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Sociedad

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Publicado Marzo 2026

Funcionar como un bloque en tiempos de crisis

“Confiar en ti mismo no garantiza el éxito, pero no hacerlo garantiza el fracaso”

Albert Bandura


Teletrabajando sobre la incertidumbre 


El otro día leía un artículo muy interesante¹ de 2018 sobre la conducta de las personas en tiempos de incertidumbre. Cuando tenemos certeza (estamos 100% seguros) de que nuestros comportamientos (ir a trabajar) pueden dañar a otros, surgen respuestas más altruistas (teletrabajar u otros muchos ejemplos de estos días). Si no tenemos claro lo que pasa (como al principio de esta crisis), las conductas humanas suelen ser más erráticas o egoístas (compra compulsiva de bienes, fake news, desinformación…).  “Si las personas no están seguras de si su comportamiento agotará un recurso común, es más probable que compren compulsivamente”. […] De la misma manera “tendemos a justificar nuestras acciones egoístas, si no sabemos a ciencia cierta si dañarán a otros”. El componente de incertidumbre, por tanto condiciona en gran medida cómo nos comportamos y también cómo (tele)trabajamos. Desde principios de marzo, teletrabajo y aislamiento han sido dos medidas obligatorias, pero también altruistas que garantizan el bien común.

Desde luego que la palabra “Teletrabajo” es una de las más oídas estos días. Y eso, es por supuesto una de las pocas noticias buenas que nos están llegando. Hemos necesitado una crisis mundial, para que las empresas se lancen a esta “nueva” manera de trabajar de manera global. Esto no es tan buena noticia, porque quiere decir que, al menos en España, hay una grandísima cantidad de empresas que no permiten a sus trabajadores realizar algunas de sus jornadas de trabajo en casa. Obviamente hay muchas empresas, que por la naturaleza  de su negocio no se lo pueden permitir. Sectores fabriles, logísticos (almacén) u otros donde la presencia es parte del trabajo en sí mismo.

Es curioso como, si buscas en internet o en Linkedin sobre esto, la red se ha inundado de consejos y de artículos que nos proponen las claves para teletrabajar con éxito estos días. Durante las dos semanas pasadas muchos compañeros de profesión de Recursos Humanos me han invitado a Webinars sobre este tema, o me han pasado artículos sobre consejos de debemos seguir o implantar en nuestras empresas. De lo que he podido leer e investigar, puedo decir que estoy de acuerdo con la gran mayoría de consejos o tips. Pero también considero que la situación que estamos viviendo es diferente y va más allá de “consejos” o de tener los recursos necesarios en casa para trabajar. Ahora se necesitan otras cosas sobre las que quiero profundizar en este articulo: confianza, compromiso y sentimiento de comunidad, que son tan importantes como tener una buena conexión Wifi o disponer de una silla cómoda en casa. 

Me ha llamado poderosamente la atención ver como en muchos periódicos se pueden leer estos días titulares como “el teletrabajo y el futuro de las oficinas” o “las nuevas formas de trabajo frente al COVID-19”. Creo que el teletrabajo NO es para nada nuevo. Me choca bastante contrastar estos artículos actuales con uno escrito hace casi dos décadas por dos psicólogas españolas (María Bernardina Alonso, y  Eva Cifre Gallego2), en donde escriben: 

“La sociedad actual, donde prima la velocidad, productividad y la cantidad y calidad de información, unido a un drástico avance de las tecnologías, ha traído consigo nuevas y diferentes formas de interacción entre las personas. […] Las tecnologías están cambiando las relaciones laborales, y especialmente en materia de recursos humanos”

O este párrafo es demasiado genérico o estamos igual que hace 20 años. Estas psicólogas españolas, escribieron este texto hace dos décadas e incluso mantienen una definición de teletrabajo en el artículo, de hace 26 años. Con lo cual no, el teletrabajo no es algo nuevo. 

No, el teletrabajo no es el futuro de las empresas. Lleva existiendo mucho tiempo. Otra cosa es que en España no lo hayamos querido aplicar, por la lacra del presencialismo³.


Por otra parte, sí que es muy importante hacer ver que la situación que estamos viviendo no es de teletrabajo al uso. Existen muchas diferencias entre “teletrabajar” y lo que estamos haciendo estos días:

  • El teletrabajo de ahora es forzado. No lo hemos elegido. De un día para otro, todos estamos en casa, nos guste o no.

