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Publicado Marzo 2026

Calabazas: El Sabor del Otoño

Nada anuncia mejor la llegada del otoño que una colorida muestra de calabazas de todas las formas y tamaños. Con sus tonos intensos y su textura firme, son tan espectaculares en el plato como en el campo.


El origen

La calabaza pertenece a la familia de las cucurbitáceas, que cuenta con más de 800 especies, aunque sólo unas 100 se cultivan comúnmente para consumo. Originarias de Centroamérica, se cultivan desde hace más de 10.000 años. A lo largo de los milenios, la calabaza se ha cultivado en todo el mundo, adaptándose a los distintos climas y tradiciones regionales, lo que ha dado lugar a la gran variedad que conocemos hoy. En el siglo XVI, las semillas de calabaza llegaron a Europa, donde comenzó su cultivo.

Con el tiempo, se clasificaron en dos grandes grupos: las de verano, con piel fina y sabor suave, y las de invierno, de piel gruesa y dura, carne más dulce y mayor duración.
Con tantas variedades, la calabaza es increíblemente versátil: asada, al vapor, en puré o al horno, su carne dulce y ligeramente avellanada puede transformarse en sopas, guarniciones, alternativas a la pasta o incluso postres. Desde la pequeña y redonda Red Kuri hasta la alargada y cremosa Butternut, cada tipo aporta una textura y un sabor únicos.

Aquí tienes una guía completa para aprovechar al máximo este tesoro otoñal.

 

Variedades que enamoran

Calabaza Butternut
La más común. Tiene forma alargada y piel dura. Su carne anaranjada, una vez cocinada, ofrece un sabor dulce y ligeramente a nuez. Ideal para asar, freír o cocinar al vapor.

Red Kuri / Hokkaido
Más pequeña y redonda, con piel gruesa de color naranja intensa, es típica del invierno. Su carne cremosa y dulce recuerda al sabor de la castaña, perfecto para asados, sopas o purés.

Musquée de Provence (Calabaza de Provenza)
Famosa en el sur de Francia por su aspecto de cuento y su piel verdosa o marrón. Es una de las pocas variedades que se puede comer cruda, con un sabor dulce y textura un poco crujiente. Al asarla, su carne fina se carameliza de maravilla.

Kabocha
Una variedad Japonesa con piel verde oscura y carne densa y cruda, parecido al boniato. Ideal para guisos, cremas, o al horno.

Calabaza Spaghetti
Su carne se separa en hebras parecidas a los espaguetis. De sabor suave, combina con casi todo y es una excelente alternativa a la pasta en platos ligeros y llenos de verduras.

 

El truco para prepararla sin complicaciones

 

Cortar una calabaza puede parecer difícil, pero con algunos trucos se vuelve rápido y sencillo.

  1. Corta un trozo de la base para que quede estable en la tabla.
  2. Si vas a asarla, pela la piel antes: quedará más crujiente y dorada.
  3. Si la vas a usar para crema o puré, puedes asarla con piel y retirarla después, es mucho más fácil.
  4. Quita los extremos.
  5. Parte la calabaza por la mitad a lo largo.
  6. Saca las semillas con una cuchara. No las tires! (haz scroll para ver lo que hacer con los restos).
  7. Corta en tiras y luego en cubos del tamaño que necesites.

¡Lista para asar! A continuación encontrarás algunas recetas sencillas para inspirarte.

 

Qué hacer con los restos

Nada de tirarlas. Las semillas se pueden aprovechar: lávalas, sécalas y mézclalas con tus especias favoritas (sal, pimienta, pimentón ahumado…) y un poco de aceite de oliva. Tuéstalas al horno o en la freidora de aire: quedan crujientes y adictivas.

Las pieles y restos se pueden compostar. Añádenos junto con otros restos vegetales y así reduces el desperdicio alimentario.

