
Publicado Junio 2026
Reflexión sobre la primera mitad del año 2026
Escrito por Gonzalo Úrculo, agricultor, CEO y cofundador de CrowdFarming.
Nota: Escribí este texto como un documento interno para alinear a las personas que día a día trabajamos en CrowdFarming. Desde hace un par de años la comparto también con nuestra comunidad de agricultores, clientes y proveedores. Así conseguimos poner en valor el esfuerzo de todos, reconocer dónde fallamos y celebrar juntos los éxitos alcanzados.
¿Se ha pasado de moda la sostenibilidad?
Cada vez se leen menos declaraciones de empresas sobre sostenibilidad en Linkedin o en prensa. Es como si los responsables de sostenibilidad ahora se hubieran transformado en gurús de la IA.
Parece que sí. Tiene toda la pinta de que la sostenibilidad que se hacía de puertas para fuera ha perdido fuerza en el mundo corporativo. Y esto, no nos equivoquemos, es positivo porque permite reducir ruido y que las acciones hablen por sí solas.
La sostenibilidad real y concreta está más viva que nunca en CrowdFarming. Durante este primer semestre hemos conseguido:
- 2.969 agricultores vendiendo sus cosechas a un precio justo.
- Hacer análisis de suelo en 47 nuevas fincas para medir el impacto de las prácticas regenerativas, y diseñar un programa agronómico junto con los agricultores para aumentar su fertilidad natural a largo plazo. Con estas 47 ya son 100 las fincas que están dentro de nuestro programa de agricultura ecológica regenerativa.
- 1.794.784,43€ en ventas de frutas y verduras en conversión a ecológico. Recibir un precio justo, predecible y estable es especialmente clave cuando un agricultor está en la delicada fase de conversión a ecológico porque sus árboles suelen pegar un bajón productivo.
- Las ventas de All Is Good (nuestra marca de productos elaborados) han aumentado un 24% con respecto al año pasado. Los productos de All Is Good los producimos con excedentes de cosecha o con fruta sensible que no puede viajar a destino porque podría pudrirse por el camino. Es una forma de que toda la fruta y verdura tenga valor comercial.
Y además, estamos empezando a recoger los esfuerzos a nivel económico. Por primera vez en 5 años hemos terminado el primer semestre del año con EBITDA positivo, y creciendo a doble dígito. Esto nos demuestra que apostar por la venta directa de producto ecológico es rentable.
Para conseguir este EBITDA positivo, todos hemos tenido que hacer sacrificios y priorizar bien las partidas de gasto. Un ejemplo de esto es que nos hemos dado de baja del sello de B Corp. Fue una decisión difícil porque este sello tiene cosas positivas. Renovar el sello costaba 16.000€ este año y con cabeza fría, aunque mole que una empresa te audite la sostenibilidad de las operaciones, vimos que no le estábamos sacando todo el partido y que este dinero (recurso escaso en nuestra startup) lo podríamos dedicar a más formación de agricultores y a subir el sueldo de algunos perfiles de nuestro equipo.
Éxitos a celebrar de la primera mitad del año
Los éxitos hay que celebrarlos. Sobre todo los que persigues pero también los que consigues casi sin querer.
He comprobado que cuando te rodeas de gente buena, la misión que te une es pura, motivante y ambiciosa; por el camino ocurren cosas buenas con las que ni siquiera contabas.
Este semestre nos ha pasado algo curioso que nos ha alegrado mucho. Nosotros no tenemos un objetivo de alcanzar un porcentaje de jóvenes agricultores vendiendo en CrowdFarming pero nos ha hecho mucha ilusión comprobar que, de forma natural, hayamos conseguido que esta métrica esté muy por encima de la media de la industria.
Jóvenes agricultores: 42% en CrowdFarming Vs 12% de media en la industria agro.
Uno de los éxitos que más hemos peleado entre todos y del que podemos estar orgullosos es el de la reducción de las incidencias en las entregas, especialmente durante los meses de verano. Gracias a las auditorías en campo, a una buena coordinación entre los equipos de campos y los equipos de logística y a una comunicación proactiva con los clientes, hemos conseguido reducir desde 3,5% en 2025 a 2,9% en 2026 en incidencias reportadas durante el segundo trimestre.
Cuando trabajas con un producto fresco y no aplicas tratamientos fúngicos para preservar su apariencia, tener incidencias es parte del juego. Pero cada año tenemos que seguir implementando nuevos procesos que nos permitan mejorar en los dos frentes: prevención y rápida reacción.
Menos incidencias se traduce en menos clientes frustrados. Y este año los números son muy positivos: hemos pasado de tener 529.691 clientes activos a tener 534.452 con un gasto en marketing mucho menor.