  • No lo habíamos planificado antes. Viene de manera sobrevenida.

  • Es sostenido en el tiempo e impacta a todos los empleados, a todos los procesos y a todo el ciclo de vida de un empleado.

  • Tiene un cierto componente de incertidumbre. No se sabe hasta cuándo va a durar.

  • Y por supuesto, este teletrabajo tiene un impacto muy diferente según las situaciones personales/familiares de cada empleado. 

En resumen, el teletrabajo lleva siendo el presente de muchas empresas desde hace tiempo, como lo es para CrowdFarming. Y para tener éxito en su aplicación no solo necesitamos tener (I) los recursos/herramientas en casa, sino (II) también tener a una plantilla con unas características determinadas. Dejadme que profundice un poco más sobre estos dos puntos.


¿Cómo lo hacemos en CrowdFarming? Recursos y herramientas


Y en todo este ecostistema, ¿qué está pasando en CrowdFarming? ¿Cómo nos afecta a nosotros? ¿Cómo se organiza esta Start-up tecnológica con corazón de agricultor? 

Toda nuestra plantilla está trabajando desde casa desde el día 11 de marzo, y me atrevería a decir que con resultados muy buenos. No se si estamos siguiendo todos los manuales y todos los consejos de los webinars de mis compañeros de profesión, pero el caso es que nuestro modelo funciona. Y funciona muy bien. 

Uno de los puntos clave de este éxito pasa, por supuesto, por contar con un elenco de herramientas tecnológicas que nos sirven para ser ágiles y seguir conectados. Estas herramientas nos generan un gran coste, pero hemos aprendido que merece la pena (y mucho) usarlas.

Desde hace tiempo usamos slack como herramienta principal de comunicación, que combinamos con otras herramientas como front (para la gestión de la inmensa cantidad de emails que recibimos diariamente en 4 idiomas) aircall (para las llamadas, lo que hace que en CrowdFarming no haya ni un solo teléfono físico), notion (como base de conocimiento compartida entre equipos), Jira (para gestión de proyectos), GDrive (para gestión de documentos)…La tecnología nos gusta, y siempre estamos dándole vueltas a qué otras herramientas nos van a permitir ser todavía más ágiles. 

Por otra parte, el uso de estas herramientas tiene que hacerse de una manera organizada. Durante toda esta época de teletrabajo, todos los equipos de la empresa tienen una reunión diaria de seguimiento (daily por darle el nombre más “purista”), en la que cada persona comparte en lo que está trabajando con el resto. En estas reuniones se hace seguimiento de proyectos y se transmite información. Así garantizamos que los equipos están informados. Para asegurar que esta información trasciende a los equipos y llega a toda la empresa, tenemos algunas iniciativas implantadas. Todos los viernes mandamos una newsletter interna en tono muy informal donde se comparte con todos información importante sobre la empresa (contrataciones, proyectos, cifras). Además, cualquier persona puede escribir lo que quiera en esta newsletter a modo de mensaje privado. Todo el mundo la recibe en el canal común de slack. Para reforzar esta iniciativa, desde que empezó la cuarentena, se publica un vídeo al día donde un equipo muestra al resto de la empresa en que está trabajando y los logros que está consiguiendo durante estos días. Son vídeos de entre 5-10 minutos, que además nos sirven para seguir conectados y generar ese sentimiento de comunidad tan importante que todos necesitamos estos días, y del que hablaré más adelante.

Por otra parte nos ayuda enormemente trabajar con metodologías ágiles a través del trabajo en Sprints. Intentamos trasladar esta metodología, originaria en los departamentos de informática, a otros como el equipo comercial, el de diseño o el de Recursos Humanos.

Es posible que hasta aquí existan muchas similaridades con otras start-ups. Por eso quiero compartir con vosotros lo que creo que a mi juicio, después de llevar casi un año liderando el departamento de Recursos Humanos de CrowdFarming, nos hace diferentes.


¿Por qué nuestro modelo SÍ funciona? Confianza, compromiso y comunidad.

