Queso de oveja merina ecológico de Quesería Oliva

2,00 kg/caja

Queso de oveja merina ecológico de Quesería Oliva

2,00 kg/caja

Compra directamente al productor. Sin intermediarios.
Cosecha limitada y de temporada.
El Farmer no envía (de momento) al país seleccionado:  Estados Unidos
Especificaciones
Contenido de la caja: 1 caja contiene 2kg de queso de oveja merina ecológico
Raza: oveja merina de Grazalema
1 x queso ecológico de leche de oveja merina, con al menos un año de maduración en aceite de oliva ecológico (1kg envasado al vacío)
1 x queso ecológico de leche de oveja merina, con al menos un año de maduración en manteca de cerdo ibérico ecológica (1kg envasado al vacío)
Queso tradicional de leche cruda sin pasteurizar, de ovejas de raza autóctona merinas de Grazalema
Elaborado a mano y madurado a temperatura ambiente entre 10-16 ºC
Su sabor es fuerte, con un toque picante y sabroso que permanece en el paladar tiempo después de haberlo consumido; textura arenosa, granulada o gruesa, propia de los quesos curados
Ganadería ecológica certificada por el sello europeo de Agricultura Ecológica desde 2006
Ideales para aperitivos y entrantes, en compañía de vinos tintos o vinos de Jerez que potenciarán su sabor; rayado es un buen ingrediente de pizzas y pastas
Para su consumo se aconseja retirar la corteza
Conservar dentro de algún envase hermético en el frigorífico, y te aguantará por tiempo indefinido
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Guardián del medioambiente
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BPA free
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Farmer 360
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Ecológico
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Joven Farmer
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Pequeña explotación
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Farm familiar
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Acepta visitas
Delia María Olmos Oliva
Soy Delia Olmos Oliva. Nací en Villaluenga del Rosario y junto a mi familia, he dedicado gran parte de mi vida a cuidar de nuestro rebaño y elaborar quesos. Mis padres siempre apostaron por nuestro pequeño negocio, pero también por la formación de sus hijos, por eso me gradué en educación infantil y trabajé durante más de 10 años lejos de mi pueblo, en Jerez de la Frontera. Allí nació mi hijo, mi marido ejercía su profesión como entrenador de caballos, y en general nuestra vida era feliz. Sin embargo, Jerez no deja de ser una gran ciudad llena de vida y ajetreo, y para nosotros que nos criamos en un lugar tranquilo y con una belleza natural única, siempre guardamos el anhelo de volver al abrigo de nuestras montañas, bosques y familia. Hazte una idea: en Villaluenga apenas hay coches en las calles; al levantar la vista observamos las imponentes montañas, que son el hogar de los buitres que sobrevuelan nuestro pueblo; en los horas más tranquilas del día, a lo lejos siempre está presente el tintineo de los rebaños; y pasar ratos con mi madre en la quesería, o junto a mi padre y hermano en el monte, son experiencias que dan sentido a cualquier plan de vuelta. Así que hicimos maletas, y con la ilusión de tomar el relevo de mi madre Charo en la quesería, volvimos a nuestro pueblo. Charo, como la conocen en el pueblo, es testigo viva de una tradición centenaria en la elaboración de quesos. Ella levantó nuestro negocio gracias a su afán emprendedor y gran confianza en sí misma y en la familia, y también por ser independiente de las grandes queserías, que compraban la leche a los ganaderos de la zona. Y lo hizo convencida de que únicamente lo lograría siendo fiel a su manera de trabajar el queso. No fue fácil… apostar por una materia prima excepcional, como es la leche ecológica, y trabajarla sin máquinas ni aditivos que acelerarán la producción, no más que las manos, el conocimiento y el tiempo, requiere de un esfuerzo sobrehumano. Por eso hoy en día somos mi hermano y yo quienes retomamos la historia de nuestra familia y pueblo, para continuar con una tradición tan apreciada por quienes admiran el queso de calidad. Ambos hemos trabajado desde pequeños, ayudando a nuestra familia en las distintas labores; recuerdo los días de infancia en los que trabajamos codo con codo abuelos, padres y algún que otro vecino, para dar forma a la abundante leche que llegaba de nuestro rebaño. Eran momentos de mucha presión, pues la elaboración tradicional exige que la materia prima se trabaje en las 24 horas posteriores al ordeño, pero a la vez la alegría y buen humor llenaban de felicidad todos esos ratos en familia. Hoy en día mi hermano es el responsable de la ganadería, y yo me encargo de todo lo relacionado con la quesería. Los despertadores suenan bien temprano: a las 7am hay que estar en el campo para llamar al rebaño y comenzar con el ordeño y otras tareas. En mi caso, comienzo con la elaboración de quesos a las 5am. Los trabajos se alargan durante todo el día, en ocasiones hasta pasadas las 6pm. Siempre he pensado que todo este trabajo merecía un gran reconocimiento. Yo quise formar parte de ello dando continuidad al tesón de mi madre, Charo, por lograr su sueño de dar a conocer sus quesos por el mundo. Y gracias a CrowdFarming creo haber encontrado la fórmula perfecta: familias que aprecian el mimo que le prestamos a nuestras ovejas, que buscan productos ricos y saludables, con historia y llenos de tradición.
Quesería Oliva