 

Recetas sencillas con calabaza

La mejor forma de sacar todo el sabor dulce y tostado de la calabaza es asarla al horno. Combina muy bien con otras verduras de raíz como zanahorias, boniato, o remolacha. Las hierbas como la salvia, el tomillo o el romero le van de maravilla. Y si te apetece un toque dulce, añade un chorrito de miel antes de hornear.

Para variar, puedes cocerla al vapor y triturarla con ajo, un poco de leche y mantequilla para una guarnición suave y reconfortante.

Aquí tienes dos recetas deliciosas para que la calabaza sea la protagonista de tu cocina este otoño.

 

Crema de calabaza y zanahoria con pipas de calabaza tostadas


Ingredientes:

  • 1 calabaza butternut mediana (unos 900 g)
  • 4 zanahorias (unos 400 g)
  • 1 cebolla pequeña (unos 100 g)
  • 1 puerro pequeño (unos 100 g)
  • 3 dientes de ajo
  • 2–3 cdtas de sal
  • 1 cdta de pimienta negra
  • ½ cdta de canela molida
  • ½ cdta de comino molido
  • ½ cdta de pimentón dulce
  • 3 cda de aceite de oliva (45 ml)
  • 550 ml de caldo vegetal

Para las pipas tostadas:

  • 25 g de pipas de calabaza
  • ¼ cdta de canela molida
  • Una pizca de sal


Preparación:

  1. Precalienta el horno a 200 °C y cubre con papel vegetal.
  2. Pela la calabaza, pártela por la mitad a lo largo y luego en cuartos. Trocea en cubos de unos 2–5 cm.
  3. Pela y corta las zanahorias, la cebolla y el puerro en trozos grandes.
  4. Coloca todas las verduras en la bandeja junto con dos dientes de ajo (sin pelar). Añade sal, pimienta, canela, comino y pimentón. Rocía con aceite de oliva y mezcla bien.
  5. Asa durante unos 25–30 minutos o hasta que estén tiernas. Retira del horno, deja templar y pela los ajos.
  6. Tritura las verduras asadas con el caldo vegetal hasta obtener una crema suave.

Para las pipas tostadas: Tuesta las pipas en una sartén a fuego medio con la canela y la sal durante 3–5 minutos, removiendo hasta que se doren.

Para servir: Sirve la crema caliente con las pipas tostadas por encima y, si quieres, un poco de queso feta desmenuzado. Acompaña con pan rústico o una rebanada de masa madre.

 

Pasta con col rizada y calabaza asada

Ingredientes:

  • 225 g de pasta (por ejemplo, espirales o rotini)
  • 1 calabaza butternut mediana (1,4 kg aprox.), pelada y cortada en cubos de 1 cm
  • 2½ cda de aceite de oliva (unos 37 ml), divididas
  • 1½ cdta de sal, divididas
  • 1 cdta de pimienta negra, dividida
  • ½ cebolla amarilla mediana (unos 75 g), en rodajas finas
  • 3 dientes de ajo, picados
  • 1 cda de zumo de limón (15 ml)
  • 80 ml de vino blanco seco
  • 150 g de col rizada (kale), troceada
  • 2 cda de queso parmesano rallado (más para servir, si se desea)


Preparación:

  1. Precalienta el horno a 200 °C.
  2. Mezcla la calabaza troceada con 1 cda de aceite, 1 cdta de sal y ½ cdta de pimienta. Extiende sobre una bandeja y hornea 25–30 minutos, hasta que esté tierna y dorada.
  3. Mientras tanto, calienta 1½ cda de aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla y cocina hasta que esté transparente. Baja el fuego y deja que se caramelice (unos 10 minutos). Añade el ajo y cocina 1 minuto más.
  4. Agrega el zumo de limón y el vino blanco, y deja reducir a fuego lento unos 5 minutos.
  5. Hierve 4 litros de agua con 2 cda de sal. Cuece la pasta al dente según las instrucciones del paquete. Reserva 60 ml del agua de cocción.
  6. Añade la col rizada a la sartén, tapa y cocina a fuego bajo hasta que se ablande un poco.
  7. Incorpora la calabaza asada, la pasta, y el parmesano. Mezcla con unas pinzas y añade un poco del agua de cocción si hace falta para ligar la salsa.