Hasta aquí he explicado un poco el contexto de trabajo que tenemos actualmente y algunas iniciativas con las que trabajamos en CrowdFarming, además de haber repasado varias de las herramientas que usamos. Pero todo esto fallaría si no fuera por nuestra cultura de empresa y por las tres palabras que encabezan este bloque: confianza, compromiso y comunidad. Lo siento, pero teletrabajar con éxito tiene que ver más con esto que con la conexión WiFi, la silla que tengas en casa o si trabajas en pijama o camisa. 

Confianza:  esta palabra en español tiene un origen etimológico muy revelador. Proviene del latín, y está compuesta por el prefijo “con” (todo, junto, común), la raíz “fi” (fe, convicción) y el sufijo “-anza” (acción de). Es lo que se da con fe, con absoluta convicción.

Este aspecto es clave, no solo en las relaciones de trabajo a distancia sino en cualquier relación laboral. Las relaciones profesionales se componen de confianza. Si no hay confianza, es imposible trabajar. Esta confianza va en las dos direcciones. De un responsable hacia su equipo, y del equipo que se fía de lo que dice el responsable. Cuando hace unos meses preguntamos a toda nuestra plantilla sobre esto, los resultados no me sorprendieron especialmente. Yo ya tenía la intuición de que en CrowdFarming la confianza era la base de nuestros comportamientos. El 96,3% de las personas manifestaron que confían en el equipo que dirige CrowdFarming y en sus decisiones. Pero el dato es todavía más revelador, cuando el 100% de la plantilla de CrowdFarming respondió positivamente a la pregunta “el responsable de mi equipo se fía de mí y de mi trabajo”. Ambas preguntas nos hablan de la confianza entre equipos. Pero la confianza en está empresa va más allá: el 100% de la plantilla volvió a responder positivamente a la pregunta: “confío en el negocio de CrowdFarming y en su impacto”. 

Pero la confianza no sería nada sin otra palabra igual de expresiva: compromiso4. Empieza con el mismo prefijo que la palabra anterior, pero le sigue el término “promesa”. Esta promesa también va en dos direcciones: desde la empresa hacia el trabajador y al revés. Todos nos comprometemos con todos: con la empresa, con mi equipo, con otros equipos, con el planeta (en nuestro caso)…Como el compromiso es tan importante para nosotros, también preguntamos hace unos meses a nuestra plantilla sobre esto. Otra vez el 96% de la plantilla manifestó que se sentía comprometido/a con CrowdFarming. Pero la pregunta de fuego sobre esto, es si recomendarías a CrowdFarming como un buen lugar para trabajar. Y resultó que toda la plantilla (el 100%) dijo que si, yo incluído: CrowdFarming es un buen lugar para trabajar

El compromiso, especialmente en los tiempos de crisis, tiene que seguir manteniéndose intacto. Esto quiere decir que desde CrowdFarming queremos seguir mostrando nuestro compromiso hacia nuestros clientes y proveedores. Y así lo manifestó una vez más la plantilla: 100% de respuestas positivas a la preguntas sobre si nos comprometemos con nuestros clientes, farmers y proveedores. 

El último punto sobre el que me gustaría hablar es el sentimiento de Comunidad. La psicología Social ha profundizado mucho sobre este fenómeno, y aunque pueda parecer contradictorio, las evidencias sostienen que ante las crisis, las personas tendemos a ayudarnos más que a aprovecharnos. Clásicos de la psicología como Asch, Milgram o más tarde Darley y Batson (a través del experimento del buen samaritano en 1978) ya dejaron caer algo sobre le tema. Esto ya lo estamos viendo en numerosas iniciativas a lo largo de Europa, que de manera altruista buscan combatir nuestro enemigo común: el COVID-19. Este sentimiento de comunidad también se puede extrapolar a las organizaciones. Ante problemas comunes tendemos a ayudarnos

En la encuesta que pasamos hace unos meses, tocamos este tema, sin saber los problemas que nos íbamos a encontrar semanas después. Las respuestas fueron en la misma línea. El 97% del equipo siente que trabaja para una meta común, y el 92,5% de las personas cree que su puesto es importante para el futuro de CrowdFarming. 

Se que el título del artículo es funcionar como un bloque en tiempos de crisis. Pero es que para funcionar así de manera prolongada en el tiempo, además de una buena conexión Wifi, herramientas tecnológicas, lo que necesitamos es confianza entre los equipos, gente comprometida y una cultura de sentimiento de comunidad y pertenencia. Y por esta razón nuestro modelo de teletrabajo funciona. 

