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Publicado Marzo 2026

La remolacha: recetas sencillas para comer sano

Su vibrante color la delata. Esta raíz de color rosa intenso, también conocida como betarraga o betabel, está muy presente en nuestra gastronomía y se la puede ver en elaboraciones como ensaladas, hummus, albóndigas e incluso tartas, una vez cocinada.

Se trata de un cultivo propio del mediterráneo que alcanza su esplendor entre los meses de marzo y mayo, alcanzando su madurez cuando se acercan los meses calurosos que se traduce en una mayor carnosidad y sabor de la raíz.

Puntualizamos su uso culinario cuando se trata de la rosa porque existe otra variedad comúnmente conocida pero no consumida que es la blanca, la cual se usa en la industria para obtener azúcar.

A nivel nutricional se presenta como una hortaliza realmente interesante y beneficiosa para la salud ya que contiene una cantidad importante de fibra, magnesio, vitamina C y ácido fólico. Los primeros favorecen una buena digestión y los segundos ayudan al funcionamiento de huesos y músculos. Además, contiene betalaínas, a las que se les atribuyen cualidades antioxidantes y está demostrado que ayuda a reducir la presión arterial. Sin duda alguna, es un buen aliado en cualquier dieta, sobre todo para comenzar el día y no en vano se antoja como ingrediente estrella en muchos zumos.

Al margen de sus propiedades nutritivas, tal vez lo mejor de la remolacha para el mundo de la cocina sea el juego que da y la versatilidad que puede añadir a sus platos. Como los chefs que han compartido sus recetas en esta ocasión, que se sirven de ella para llenar sus platos de color:

Salmonete con jugo de cebolla fermentada de Diego Guerrero

Por el trabajo que le precede y lo que lleva sirviendo a la mesa durante las últimas temporadas, Diego Guerrero podría considerarse maestro de los fermentados. El vasco afincado en Madrid da rienda suelta a sus locuras en el taller de I+D que tiene pared con pared junto con Dstage, el primer restaurante que abrió en la capital y que ha convertido en mesa de operaciones. En Dspeakeasy, su segundo proyecto, además de la fermentación los vegetales tienen también gran protagonismo. De su sala de fermentados salen kombuchas pero también las hortalizas que se convierten casi en el alma de esta receta:

Ingredientes

  • Salmonetes
  • 25g de sal por litro de agua

Para jugo de cebolla fermentada

  • 1 kg de cebolla morada pelada
  • 25 g de sal
  • Salmuera a razón de 25g sal / L agua.

Para la remolacha fermentada

  • 1 kg de remolacha pelada
  • 25 g de sal
  • Salmuera a razón de 25g sal / L agua.

Comenzamos limpiando el salmonete, dejando el lomo limpio y lo conservamos en la salmuera por un espacio mínimo de 2 horas.

Después nos metemos en la piel de Guerrero para preparar los fermentados.  Para el jugo de cebolla fermentada picamos la cebolla en juliana, la ponemos en un recipiente de plástico y agregamos la sal, lo mezclamos bien y cubrimos con salmuera. Ponemos papel film a contacto y tapamos bien el recipiente. Lo mantenemos a 24-25oC, por espacio de 5-6 días, hasta que fermente y después colamos.

Para la remolacha fermentada laminamos la remolacha con la ayuda de una mandolina y repetimos los mismos pasos que seguimos con la cebolla. Transcurrido el tiempo de la fermentación, de cada lámina de remolacha cortar discos pequeños con un cortapastas, de 1 cm de diámetro y los resrvamos en el frigorífico sumergidos en el mismo jugo. Esos discos serán las futuras escamas del salmonete.

Llega el turno para el salmonete: lo cocinaremos a unos 100º-110º en el horno, Guerrero sugiere hacerlo en una salamandra dándole la vuelta periódicamente para que el calor sea uniforme. “Es importante dejar el pescado crudo en el centro y por fuera no muy hecho. Es más bien, atemperar el pescado” apunta el chef. Cortamos el lomo al biés, en porciones de 0’5cms de grosor,  unificar y tapamos con los discos de remolacha superpuestos,a modo de escamas. Calentamos el jugo de cebolla y le metemos aire con la batidora para recoger con una cuchara la espuma que se genera y napamos parcialmente el salmonete.

Arroz de Remolacha, queso Manchego e Hinojo de Àlex Vidal 

Este restaurante en Cabañas de la Sagra (Toledo) es el paraíso para todos aquellos que se muevan a ritmo de ‘Slow food’, aunque más que paraíso es hogar porque nada más cruzar su puerta te sientes como en casa. A la mesa llegan multitud de vegetales que el chef Àlex Vidal y Cesar Martín, propietario de esta casona manchega recogen de su jardín y que son el alma de tantos platos de su menú degustación, que merece la pena de principio a fin, como este arroz, con el que a la que firma casi se le cae la lagrimita.