Nuestra posición sobre las subvenciones
Las subvenciones otorgadas de forma prolongada y genérica no ayudan a los agricultores. Algunos amigos agricultores se enfadan conmigo cuando comparto esta opinión.
“No digas eso Gonzalo. Si nos quitan las subvenciones, el campo se muere.” “Sin subvenciones los supermercados traerían todo de fuera porque no pagarían lo que realmente cuesta producir aquí. No podríamos trabajar.” “Tú te atreves a decir eso porque vendes por internet y tienes buen margen pero si no, no te saldrían los números.”
Cuanto más conozco las dinámicas del mercado, más seguro estoy de que a los agricultores nos iría mejor si el campo no recibiera tanta subvención.
Las ayudas a la agricultura (la Política Agrícola Común) suponen cerca de un tercio de todo el gasto de la UE. Y aun así, entre el 60% y el 70% de los suelos europeos están empobrecidos, han perdido fertilidad de forma acelerada durante los últimos años. Cada vez nos cuesta más producir alimentos.
Como siempre, hay excepciones. Cuando una subvención ataca un problema concreto, es útil: financiación blanda para un joven agricultor que quiera comprar unas hectáreas o comprarse un tractor, una ayuda puntual a una zona afectada por un evento climático extremo o una formación en agricultura ecológica.
Pero las subvenciones solo por cultivar para intentar hacer que el cultivo europeo sea competitivo en precio es una forma que, entre otras cosas, permite a los supermercados comprar más barato. El producto europeo se tiene que diferenciar por calidad y por calidad nos referimos a que sea más ecológico, más nutritivo, con más sabor y más fresco.
Este sistema da una idea errónea al consumidor sobre el precio que paga por los alimentos. Una parte la paga cuando compra; dónde puede elegir el tipo de agricultura y la calidad del producto. La otra, invisible, la paga con sus impuestos, dónde otros eligen por él qué tipo de agricultura se financia.
Con menos subvenciones, quizás habría menos impuestos y más poder adquisitivo para el consumidor. O incluso utilizar ese dinero para formar a la sociedad en la importancia de una buena alimentación o en una mayor conciencia ambiental.
Un consumidor bien formado tiene un efecto más potente que cualquier subvención. Sostener mediante subvenciones un sistema con precios artificialmente bajos cada vez nos costará más a todos (agricultores y consumidores).
Por otro lado, intentando solucionar un problema estás creando otros: las subvenciones pueden dificultar el acceso a jóvenes a ser propietarios de fincas. Fincas más caras con agricultores jubilados. No tengo nada en contra de que un jubilado sea agricultor. Al revés, no hay profesión más digna y yo mismo pretendo dedicarme a la agricultura hasta que el cuerpo aguante.
Pero si el 33% de los que reciben una subvención tiene más de 65 años (y además reciben una bien ganada jubilación) el precio al que estarán dispuestos a vender su cosecha será más bajo que el agricultor de 30 años que no recibe jubilación, que probablemente tenga una o dos hipotecas (vivienda y finca) y colegios que pagar.
Quizás las medidas para “protegernos” de la competencia de otros continentes está generando una descompetencia interna que crea ineficiencia en el mercado agrícola.
Sé qué es un tema complejo pero confío en que darle visibilidad pueda despertar conciencia y construir juntos una cadena de suministro más justa, atractiva y accesible para las nuevas generaciones.
Próximo lanzamiento de Harvest Pass
Un cliente y un agricultor bien formados sostienen la transición a ecológico mejor que cualquier subvención. Cuando un cliente compra directamente, está eligiendo el tipo de agricultura que quiere. Cuando un agricultor cobra un precio justo por sus cosechas, tiene la seguridad y la libertad de invertir de la forma más efectiva para mejorar sus suelos y no de la forma más efectiva para conseguir una subvención.
Durante el último año hemos organizado 10 cursos para explicar a 160 agricultores conceptos clave de la agricultura ecológica regenerativa y compartirles casos de éxito que puedan replicar o al menos que les puedan inspirar.
Además de formación apoyamos al agricultor con análisis de sus suelos y acompañamiento técnico. Y a la vez alimentamos la demanda, generando concienciación e invirtiendo en investigación que luego compartimos con una audiencia de 2,5 millones de personas. Todo esto lo hacemos a través del programa 1% for the Soil que fundamos en 2024: destinamos el 1% de las ventas de productos de fincas ecológicas regenerativas, sacándolo de nuestro margen, sin afectar a lo que recibe el agricultor ni lo que paga el consumidor.