¿Seguimos aún así teniendo cosas que mejorar? Por supuesto que sí. ¿Hay procesos en los seguimos fallando internamente? También, desde luego que sí. Pero nos sentimos juntos en esto, y tenemos la voluntad de seguir trabajando para que CrowdFarming sea una alternativa transparente y sostenible en la producción, venta directa y de  lucha contra el desperdicio de alimentos . 


Referencias

  1. Kappes A, Nussberger A. Faber N.S, Kahane G., Savulescu J, Crockett M.J. (2018). Uncertainty about the impact of social decisions increases prosocial behaviour. Natura Human Behaviour. Vol.2 M.B. 

  2. Alonso Fabregat, Cifre Gallego E. (2002). Teletrabajo y Salud: un nuevo reto para la Psicología. Papeles del Psicólogo, 2002, Vol. 22(83). 

  3. https://www.equiposytalento.com/talentstreet/noticias/2019/11/26/el-fenomeno-del-presentismo-en-las-empresas/3790/

  4. Benjumea Arias M., Villa-Enciso E, Valencia J. (2016). Beneficios del teletrabajo en el talento humano. Resultados desde una revisión de literatura. Revista CEA


Written by Carlos de Juan

Carlos de Juan

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El vasto mundo de las variedades de cítricos y sus nutrientes