Ingredientes

  • Carcasas de pollo 1000g
  • Cebollas 1000g
  • Puerros 300g
  • Recortes remolacha 100g
  • Agua 5l

Para la crema de remolacha:

  • Remolacha 300g
  • AOVE 20ml

Para el queso manchego:

  • Queso manchego 150g

Para el arroz:

  • Arroz DO Calasparra
  • Hinojo 50g
  • Chalotas 100g
  • AOVE 100ml
  • Tallos remolacha 50g
  • Eneldo c/s

Comenzamos preparando el caldo de pollo asando las carcasas de pollo y las verduras a 200ºC hasta que estén bien doradas. Ponemos las carcasas a calentar con el agua y vamos espumando antes de que empiece a hervir y añadimos las verduras. Cocinamos durante 3 horas a fuego suave, colamos y reservamos. Al día siguiente, eliminamos la grasa sobrante.

Por otro lado, asamos las remolachas, tapadas con papel de aluminio a 180ºC, durante 50 minutos aproximadamente. Pelar y triturar junto con el aceite para elaborar la crema de remolacha.

Toca el turno para el arroz, que lo sofreiremos primero con un sofrito de hinojo y cebolla bien picadas. Lo cocinamos durante 16 minutos y lo retiramos del fuego para añadirle la crema de remolacha y emulsionarlo bien.

Lo terminamos con una teja de queso manchego que es tan socorrida para este arroz como para muchas otras recetas: se ralla el queso y se escampa en una bandeja de horno con papel de horno a 170°, unos 12 minutos. Luego se rompe y se pone encima del arroz.

Hummus de remolacha de Fayer 

Cocina israelí y argentina se dan la mano en este restaurante cuyo nombre significa fuego y eso es lo que prometen un mezze de culturas y cocina depurada con mucho mucho fuego, pues la parrilla es su hilo conductor. Hacía falta un sitio así en Madrid. En su divertida carta hay espacio de sobra para el hummus, allí lo sirven clásico, pero también el que aquí comparten de remolacha, e incluso de chocolate para los que no perdonan el postre.

Ingredientes

  • 500 gr garbanzos cocidos
  • 500 gr remolacha asada
  • 1 taza tahina
  • Jugo de medio limón (si es jugoso, sino el limón entero)
  • 4 cucharadas aceite de oliva
  • 1 diente ajo
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • Sal c/n
  • Pimienta

Elaboración

La noche anterior dejamos hidratando los garbanzos en abundante agua, al menos el triple de agua que de garbanzo. Después cambiamos el agua en proporción triple, agregamos una cucharada pequeña de bicarbonato y cocinamos hasta que estén muy tiernos o casi rotos.

Aparte, asamos la remolacha envuelta en papel aluminio hasta que quede lo suficientemente cocida como para hacer un “puré”. Después trituraremos bien los garbanzos y las remolachas con el juego de limón, la sal, el ajo y la pimienta hasta que la textura quede súper lisa y homogénea. En un bowl con un batidor incorporamos la tahina y el aceite de oliva y guardar en frío. Se puede conservar en la heladera por 3 días, a la hora de servir pondremos una generosa porción de hummus y le daremos forma de “volcán” con un hueco en el medio donde podamos colocar aceite de oliva extra virgen y los toppings que queramos. Como acompañamiento el pan pita es el que mejor le va pero se puede recurrir al de preferencia.

Escrito por Natalia Martínez, periodista gastronómica.

Written by ¡La Colmena Que Dice Sí!

¡La Colmena Que Dice Sí!

