Queso de cabra ecológico de Quesería El Gazul

2,60 kg/caja

Queso de cabra ecológico de Quesería El Gazul

2,60 kg/caja

Compra directamente al productor. Sin intermediarios.
Cosecha limitada y de temporada.
El Farmer no envía (de momento) al país seleccionado:  Estados Unidos
Especificaciones
Contenido de la caja: 1 caja contiene 2.6kg de queso de cabra ecológico
Raza: payoya
1 x Cuña de queso semicurado ecológico “Montes de Alcalá” (0,60 - 0,67kg, envasado al vacío); 1 x Cuña de queso curado ecológico “Montes de Alcalá” (0,60 - 0,67kg, envasado al vacío); 1 x Cuña de queso curado en pimentón ecológico “Montes de Alcalá” (0,60 - 0,67kg, envasado al vacío); 1 x Cuña de queso curado en manteca ibérica ecológico “Montes de Alcalá” (0,60 - 0,67kg, envasado al vacío)
Leche pasteurizada y cuajo de procedencia animal
Quesos curados o semicurados, de sabor y olor intenso, su textura es dura a semidura y se presentan cubiertos aceite, manteca ibérica y pimentón de la vera
Ideales para aperitivos y entrantes, son quesos con un punto de cremosidad y con aromas ‘’tostados’’, buenos compañeros de vinos amontillados de Jerez
Ganadería ecológica certificada por el sello europeo de Agricultura Ecológica desde 2008
Recomendaciones para su conservación: es importante mantenerlos refrigerados y en su envoltorio original hasta su consumo; una vez abiertos, reserva en algún envase hermético en el frigorífico; es recomendable consumir en 1 año
Recomendaciones de consumo: antes de tomarlo, no olvides atemperar durante 20-30 minutos; así saborearás todos sus matices y podrás apreciar la espectacular jugosidad de nuestros quesos
La aparición de moho es algo normal en los quesos ecológicos, al estar libres de conservantes artificiales; puedes consumir el queso una vez limpies esa parte
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Guardián del medioambiente
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Farmer con experiencia
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Zona despoblada
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Farmer 360
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Ecológico
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Energía renovable
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Farm familiar
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Acepta visitas
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Análisis adicionales
Jorge Antonio Puerto
Me llamo Jorge Antonio Puerto, y mi historia no es distinta a la de cualquier emprendedor de hoy que, en los albores de la madurez se ve obligado a elegir un camino de esfuerzo, pasión y creatividad, frente a un trabajo cómodo de asalariado. A los 22 años decidí abandonar mi empleo en el sector de la aeronáutica como remachador de chapas, y tomar las riendas de la ganadería familiar. El riesgo fue muy elevado, pues seguidamente mi padre se jubiló, y me enfrente en solitario al gran reto de hacer rentable la ganadería: sólo así fue posible asumir la responsabilidad suficiente para lograr el reto. En aquel momento me dí un plazo de 2 años para hacer viable mi proyecto. Necesitaba poco para vivir… por lo que todo el tiempo lo dediqué a conocer el sector, aprender de ganaderos de éxito, y trabajar muy duro. En esta primera etapa únicamente vendía la leche; entendí que este negocio no contaba con infraestructuras adecuadas en la región, por lo que el siguiente paso fue establecer una central de recogida para los ganaderos de la zona, y establecer relaciones comerciales con los grandes compradores nacionales. En el año 2002 controlaba la recogida y distribución de leche de la comarca, y comprendí que era el momento del siguiente salto: crear mi propia quesería. En mi casa elaboramos nuestros quesos para consumo propio; también vendíamos a algunos comercios locales, por lo que éramos conocedores de la tradición, y también de la innovación necesaria para producir quesos con una visión a gran escala. Hoy en día comercializamos nuestros quesos por todo el país, e incluso exportamos a la Unión Europea. El legado de mis antepasados es parte del proceso productivo, que además cuenta con la tecnificación que el sector exige para garantizar la máxima calidad. Hoy en día estoy aprendiendo la virtud de saber delegar. En el Gazul todos sabemos lo importante que es trabajar con pasión y profesionalidad; con mi ejemplo he formado un equipo de grandes profesionales que cumplen sus funciones con rigurosidad y amor por un producto excelente. Así que mi día a día pasa por estar al tanto de todo, y disfrutar en la medida de lo posible de mi familia y amigos; el día comienza a las 6 de la mañana con el ritual de café y amigos. Me gusta saber de todo lo importante, pero no olvido que en las tareas básicas están los principios del éxito: recoger la leche, atender a nuestros clientes, hacer el reparto de los quesos, pasar tiempo con el ganado… Cada vez me gusta compartir más la labor de estrategia; la visión de los jóvenes es un valor que me gusta aprovechar y cuidar. En este sentido, CrowdFarming ha llegado a nosotros como una gran oportunidad, de acercarnos a una corriente que está transformando el mundo agro. Necesitamos de la cercanía de todos los que apuestan por una ganadería responsable, justa y de valor para nuestro entorno, y CrowdFarming es nuestro gran aliado.