Los cítricos incluyen todas aquellas especies de fruta que pertenecen al género Citrus, con su característico sabor dulce y ácido y sus excepcionales propiedades nutricionales. Estos frutos carnosos se cultivan predominantemente en regiones subtropicales y tropicales, aunque se adaptan y crecen en casi todas las regiones del mundo dentro de la franja de los 40° de latitud – en Europa esto sería España, Italia y Grecia. Esta amplia distribución y adaptabilidad los ha convertido en una de las categorías de fruta con mayor producción y comercialización a nivel global.La “Odisea” de los cítricosLa historia de los cítricos abarca muchas culturas y épocas. Según el mito griego, los jardines de las Hespérides estaban poblados por manzanas de oro: hoy sabemos que en realidad se referían a naranjas. En la antigua China, desde el año 2200 a.C., eran símbolos de prosperidad. En la Ruta de la Seda, su valor radicaba en prevenir el escorbuto. El género Citrus incluye no solo naranjas, sino también mandarinas, limones, limas, pomelos y otras variedades menos conocidas. Todas comparten su origen, ubicado en el sudeste asiático, específicamente en la región del Himalaya. Su domesticación generó una compleja red genética que impulsó su expansión. Se cree que las limas y las naranjas amargas se originaron en el este y el norte de la India respectivamente, mientras que los limones podrían ser un híbrido entre el cidro y la mandarina. Las naranjas dulces posiblemente se originaron en el sureste de China y fueron llevadas a Europa por los romanos. Las mandarinas viajaron a Japón a lo largo del río Yangtsé, y los pomelos se establecieron rápidamente en la península malaya. Aunque rastrear su recorrido es complicado, la genómica y la biogeografía aportan algunas respuestas, además de una buena lección de historia. Un tesoro nutricional Además de azúcares como la glucosa y la fructosa, los cítricos son nuestra principal fuente de vitamina C, especialmente durante el invierno. Estos valores suelen ser más altos en las naranjas que en las mandarinas, y significativamente más altos en el caso de la fruta de producción ecológica, pudiendo ser entre un 15 y un 30% superiores según la variedad. También es importante saber que el zumo de naranja contiene solo el 25% de la vitamina C presente en la fruta. Sin embargo, la vitamina C no es la única joya nutricional de los cítricos. Estas frutas también son una excelente fuente de carotenoides, xantofilas o flavonoides que no solo dan a los cítricos su característico color naranja o incluso rojo en el caso de las naranjas sanguinas, sino que también actúan como potentes antioxidantes y precursores de la vitamina A. Otros nutrientes presentes en los cítricos incluyen ácido fólico, potasio, calcio y magnesio, esenciales para la salud cardiovascular y ósea y la función muscular. Además, cada especie de cítrico tiene sus propias particularidades nutricionales que la diferencian del resto: por ejemplo, las limas y los limones son especialmente ricos en ácido cítrico y vitamina C, mientras que los pomelos aportan una buena cantidad de vitamina A. Las interminables especies y variedades de cítricos La popularidad de las variedades modernas, que ofrecen mayor rentabilidad, están mejor adaptadas a las demandas del mercado y a las condiciones ambientales y son más resistentes a enfermedades y plagas, acaba desplazando a las variedades tradicionales e indígenas. Entre las principales especies y variedades de cítricos disponibles actualmente en el mercado, podemos destacar las siguientes: Naranjas (Citrus sinensis)Navelina: Esta variedad es una de las primeras Navel en madurar en la temporada, generalmente disponible a partir de noviembre. Las Navelinas se reconocen por su pequeño “ombligo” (o “bellybutton”) y son conocidas por su dulzor, baja acidez y jugosidad. Suelen estar listas para comer entre diciembre y enero. Navel de Foyos: Son jugosas y tienen un buen equilibrio entre dulzor y acidez. Su piel es gruesa y fácil de pelar, y tienen el “ombligo” característico de las naranjas Navel. La temporada de recolección de la Navel de Foyos suele comenzar en noviembre y durar hasta enero. Fukumoto: También es una variedad Navel temprana, conocida por su tamaño pequeño a mediano y su color naranja brillante. Tiene un sabor predominantemente dulce y una textura jugosa, con una piel fina que facilita pelarla. La temporada de cosecha de Fukumoto suele ser de octubre a diciembre. Navel Powell: Se distingue por su gran tamaño y un sabor ligeramente más dulce. Su piel es algo más gruesa que la de otras variedades Navel, lo que ayuda a prolongar su vida útil. La temporada de recolección de la Navel Powell suele ser de febrero a abril. Washington Navel: Quizá la variedad de naranja Navel más conocida y cultivada. Se caracteriza por su gran tamaño, jugosidad y dulzor y acidez equilibrados. Su piel es gruesa y fácil de pelar, y tiene un “ombligo” prominente. Su temporada de recolección comienza en noviembre y puede extenderse hasta marzo. Navel Lane Late: Una variedad tardía de naranjas Navel, la Navel Late se cosecha desde la primavera hasta principios del verano. Estas naranjas son grandes, jugosas y tienen un sabor equilibrado, ligeramente más dulce que las Navel. Son ideales para comer frescas y mantienen su calidad durante más tiempo. Su temporada es entre marzo y abril. Salustiana: Conocida por su alto contenido de zumo y su sabor dulce, la