Written by Sofia Cadahia

Sofia Cadahia

Sofía forma parte del equipo de Impacto y Sostenibilidad de CrowdFarming. Su trabajo une la nutrición, la sostenibilidad y la justicia ambiental. Como nutricionista colegiada con experiencia en marketing digital, utiliza el storytelling para analizar cómo el sistema alimentario influye en nuestra salud y en el planeta, sacando a la luz esas fuerzas invisibles que deciden quién sale ganando, quién asume el coste y qué acaba llegando a nuestra mesa.

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Tu menú navideño

Cuando llegan las fiestas, casi todas las familias tiran de los mismos platos de siempre, esos que pasan de generación en generación. Son pura tradición… pero no siempre tienen en cuenta lo que está de temporada. Mientras tanto, el desperdicio alimentario sigue siendo un problema en Europa: cada persona tira más de 130 kg de comida al año.Quizá este año sea un buen momento para darle una vuelta al menú navideño. No para dejar de lado los clásicos, sino para complementarlos con recetas de temporada, aprovechar mejor las sobras y reducir el desperdicio por el camino. Sacar partido a los productos de temporadaLos acompañamientos son el sitio perfecto para dar protagonismo a los productos de temporada en la mesa de Navidad. En vez de comprar verduras importadas o fuera de temporada, apuesta por verduras locales de invierno como el puerro, la col o la calabaza.Otros productos de invierno que puedes incluir en tu menú: Verduras de raíz: zanahorias, chirivías, nabos, remolachas, apionabo Crucíferas: col, col rizada (kale), coles de Bruselas, coliflor Calabazas y otras variedades de zapallo Puerros, cebollas y chalotas Manzanas, peras y frutos secos (nueces, avellanas) Cambios sencillos para los clásicos navideños Cambia las judías verdes de verano por una bandeja de verduras de invierno asadas: coles de Bruselas, col, coliflor y las verduras de raíz que tengas por casa. Dale más juego al puré de patatas mezclándolo con chirivía, nabo o apionabo. Dale un aire invernal a las ensaladas sustituyendo la lechuga por hojas de temporada como kale, espinacas o acelgas. Añade legumbres, verduras de raíz, frutos secos y semillas para que sean más completas. Reducir el desperdicio alimentario en NavidadLas pieles, semillas, tallos y hojas no tienen por qué acabar en la basura. Muchas veces pueden formar parte del plato. Por ejemplo, las semillas de calabaza se pueden tostar con un chorrito de aceite de oliva y especias para un snack crujiente, y la fruta muy madura es perfecta para hacer una compota o una mermelada rápida en casa. Algunos consejos prácticos para planificar el menú y tirar menos comida:Planifica a partir de los ingredientes: En vez de elegir primero las recetas, empieza con una lista corta de ingredientes base (por ejemplo: una calabaza, una col, legumbres, hierbas) y piensa platos que los compartan. Así evitas quedarte con medias verduras olvidadas en la nevera.Elige acompañamientos que se puedan reutilizar fácilmente: Las verduras asadas, por ejemplo, al día siguiente pueden convertirse en una sopa, un topping para ensaladas o el relleno de una tarta salada.Dale una segunda vida a pieles, tallos y hojas: Las hojas de zanahoria y la parte verde del puerro van genial para hacer caldos Las pieles de calabaza se pueden asar o triturar Los tallos de hierbas aromáticas son ideales para aceites aromatizados o fondos ¡3 acompañamientos sencillos para las fiestas con productos de temporada! Ensalada templada de coles de BruselasIngredientes:Para la ensalada: 450 g de coles de Bruselas frescas 1 