cosas que hizo Friedrich fue crear un gran estanque, no para el riego de la finca, sino única y exclusivamente para los pájaros, ranas, patos y peces. Cuando llueve con fuerza, el agua drena por ahí. Ellos mismos fabrican el abono orgánico mediante microorganismos y suministran minerales a los árboles de forma continua a través del riego por goteo.

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Salvar al níspero de la extinción

Hablamos de un cultivo tradicional que cada vez cuenta con menos adeptos y apoyos; la zona ha pasado de producir 20 millones de kilos en sus mejores años a apenas 7 millones recientemente, y la gran mayoría de parcelas vecinas directamente se están abandonando o transformando en aguacates.Hace poco más de un año, la familia del agricultor Juan Ripoll de finca Camp d’Altea, estaba a punto de abandonar. De manera fortuita, nuestros caminos se cruzaron y, encontrar un modelo que por fin daba sentido y valor a su trabajo, les devolvió de golpe la ilusión de vivir en el campo y a través de él.Paseando por la finca, pudimos charlar, revisar el efecto del viento, el cuajado, el comportamiento de las diferentes variedades y la evolución de las nuevas plantaciones. Lo bonito fue comprobar que los frutos no eran los únicos que estaban cogiendo fuerza; ellos mismos nos recibieron con una energía renovada.Esta familia lleva practicando la agricultura regenerativa toda su vida de forma intuitiva y natural (a día de hoy ya cuentan con su certificación ecológica) y mantienen la firme convicción de que trabajar a favor de la naturaleza y priorizar la salud y el sabor auténtico tiene hoy más sentido que nunca.Injertos de membrillo y balsas de decantación: cómo cultivar nísperos en suelos de yeso y salTodo esto tiene un mérito enorme. Empezando por la exigencia del níspero, ya que requiere una dedicación absoluta y mucha mano de obra: exige una poda constante y cuidadosa para que entre la luz, implica horas a pie de árbol haciendo un minucioso aclareo manual tanto de flor como de fruto, y pide una recolección tremendamente delicada para evitar heridas o marcas en la piel.A esto hay que sumarle que tienen los elementos agronómicos y climáticos bastante en contra. Están en una zona de sequía extrema (en Altea ni siquiera ha llovido durante los temporales que han inundado recientemente el resto de España) y asentados sobre un suelo de yeso muy complejo, marcado por la roca y la sal. Ante esta falta de lluvia, se ven obligados a regar con agua de depuradora, la cual llega con una salinidad altísima, muy por encima de lo que el árbol puede soportar de forma natural.Ver cómo se adaptan o solucionan esto a pie de campo a través de la observación y la experimentación es realmente didáctico. Por ejemplo: riegan desde la capa superior de una gran balsa de decantación para esquivar los sedimentos y mitigar la salinidad; injertaron algunos de los nísperos sobre pies de membrillo (que toleran mucho mejor estas sales actuando como filtro natural); y realizan aportes constantes de estiércol y restos de poda triturados. El resultado salta a la vista: han conseguido dar vida al suelo, albergando una bonita y necesaria flora y fauna auxiliar y reteniendo mucho mejor la humedad.Agricultura regenerativa frente a la precariedad del sistemaEn todo este manejo, los animales son sus grandes aliados. Tienen un rebaño de oveja Guirra (una raza autóctona oficialmente en peligro de extinción, lo que aporta un valor ecológico brutal a la finca) pastando libremente por las parcelas. Ellas hacen de desbrozadoras naturales y fertilizan la tierra de forma constante, excepto cuando el fruto asoma, que toca sacarlas de las parcelas para que no se cobren el trabajo en especie.Sin embargo, mantener este ecosistema vivo hoy en día supone un sacrificio y un coste logístico muy elevado. El tejido rural de su comarca está desapareciendo: apenas queda una quesería, ya no hay agricultores con cuadras para ayudar a gestionar el estiércol, y el matadero municipal cerró hace años, obligándoles a hacer más de 100 kilómetros para encontrar el más cercano.Para más inri, la realidad externa casi se los lleva por delante. Por un lado, su colchón económico tradicional, que era la almendra, se esfumó de un soplo cuando la plaga de la Xylella les obligó a arrancar todos sus árboles de raíz. El golpe definitivo llegó de la mano del sistema: llevaban años entregando su fruta a la cooperativa local, soportando precios abusivos y unas exigencias estéticas irreales, hasta que una gestión deficiente y corrupta hizo quebrar la entidad. Se encontraron de la noche a la mañana con la cosecha entregada, sin cobrar y una situación financiera crítica.Tras años de precios abusivos y una gestión que les dio la espalda, encontrar en CrowdFarming un modelo vuelva a darle sentido y valor real a su trabajo les ha devuelto la ilusión por vivir en el campo y a través de él. 

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La ciencia detrás de la dulzura

Tenemos a Antonio de «Sicilian Passion» en Sicilia. En una región tradicionalmente conocida por sus cítricos, Antonio decidió tomar un camino diferente hace varios años: cultiva fruta de la pasión (¡e incluso papayas!). Una parte crucial de nuestra colaboración consiste en determinar con precisión el momento de la cosecha. Nuestros equipos miden el contenido de azúcar directamente en el campo. Con un refractómetro, se determina el valor Brix para garantizar que la fruta haya alcanzado la madurez fisiológica necesaria y haya desarrollado todo su perfil aromático. La cosecha solo comienza una vez alcanzados estos umbrales. En el vídeo a continuación, pueden ver a nuestro compañero Angelo tomando estas mediciones. Es muy divertido, porque literalmente estás mirando hacia el futuro. Características de maduración y etimologíaUn rasgo de calidad importante de la maracuyá es el estado de su cáscara. A diferencia de muchas variedades de fruta, aquí se aplica lo siguiente: cuanto más pronunciadas sean las arrugas de la fruta, mayor será el contenido de azúcar. Debido a la ligera evaporación durante el proceso de maduración, el azúcar de la fruta se concentra en el interior, mientras que la acidez disminuye sutilmente. Hay dos cosechas al año: una en los meses de invierno y otra en los de verano. Especialmente en verano, los frutos están más «arrugados», ya que el líquido se evapora más rápido por el calor. ¿Sabías que el nombre de “fruta de la pasión” deriva de la iconografía cristiana? Los misioneros españoles del siglo XVI interpretaron la compleja estructura de la flor como símbolos de la Pasión de Cristo. Los filamentos de la flor se asociaron con la corona de espinas, los tres estigmas con los clavos de la cruz y los cinco estambres con las llagas. En la galería encontrarás una imagen en la que se puede apreciar muy bien.

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