Salustiana tiene una piel fina y es fácil de pelar. Esta variedad es menos ácida que otras naranjas y tiene una temporada de recolección de mediados de invierno a primavera, aproximadamente de enero a marzo. Valencia Midnight: Una variante de la naranja Valencia, la Valencia Midnight madura más tarde en la temporada y ofrece un zumo rico y dulce, ideal para la producción de zumo de naranja. Su temporada de recolección va de abril a mayo. Valencia Late: Otra variedad tardía de la conocida naranja Valencia, destaca por su gran tamaño. Su temporada de recolección va de abril a julio, lo que la convierte en una de las últimas naranjas disponibles en el mercado cada temporada. Tarocco: Una de las variedades más populares de naranjas sanguinas. La Tarocco se valora por su distintiva pulpa rojiza y su perfil de sabor dulce con notas de bayas. Es rica en antioxidantes, especialmente antocianinas, que le dan su color rojo. Su temporada de recolección es de enero a mayo. Moro: Otra destacada variedad de naranja sanguina, famosa por su intenso color rojo tanto en la pulpa como en la piel, es muy valorada en la cocina gourmet. Su sabor es similar al de la Tarocco, con un ligero toque de acidez. Esta variedad es conocida por su alto contenido de antocianinas, los pigmentos que le dan su color característico y antioxidantes. La temporada de recolección de la Moro abarca los meses de enero y febrero de cada año. Mandarinas (Citrus reticulata)Gold Nugget: La mandarina Gold Nugget, llamada así por su piel rugosa – que le da ese aspecto imperfecto que tanto nos gusta – y su color dorado, es una variedad apreciada por su dulzor y jugosidad, con un toque de acidez. La piel de la Gold Nugget es un poco gruesa, pero aun así es fácil de pelar. Su temporada de recolección es tardía, normalmente comienza en marzo y puede durar hasta finales de mayo. Satsuma: Originaria de Japón, la mandarina Satsuma es una variedad sin semillas, muy dulce y jugosa, con un nivel de acidez más alto que otras mandarinas y clementinas. Su piel verdosa es ligeramente más gruesa pero fácil de pelar. La temporada de recolección de la Satsuma es temprana, comienza en otoño (aproximadamente de octubre a diciembre) y es una de las primeras frutas cítricas en llegar al mercado cada año. Tango: La mandarina Tango es una variedad muy popular y de alta calidad procedente de California. Es una mandarina sin semillas con un sabor excelente, que destaca por su dulzor intenso. La piel es fina y lisa, de un naranja brillante y fácil de pelar. Su temporada comienza en enero y dura hasta abril. Nardocot: Esta variedad, originaria de Marruecos, se caracteriza por su tamaño mediano y su piel fina, fácil de pelar. La Nadorcott tiene la ventaja de conservarse bien en el árbol, lo que permite alargar su temporada de recolección. También es resistente a la alternancia, lo que significa que produce una buena cosecha año tras año. Al igual que la variedad Tango, se cosecha entre enero y abril. Clemenvilla: También conocida como Nova, se caracteriza por su excelente calidad de zumo y facilidad de pelado. Las Clemenvilla son más grandes que las clementinas comunes y tienen una forma ligeramente alargada. Su temporada de recolección es de mediados de invierno a principios de primavera, aproximadamente de diciembre a marzo. Orogros: Es de tamaño medio/grande, con una piel que varía de amarillo a naranja. Su sabor es una mezcla equilibrada de dulzor y acidez. La piel es algo más gruesa que la de una mandarina normal, pero sigue siendo fácil de pelar. La temporada de recolección de la Orogros suele ser de enero a marzo. Tardivo di Ciaculli: Originaria de Sicilia, Italia, esta variedad tardía es conocida por su sabor excepcionalmente dulce y su aroma intenso. Tardivo di Ciaculli tiene una piel fina y una forma ligeramente aplanada, con una temporada de recolección más tardía que otras mandarinas, normalmente desde finales de febrero hasta abril. Ortanique: La variedad ortanique procede de Jamaica; su nombre indica “OR” (orange) naranja, “TAN” (tangerine) mandarina y “IQUE” (unique), lo que nos dice que es un híbrido entre mandarina y naranja. Son de tamaño mediano a grande, con una forma algo aplanada, y tienen un alto contenido de zumo de un intenso color naranja. Están en temporada entre febrero y marzo. Orri: La mandarina Orri es una variedad relativamente nueva y de muy alta calidad originaria de Israel. Se distingue por su sabor excepcionalmente dulce y su bajo nivel de acidez, lo que la convierte en una de las variedades más apetecibles del mercado. La Orri tiene una piel fina y brillante, es fácil de pelar y contiene pocas o ninguna semilla. La temporada de recolección de la Orri es en marzo. Clementinas (Citrus x clementina)Las clementinas, a menudo consideradas un tipo de mandarina, tienden a ser algo más dulces, de piel más fina y un poco más pequeñas que las mandarinas. Clemenules: Estas clementinas tienen un marcado sabor dulce, lo que las hace especialmente apreciadas para el consumo directo. Su piel es fina y fácil de pelar. En cuanto al tamaño, tienden a ser más grandes que las clementinas comunes. La temporada de recolección de Clemenules dura desde noviembre hasta finales de diciembre. Clementina común: Esta variedad es la más tradicional y conocida de las clementinas. Se caracteriza por su tamaño pequeño a mediano, su piel naranja brillante y su facilidad de pelado. La clementina común tiene