Nuestras ovejas viven en un lugar privilegiado: el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, un espacio natural protegido único en el mundo, que se caracteriza por ser el lugar con mayor pluviosidad de la península Ibérica, que unido a las montañas que lo componen originan un espacio vegetal y paisajístico de gran valor. El relieve es muy abrupto, con montañas calizas horadadas por el agua, formando espectaculares cañones, simas y cavernas. La dificultad de acceso a sus parajes y las características climáticas de la zona, han permitido el desarrollo de un imponente paisaje de bosque mediterráneo, formado por encinas, alcornoques y quejigos; pero quien más destaca es el pinsapo, una especie centroeuropea relicta de la última glaciación que afectó a la península. En concreto, el rebaño se encuentra en la zona conocida como “Los llanos del republicano”. Es una estrecha depresión entre altas montañas, de aproximadamente 6 kilómetros de longitud, de centenaria tradición ganadera. Aquí se concentran varias ganaderías de ovejas y cabras, todos con concesión pública para explotación ovina, pues los pastos son excepcionales y los animales cuentan un amplio espacio más amable para vivir entre montañas, con abundantes pastos y agua. En el entorno de nuestra sierra no hay construcciones salvo las casas de los pequeños pueblos blancos de la zona como Villaluenga del Rosario, Benaocaz y Grazalema, además de nuestras granjas; la agricultura no existe a excepción de la explotación de los recursos del bosque, como el corcho de los alcornoques y la recolección de setas silvestres; y los establos carecen hasta de electricidad. Además, los rebaños ayudan a preservar los bosques, ya que eliminan la abundante maleza que se produce cada año en la época de lluvias, previniendo los incendios y fomentando la biodiversidad de este espacio protegido. En la época de más calor, cuando los pastos son pobres, y en los momentos en los que las ovejas necesitan un suplemento alimenticio adicional, les aportamos pienso ecológico. En este lugar se encuentra la Sima del Republicano, una cavidad con más de 1.100 metros de profundidad, que forma parte de un imbricado complejo kárstico, que constituye un gran atractivo para los amantes de la espeleología. Este entorno tan singular ha permitido que nuestra oveja adquiera unas características especiales que le permiten adaptarse a nuestro entorno, donde los inviernos son fríos y las primaveras húmedas y lluviosas, y un hábitat montañoso de altas y rocosas cumbres. Nuestro establo ha sido regentado por ganaderos de la zona desde hace más de 2 siglos. Allí no tenemos electricidad, por lo que al caer la tarde continuamos nuestras labores con frontales. El aprisco es la muestra viva del paso del tiempo y las marcas que nuestros antepasados nos han dejado; allí acuden las ovejas cada vez que van a ser ordeñadas, pues el resto del día viven en libertad. Villaluenga del Rosario, mi pueblo, es una villa con larga tradición quesera. Nos encontramos a caballo entre las provincias de Cádiz y Málaga, en la ladera de una de las muchas montañas de la zona. Gracias al valle que recorre nuestro municipio, ha sido tradicional la actividad ganadera desde hace siglos. A día de hoy, con apenas 190 habitantes poblando nuestras calles, existen 6 queserías que trabajan tanto la oveja merina como la cabra payoya. En torno a esta actividad se sigue generando riqueza y las nuevas generaciones encuentran una oportunidad para seguir en el pueblo y ganarse la vida. Los quesos del pueblo son reconocidos a nivel internacional, y hoy en día celebramos una feria dedicada exclusivamente a su conocimiento, promoción y difusión, la “Feria del queso de Andalucía”, con más de 30.000 visitantes en su última edición. Es tradición de nuestro pueblo que con la celebración de la “Romería” (sobre el 15 de junio), fiesta de campo en honor a la Divina Pastora, momento en el que el calor aprieta y las ovejas comienzan a reducir su cantidad de leche, se termine con el ordeño de tarde y únicamente se haga en la mañana. Trabajar en ecológico viviendo en un parque protegido es lo normal... Nuestro ganado se cría en uno de los espacios naturales más emblemáticos de la península ibérica. Mis padres, abuelos, bisabuelos y ahora nosotros, hemos trabajado siempre de la misma manera. Nos certificamos en ecológico en el año 2006, y seguimos haciendo lo mismo que antaño. Las ovejas se alimentan de pasto de alta montaña; el agua de la que beben proviene de fuentes naturales distribuidas por los llanos; no sobreexplotamos la tierra cultivada para piensos, ya que la cantidad que usamos es mínima, y además provienen de la agricultura ecológica; y nuestros animales están libres de medicamentos de síntesis química, ya que nuestra misión es que vivan sanos para así prevenir enfermedades. Las ovejas han dado trabajo a nuestra familia desde que tengo uso de razón. Hoy en día mi hermano y yo nos encargamos de gestionar todo lo relacionado con su cuidado y la elaboración de quesos. Sin embargo, la oportunidad que nos ofrece CrowdFarming de dar estabilidad a nuestro negocio y mejorar beneficios, nos va a permitir incrementar el equipo de trabajo con dos nuevas incorporaciones, que atenderán las tareas de campo por un lado, y la quesería por otro. Ellos nos ayudarán en las épocas de mayor faena, con contratos temporales acordes al convenio colectivo. ¡Este será un gran paso para nosotros!
Información técnica
Dirección
Quesería Oliva, Villaluenga del Rosario, ES
Altitud
858m
Equipo
1 mujer y 1 hombre
Tamaño del rebaño
250
Técnicas de cultivo
Agricultura ecológica
Preguntas frecuentes
¿Qué impacto genera mi compra?
¿Cómo viaja mi pedido?
¿Qué garantía de compra tengo?
¿Qué beneficios obtengo de comprar directamente del agricultor?
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