Durante los próximos meses vamos a lanzar la mayor acción de apoyo a la agricultura ecológica regenerativa de nuestra historia: invitaremos a toda nuestra comunidad a formar parte de esto. Por un lado, una membresía gratuita a la comunidad de 1% for the Soil para estar al día de avances en terreno y en el movimiento regenerativo a nivel Europeo, y proponer ideas de cómo invertir los fondos. Por otro lado Harvest Pass, una membresía de pago que complementa la financiación de este programa a cambio de conseguir ahorros por volumen de compras y acceso anticipado a todo el catálogo de agricultores.
Nuestros mayores errores (o los aprendizajes más caros)
En la venta directa los fallos de logística y auditoría de calidad que terminan en la recepción de un producto en mal estado son los errores más caros. No por la devolución económica del pedido afectado sino por la pérdida de confianza del cliente que la sufre, especialmente si es uno de sus primeros pedidos.
Tenemos un equipo de calidad que va testeando y aplicando nuevos procesos para reducir estos casos pero en paralelo hemos sacado un nuevo servicio, más ágil y sencillo, en la zona de usuario para abrir una incidencia si algo llega en mal estado. Lo hemos estrenado en julio y está dando muy buenos resultados tanto en sencillez para el usuario como en entender mejor cómo se ha producido la incidencia (gracias a la información y fotos que aporta el cliente).
A nivel climatológico, una variable que nos obliga siempre a tener preparado un plan B incluso un plan C o D ha sido un semestre que nos ha pillado mejor preparados. Aún así durante el mes de mayo nuestros agricultores se quedaron sin arándanos de calidad y para evitar incidencias tuvimos que proponer cambiar la composición de algunas cajas mixtas. Esto provocó un pico de cancelaciones de pedidos en nuestra suscripción mensual a fruta mixta.
Fue una pena porque hasta ese momento no parábamos de crecer en número de hogares que mensualmente reciben una caja con 3 frutas de temporada. En el mes de mayo se dieron de baja 3.333 de un total de 70.927 personas que están suscritas. Es la caja de suscripción a fruta ecológica con más personas suscritas y esto nos permite asegurar la demanda a más de 45 agricultores.
Repensar las adopciones de árboles
Las adopciones de árboles fueron decisivas en mis inicios como joven agricultor.
En 2010 junto a mi hermano recuperamos un huerto de naranjos de mi abuelo en Bétera, cerca de Valencia. La mitad de los árboles estaban enfermos de fitophtora y cuando hicimos el cambio a ecológico (con muy poca experiencia). No aguantaron y murieron.
La situación era: mitad de la finca productiva, la otra mitad muerta. Una ayuda concedida por joven agricultor que tardaba en llegar porque Valencia había entrado en default (no tenía dinero para pagar las ayudas que la UE había concedido).
Teníamos que replantar más de 10.000 naranjos pero no teníamos el dinero para financiarlo ni la seguridad de venta si lo hacíamos.
En ese momento, bastante limite, creamos y lanzamos la idea de adoptar un naranjo: los clientes pagaban por el mantenimiento anual y elegían un nombre para su árbol. Nosotros lo plantábamos y le reservábamos la cosecha de naranjas de un árbol adulto que recibían durante la temporada.
Foto de 2015 con uno de los primeros árboles adoptados.
Para nosotros y para 259 fincas hoy las adopciones suponen una garantía de venta a un precio cerrado. Gracias a las adopciones los agricultores han podido (y están pudiendo) certificar sus cultivos en ecológico.
Siempre ha sido muy evidente los beneficios que las adopciones han tenido para los agricultores, pero ¿y para los consumidores? Además de poder tener un árbol con su nombre ¿hemos sido capaces de explicar todas las ventajas?
Durante este primer semestre hemos estado redefiniendo el sistema para que sea más entendible y favorable para los consumidores. Una persona que adopta un árbol va a tener el mejor precio, preferencia si la cosecha es limitada, recibirá información agronómica sobre la evolución de su árbol y podrá visitar la finca de forma gratuita.
Nos hemos propuesto que más de 50.000 árboles puedan transicionar a ecológico durante este segundo semestre.
Las adopciones fueron el inicio y también son el futuro para que la venta directa de productos ecológicos siga creciendo.
Hacemos la agricultura ecológica regenerativa posible para los agricultores y accesible para los consumidores.
Escrito por Cristina Domecq
Cristina Domecq es Head of Impact en CrowdFarming. Su labor se desarrolla en el punto de encuentro entre la estrategia corporativa, el campo y la conversación social, convencida de que las claves para arreglar el sistema alimentario se revelan en esa intersección. Su objetivo es lograr un cambio de comportamiento duradero; una misión que solo funciona si tanto los agricultores como los consumidores están verdaderamente comprometidos.