un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez, y es ideal tanto para consumo en fresco como para zumo. Su temporada de recolección suele ir de noviembre a enero. Tangold: También conocida como Seedless Tango, es una variedad sin semillas desarrollada recientemente. Destaca por su intenso color naranja, tanto en la piel como en la pulpa. Su sabor es dulce, con una textura jugosa y firme. La piel es fácil de pelar y su tamaño es mediano. La temporada de recolección de Tangold suele ser de finales de invierno a principios de primavera, aproximadamente de febrero a abril. Caffin: Una variedad temprana, conocida por su pequeño tamaño y su forma ligeramente alargada, que ofrece un buen equilibrio entre dulzor y acidez. Su cosecha es temprana, comienza en octubre y se extiende hasta diciembre. Oronules: La clementina Oronules es de las primeras en comercializarse, ya que es una de las más tempranas en alcanzar su punto óptimo de consumo. Es pequeña, de un atractivo color naranja rojizo y poco ácida. Tiene una piel muy fina, lo que facilita pelarla. Su temporada va de octubre a finales de noviembre. Córcega o “Fine de Corse”: La clementina de Córcega, originaria de la isla de Córcega en Francia, es una variedad muy apreciada por su calidad excepcional. Se caracteriza por un sabor intensamente dulce. Tiene una piel fina y una buena cantidad de zumo. Las corsas son muy valoradas en los mercados europeos y su temporada de recolección y disponibilidad en el mercado suele empezar alrededor de noviembre y puede prolongarse hasta finales de diciembre. Limones (Citrus limon)Verna: Esta variedad de limón es típica de España, con un ciclo de producción tardío. Tiene un tamaño grande, una piel gruesa y es muy jugosa. Es menos ácida que otras variedades y se utiliza ampliamente para la producción de zumo. Se cosecha principalmente en primavera y verano, lo que significa que su disponibilidad es mayor entre los meses de abril y agosto. Fino o Primofiori: También conocido como limón común o mesero, es una de las principales variedades cultivadas en el mundo. Se caracteriza por su piel fina y su alto contenido de zumo, con un equilibrio perfecto entre acidez y dulzor. Generalmente se cosecha desde el otoño hasta principios de primavera, con máxima disponibilidad entre octubre y marzo. Femminello: Originario de Italia, es una de las variedades más valoradas y extendidas en la región mediterránea. Destaca por su alto contenido de aceite esencial en la cáscara, lo que lo hace ideal para la producción de limoncello y otros productos aromatizados. Este limón tiene un sabor clásicamente ácido, con una piel fina y una forma ligeramente alargada. Su temporada se extiende durante la mayor parte del año. Pomelo (Citrus paradisi)Rio Red: Originario de Texas, este pomelo es conocido por su sabor dulce y ligeramente ácido. La temporada de cosecha del Rio Red va desde finales de otoño hasta primavera, lo que lo convierte en uno de los pomelos más buscados durante este periodo. Star Ruby: El Star Ruby tiene la pulpa más roja de todas las variedades de pomelo. Es conocido por su jugosidad y dulzor, y tiene una menor cantidad de semillas. Su temporada de cosecha es similar a la de las variedades Ruby Red y Rio Red. Otras especies y variedades de cítricosLima (Citrus aurantiifolia) Conocidas por su sabor menos ácido y más floral, las limas son más pequeñas y verdes. Se utilizan a menudo en bebidas y cócteles, así como en recetas que requieren un toque cítrico suave. Por lo general, la mejor época del año para encontrar limas frescas sería aproximadamente de junio a septiembre. Mano de Buda (Citrus medica var. sarcodactylis) Este fruto es muy llamativo por su inusual forma de dedos. No tiene zumo ni pulpa, pero su piel es muy aromática y se utiliza principalmente para perfumar y como decoración en platos y bebidas. Suele estar disponible en otoño e invierno, de octubre a febrero. Yuzu (Citrus junos) Originario de Asia, el yuzu es muy aromático y menos ácido que los limones tradicionales. Su sabor es una mezcla compleja de limón, mandarina y pomelo. Se usa ampliamente en la cocina japonesa, tanto su zumo como su piel. Está principalmente en temporada entre el otoño y principios de invierno. Se cosecha desde finales de invierno hasta principios de verano, de febrero a junio. Caviar de limón o “Fingerlime” (Citrus australasica) Esta variedad australiana es conocida por sus pequeñas vesículas en el interior, que parecen caviar. Estas “perlas” estallan en la boca, liberando un sabor ácido y refrescante. Es un ingrediente popular en la alta cocina. Suele estar disponible durante los meses más cálidos del año, lo que podría ser desde la primavera hasta finales del verano, aproximadamente de abril a septiembre. Kumquat (Fortunella spp.) El kumquat es un fruto pequeño y ovalado que se come entero, incluida la piel, que es dulce, mientras que la pulpa es ácida. Es popular en mermeladas, compotas y como fruta confitada. Su temporada comienza en invierno y dura hasta principios de primavera, de noviembre o diciembre a marzo o abril. Lemonquat (Citrus × floridana) Un híbrido entre kumquat y limón, tiene el tamaño de un kumquat pero con la forma y el sabor característicos de un limón. Se puede comer entero y es ideal para mermeladas o postres. Su disponibilidad es similar a la del kumquat, principalmente en invierno y a comienzos de primavera, aproximadamente de noviembre a abril.