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Tu menú navideño

Cuando llegan las fiestas, casi todas las familias tiran de los mismos platos de siempre, esos que pasan de generación en generación. Son pura tradición… pero no siempre tienen en cuenta lo que está de temporada. Mientras tanto, el desperdicio alimentario sigue siendo un problema en Europa: cada persona tira más de 130 kg de comida al año.Quizá este año sea un buen momento para darle una vuelta al menú navideño. No para dejar de lado los clásicos, sino para complementarlos con recetas de temporada, aprovechar mejor las sobras y reducir el desperdicio por el camino. Sacar partido a los productos de temporadaLos acompañamientos son el sitio perfecto para dar protagonismo a los productos de temporada en la mesa de Navidad. En vez de comprar verduras importadas o fuera de temporada, apuesta por verduras locales de invierno como el puerro, la col o la calabaza.Otros productos de invierno que puedes incluir en tu menú: Verduras de raíz: zanahorias, chirivías, nabos, remolachas, apionabo Crucíferas: col, col rizada (kale), coles de Bruselas, coliflor Calabazas y otras variedades de zapallo Puerros, cebollas y chalotas Manzanas, peras y frutos secos (nueces, avellanas) Cambios sencillos para los clásicos navideños Cambia las judías verdes de verano por una bandeja de verduras de invierno asadas: coles de Bruselas, col, coliflor y las verduras de raíz que tengas por casa. Dale más juego al puré de patatas mezclándolo con chirivía, nabo o apionabo. Dale un aire invernal a las ensaladas sustituyendo la lechuga por hojas de temporada como kale, espinacas o acelgas. Añade legumbres, verduras de raíz, frutos secos y semillas para que sean más completas. Reducir el desperdicio alimentario en NavidadLas pieles, semillas, tallos y hojas no tienen por qué acabar en la basura. Muchas veces pueden formar parte del plato. Por ejemplo, las semillas de calabaza se pueden tostar con un chorrito de aceite de oliva y especias para un snack crujiente, y la fruta muy madura es perfecta para hacer una compota o una mermelada rápida en casa. Algunos consejos prácticos para planificar el menú y tirar menos comida:Planifica a partir de los ingredientes: En vez de elegir primero las recetas, empieza con una lista corta de ingredientes base (por ejemplo: una calabaza, una col, legumbres, hierbas) y piensa platos que los compartan. Así evitas quedarte con medias verduras olvidadas en la nevera.Elige acompañamientos que se puedan reutilizar fácilmente: Las verduras asadas, por ejemplo, al día siguiente pueden convertirse en una sopa, un topping para ensaladas o el relleno de una tarta salada.Dale una segunda vida a pieles, tallos y hojas: Las hojas de zanahoria y la parte verde del puerro van genial para hacer caldos Las pieles de calabaza se pueden asar o triturar Los tallos de hierbas aromáticas son ideales para aceites aromatizados o fondos ¡3 acompañamientos sencillos para las fiestas con productos de temporada! Ensalada templada de coles de BruselasIngredientes:Para la ensalada: 450 g de coles de Bruselas frescas 1 cucharada de aceite de oliva 2 zanahorias grandes 60 g de arándanos secos ½ manzana en láminas 60 g de pistachos 3 cucharadas de queso de cabra Para el aliño de limón y parmesano: 60 ml de aceite de oliva 3 cucharadas de zumo de limón 3 cucharadas de parmesano rallado 1 diente de ajo picado ½ cucharadita de sal Una pizca de pimienta Cómo se prepara: Empieza con el aliño: mezcla en un bol grande el aceite, el zumo de limón, el parmesano, el ajo, la sal y la pimienta. Bate bien y reserva. Lava y seca las coles de Bruselas, corta la base y pártelas por la mitad a lo largo. Colócalas con la parte plana hacia abajo y córtalas en rodajas finas. Pela las zanahorias y córtalas en tiras anchas con un cuchillo o mandolina. Parte la manzana y córtala en láminas finas. Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade las coles y las zanahorias y saltea unos 5–6 minutos, hasta que empiecen a dorarse. Añade los pistachos y la manzana y cocina 3 minutos más. Baja el fuego, añade el aliño y mezcla bien. Cocina un par de minutos más y pasa a una fuente. Incorpora los arándanos y el queso de cabra, mezcla con cuidado y sirve caliente. Buñuelos de espinacas con queso y pasasIngredientes: 340 g de espinacas frescas 4 huevos grandes 1 diente de ajo picado 60 g de piñones o almendras laminadas 60 g de perejil fresco 60 g de queso Gruyère rallado 60 g de parmesano rallado 60 g de cebolla amarilla picada ¾ cucharadita de sal ½ cucharadita de pimienta negra 120 g de harina de trigo 120 g de pasas 120 ml de aceite vegetal Cómo se prepara: En un bol grande, bate los huevos con el ajo, los frutos secos, el perejil, la sal, la pimienta, los quesos y la cebolla. Junta las hojas de espinaca, córtalas en tiras finas y añádelas al bol. Mezcla bien. Incorpora la harina justo hasta integrar y añade las pasas con cuidado. Calienta una sartén profunda con unos 2,5 cm de aceite a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, añade cucharadas generosas de masa y fríe en tandas. Cocina 3–4 minutos por cada lado hasta que estén dorados. Escurre sobre papel absorbente y sirve caliente. Un dip de yogur les queda genial. Hummus de remolacha con queso de cabra y chips de pita caserosIngredientes:Hummus de remolacha: 1 bote de garbanzos, escurridos y enjuagados 2 remolachas grandes cocidas y peladas 2 cucharadas de tahini 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra ¾ cucharadita de sal ¼ cucharadita de pimienta negra ½ cucharadita de mostaza Dijon ½ cucharada de vinagre de manzana 1½ cucharadas de zumo de limón 2 cucharaditas de ajo picado Crema de queso de cabra: 113 g de queso de cabra 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 1–2 ramitas de tomillo fresco 1 diente de ajo Una pizca de sal ½ manojo de cebollino picado fino Chips de pita: 1 paquete de pan de pita integral 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra Una pizca de sal Una pizca de pimienta 2 cucharaditas de hierbas secas de invierno Cómo se prepara:Hummus: Precalienta el horno a 200 °C. Tritura los garbanzos y la remolacha hasta que quede suave. Añade el resto de ingredientes y vuelve a triturar. Pasa el hummus a un bol y haz un hueco en el centro con una cuchara. Chips de pita: 1. Corta el pan en triángulos, mézclalo con el aceite, la sal, la pimienta y las hierbas. 2. Hornea unos 10 minutos, hasta que esté crujiente. Queso de cabra: 1. Tritura el queso con el aceite hasta que quede cremoso. 2. Añade el tomillo, el ajo y la sal. 3. Incorpora el cebollino, pon la crema sobre el hummus y termina con un chorrito de aceite.

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