cucharada de aceite de oliva 2 zanahorias grandes 60 g de arándanos secos ½ manzana en láminas 60 g de pistachos 3 cucharadas de queso de cabra Para el aliño de limón y parmesano: 60 ml de aceite de oliva 3 cucharadas de zumo de limón 3 cucharadas de parmesano rallado 1 diente de ajo picado ½ cucharadita de sal Una pizca de pimienta Cómo se prepara: Empieza con el aliño: mezcla en un bol grande el aceite, el zumo de limón, el parmesano, el ajo, la sal y la pimienta. Bate bien y reserva. Lava y seca las coles de Bruselas, corta la base y pártelas por la mitad a lo largo. Colócalas con la parte plana hacia abajo y córtalas en rodajas finas. Pela las zanahorias y córtalas en tiras anchas con un cuchillo o mandolina. Parte la manzana y córtala en láminas finas. Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade las coles y las zanahorias y saltea unos 5–6 minutos, hasta que empiecen a dorarse. Añade los pistachos y la manzana y cocina 3 minutos más. Baja el fuego, añade el aliño y mezcla bien. Cocina un par de minutos más y pasa a una fuente. Incorpora los arándanos y el queso de cabra, mezcla con cuidado y sirve caliente. Buñuelos de espinacas con queso y pasasIngredientes: 340 g de espinacas frescas 4 huevos grandes 1 diente de ajo picado 60 g de piñones o almendras laminadas 60 g de perejil fresco 60 g de queso Gruyère rallado 60 g de parmesano rallado 60 g de cebolla amarilla picada ¾ cucharadita de sal ½ cucharadita de pimienta negra 120 g de harina de trigo 120 g de pasas 120 ml de aceite vegetal Cómo se prepara: En un bol grande, bate los huevos con el ajo, los frutos secos, el perejil, la sal, la pimienta, los quesos y la cebolla. Junta las hojas de espinaca, córtalas en tiras finas y añádelas al bol. Mezcla bien. Incorpora la harina justo hasta integrar y añade las pasas con cuidado. Calienta una sartén profunda con unos 2,5 cm de aceite a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, añade cucharadas generosas de masa y fríe en tandas. Cocina 3–4 minutos por cada lado hasta que estén dorados. Escurre sobre papel absorbente y sirve caliente. Un dip de yogur les queda genial. Hummus de remolacha con queso de cabra y chips de pita caserosIngredientes:Hummus de remolacha: 1 bote de garbanzos, escurridos y enjuagados 2 remolachas grandes cocidas y peladas 2 cucharadas de tahini 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra ¾ cucharadita de sal ¼ cucharadita de pimienta negra ½ cucharadita de mostaza Dijon ½ cucharada de vinagre de manzana 1½ cucharadas de zumo de limón 2 cucharaditas de ajo picado Crema de queso de cabra: 113 g de queso de cabra 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 1–2 ramitas de tomillo fresco 1 diente de ajo Una pizca de sal ½ manojo de cebollino picado fino Chips de pita: 1 paquete de pan de pita integral 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra Una pizca de sal Una pizca de pimienta 2 cucharaditas de hierbas secas de invierno Cómo se prepara:Hummus: Precalienta el horno a 200 °C. Tritura los garbanzos y la remolacha hasta que quede suave. Añade el resto de ingredientes y vuelve a triturar. Pasa el hummus a un bol y haz un hueco en el centro con una cuchara. Chips de pita: 1. Corta el pan en triángulos, mézclalo con el aceite, la sal, la pimienta y las hierbas. 2. Hornea unos 10 minutos, hasta que esté crujiente. Queso de cabra: 1. Tritura el queso con el aceite hasta que quede cremoso. 2. Añade el tomillo, el ajo y la sal. 3. Incorpora el cebollino, pon la crema sobre el hummus y termina con un chorrito de aceite.

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