Quesería El Gazul
Nuestra finca se llama Olivar Pastor. Casualmente, los antiguos dueños se apellidaban “pastor” y de esta forma se la ha conocido durante más de un siglo. Allá por el año 1932, mi abuelo la alquiló para explotar su ganadería. Tanto él como mi padre se dedicaron a la producción de leche, que vendían a los vecinos de la zona, y a productores de queso. “El Gazul” es el nombre de nuestra quesería. Su nombre hace alusión al rey musulmán que gobernó estás tierras, antes de la reconquista cristina, y que dió nombre a nuestro castillo y pueblo, el “Castillo de los aguerridos/de los victoriosos”. Nos encontramos en las proximidades del Parque Natural de los Alcornocales, en la campiña de las Jandas. Es una zona en la que los bosques mediterráneos de alcornoques se mezclan con zonas de pasto, cereal y viejos olivares. Aquí el desarrollo ganadero extensivo es predominante, con vaquerías, cría de cerdos ibéricos, y rebaños de cabras y vacas para carne, etc. Los alcalaínos nos sentimos privilegiados por vivir en un lugar tan único y atractivo, rodeados de frondosos bosques en los que perderse, y a un paso del mar mediterráneo y el océano atlántico. Estas sierras sirvieron de cobijo a un grupo de guerrilleros que mantuvieron activa su lucha durante la primera mitad del siglo XX. Conocidos como los “maquis”, operaban contra el régimen político de la época, y fueron co-protagonistas de una de las historias más dramáticas de mi familia. Cuando mi padre rondaba los 25 años, algunos maquis lo siguieron por las montañas para capturarlo y pedir una recompensa a mi familia. De esta forma financiaban su actividad bélica, y de no cumplir las familias con sus exigencias, sólo podía esperarse un mal fin para el secuestrado. Mi abuelo, muy apurado por la situación, buscó ayuda entre amigos y familiares, y al cabo de 3 días logró reunir la recompensa que le demandaron. Fue la ruina para la familia, pero solo así mi padre logró salvar su vida. Aquello le marcó sobremanera… pero no fue motivo suficiente para dejar la ganadería, la cual trabajó hasta la jubilación. Otro hecho destacado en la historia de nuestra finca, relacionado también con la guerra civil, fue la caída de una bomba en nuestro pueblo. Mi abuelo acogió a muchos vecinos que huyeron aterrados, y que pudieron subsistir gracias a nuestras cabras y cerdos. Es terrible todo lo relacionado con las guerras… y quienes de alguna forma lo hemos vivido de cerca, comprendemos la desesperación de las familias que buscan refugio. Años después, cuando ya entendí que la ganadería sería mi vida, compré la finca “Olivar Pastor”. Aquí nuestros animales viven en libertad, si bien cuentan con una granja donde refugiarse los días de lluvia. Toman el agua del río Fraja que discurre por la finca. Cuentan con pasto suficiente, además de aceitunas y grano que cultivamos para ellas. Trabajamos en ecológico desde 2008, cuando Paco Casero (referente de la agricultura y ganadería ecológica de Andalucía) me convenció que esta es la mejor opción para defender nuestro trabajo y preservar los recursos de la tierra. Ha sido y seguirá siendo un camino sorprendentemente del que ya soy embajador en mi región. También contamos con placas solares para nuestras instalaciones. Y el estiércol que generamos lo usamos para fertilizar nuestros campos, y los de nuestros amigos agricultores. ¡Y de esta forma cerramos el círculo! En lo laboral, contamos con 3 empleados en la finca, y 15 en la quesería. El 50% del equipo lo representan mujeres. La rotación es muy escasa, ya que nos gusta trabajar la confianza e implicación entre los empleados. Todos cumplen funciones específicas, si bien es importante conocer todos los procesos para ser multifuncionales.
Información técnica
Dirección
Quesería El Gazul, Alcalá de los Gazules, ES
Altitud
150 m
Equipo
8 mujeres y 9 hombres
Dimensión
200 ha
Técnicas de cultivo
Agricultura ecológica
Tamaño del rebaño
500
Preguntas frecuentes
¿Qué impacto genera mi compra?
¿Cómo viaja mi pedido?
¿Qué garantía de compra tengo?
¿Qué beneficios obtengo de comprar directamente del agricultor?
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