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Una vez más, una COP que decepciona

La COP30, celebrada del 10 al 22 de noviembre de 2025 en Belém (Brasil), debía marcar un punto de inflexión. Diez años después del Acuerdo de París y ante un planeta al borde del sobrecalentamiento, el objetivo era claro: pasar de las promesas a la aplicación. Pero una vez más, las expectativas chocaron con la realidad de un proceso diplomático casi paralizado.“Basta de hablar, es hora de actuar”, advirtió el presidente brasileño Lula al inaugurar el evento. Quince días y 30 COP después, ¿dónde estamos? Lo que ocurrióLas negociaciones se centraron en varios temas clave: la adaptación de los países vulnerables, la financiación climática y —muy esperado— un compromiso para abandonar los combustibles fósiles. El texto final, llamado “Mutirão” (palabra de origen tupi-guaraní que designa una comunidad que trabaja junta en una tarea común), recibió un amplio apoyo, aunque muy crítico.Pide “esfuerzos para triplicar la financiación para la adaptación de aquí a 2035”, pero sin cantidades concretas ni plazos vinculantes. Tampoco establece una hoja de ruta obligatoria para la eliminación del carbón, el petróleo y el gas por falta de consenso. El comisario europeo de Acción Climática, Wopke Hoekstra, lo resumió con dureza: “Este texto no está a la altura de la ambición necesaria en materia de mitigación”.En resumen, la COP30 no fracasó por completo. No invalidó los compromisos existentes, pero sí perdió la oportunidad de reforzarlos en un contexto de emergencia climática. Por qué nos quedamos con hambre de másTras treinta conferencias climáticas, parece que seguimos atrapados en el mismo ciclo: repetir los mismos procesos esperando cada vez un resultado distinto.Cada COP despliega grandes discursos y un programa ambicioso… para terminar con un texto negociado a última hora destinado a evitar un fracaso total y preservar el multilateralismo. Las decisiones importantes se aplazan, se diluyen o se vuelven no vinculantes.Para los agricultores, los pequeños productores y las comunidades que apuestan por un sistema alimentario justo, transparente y resiliente, esto plantea interrogantes. Las declaraciones de “hay que actuar” se repiten, pero ¿quién actúa realmente? ¿Quién impulsa cambios estructurales más allá de informes y debates televisivos? Una vez más, la forma (el discurso, la imagen, la puesta en escena) prevalece sobre el fondo (los compromisos firmes, los recursos, la implementación).Nuestro sector —la agricultura, la alimentación justa y los circuitos cortos— esperaba una señal más clara: una salida creíble de los combustibles fósiles y los insumos químicos para liberar recursos hacia la transición agroecológica; y el reconocimiento de que la biodiversidad y la salud del suelo no son opcionales, sino esenciales para un futuro resiliente.Pero la COP30 vuelve a demostrar que el modelo diplomático internacional sigue atrapado en compromisos, pequeños avances y márgenes difusos.  En conclusión: ¿debemos seguir creyendo en las COP?Sí, porque el marco sigue siendo importante y no existe una alternativa creíble al multilateralismo. Pero seamos realistas: desde hace años revivimos el mismo ciclo —ambiciones declaradas → negociaciones interminables → texto pulido pero poco vinculante → decisiones reales aplazadas—. Repetir lo mismo esperando un resultado diferente ya no es aceptable.Es hora de exigir objetivos vinculantes y verificables, así como una aplicación rápida de los compromisos sobre suelos, alimentación y biodiversidad. De lo contrario, seguiremos siendo espectadores de un teatro que viste de verde el inmovilismo.Mientras tanto, los territorios, los agricultores, las pequeñas explotaciones y los consumidores comprometidos ya están construyendo la alternativa. La verdadera pregunta ya no es qué hacer, sino con qué rapidez podemos hacerlo. ¿Seremos capaces de desplegar estas soluciones antes de que avancen los impactos climáticos? Esa es la carrera en la que estamos.

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