Mangos ecológicos de La Gitanilla

2,50 kg/caja

Mangos ecológicos de La Gitanilla

2,50 kg/caja

Compra directamente al productor. Sin intermediarios.
Cosecha limitada y de temporada.
El Farmer no envía (de momento) al país seleccionado:  Estados Unidos
Selecciona el tamaño de tu caja
2.5 kg (No disponible)
2.5 kg (No disponible)
5 kg (No disponible)
Especificaciones
Contenido de la caja: 1 caja contiene 2.5kg de mangos ecológicos
Variedad: osteen
Forma ovoide-alargada, Tamaño medio-grande, piel con tonalidad púrpura muy característica y zonas de color naranjas, amarillas o verdosas, tiene cantidad baja de hebras, pulpa con sabor dulce y un toque ácido
Cultivo ecológico certificado por el sello europeo de Agricultura Ecológica desde 2009
Recolección un día antes del envío en el momento óptimo de maduración y enviados en una caja de cartón sin plásticos
Nuestras plantas no son una fábrica de tornillos: cada fruto es único en aspecto y tamaño
1kg contiene entre 2 y 4 piezas
Es una fruta climatérica, se recolecta cuando alcanza la madurez fisiológica pero sigue evolucionando hasta el punto de consumo después de cosecharla
Importante: Lo normal es que las frutas te lleguen duras, consérvalas a temperatura ambiente hasta que alcancen el punto de consumo; si te llegó alguna pieza lista para consumir puedes introducirla en la nevera o consumirla en el momento
seal icon
Guardián del medioambiente
seal icon
Sin plásticos
seal icon
Ecológico
seal icon
Energía renovable
seal icon
Joven Farmer
seal icon
Farm familiar
seal icon
Acepta visitas
Nazaret Medina Moreno
Mi nombre es Nazaret y soy el fruto de tres generaciones de agricultores, y en particular y con mucho cariño, de mi bisabuela: La Gitanilla. En este mundo cada vez más urbano soy de las pocas pero afortunadas personas que han tenido la suerte de crecer en un entorno agrícola. Desde pequeña acompañaba a mis abuelos y padres al campo, donde veía crecer distintos cultivos y me maravillaba con algunas prácticas agrícolas que me parecían casi mágicas. Guardo el recuerdo de mi primer injerto, para conseguir que en un mismo árbol de mango crezcan diferentes variedades de ese cultivo; o cuando supe de los diferentes mecanismos naturales de polinización que permiten que, donde antes había flores, unos meses más tarde encontremos frutos. Gracias a ello aprendí y tomé conciencia, a muy temprana edad, de dónde procedían muchos de los alimentos que llenan nuestra mesa y desarrollé una gran sensibilidad hacia la naturaleza, dándole el respeto que merece y agradeciéndole todo lo que nos ofrece. Teniendo la convicción de que la forma en la que la cuidamos y lo que le aportamos afectará directamente sobre los alimentos que más tarde nos nutrirán. En casa todos compartimos esta visión y por ello, hace más de 15 años, decidimos embarcarnos en el único camino que entendemos posible para la agricultura: el ecológico. A pesar de los inconvenientes que nos encontramos por aquella época, como la escasez de soluciones para la agricultura ecológica, el alto coste de producción o el desconocimiento de esta forma de agricultura, nuestra perseverancia nos hizo convertirnos en pioneros cultivando mango ecológico en España. Hace más de 30 años, mi padre, que es ingeniero técnico agrícola de profesión y también de vocación, junto a mi madre, fundó un negocio local dedicado a la agricultura. Yo decidí formarme para ser parte del proyecto y así ayudar a la familia en su gestión, y de paso aportar mi visión y savia nueva al proyecto. Sin duda, la agricultura ecológica es un estilo de vida y un mundo fascinante que me enseña algo nuevo cada día. Me encanta ver el equilibrio natural y el gran ecosistema desarrollado en nuestras parcelas gracias a tantos años de agricultura ecológica: suelos más fértiles, insectos autóctonos y microorganismos beneficiosos que ayudan de forma natural a evitar y controlar plagas y enfermedades y, por supuesto, la diversidad de fauna que apreciamos diariamente, como camaleones, pajaritos, lagartos, conejos y algún que otro búho. El mayor aprendizaje que me han dado estos años de experiencia es que la Naturaleza es sabia y agradecida, y te dará sus mejores frutos si la cuidas dándole lo que necesita.
La Gitanilla
La Gitanilla es el nombre de nuestro proyecto en CrowdFarming, como homenaje a mi bisabuela y para aunar el conjunto de parcelas que dedicamos a la producción de fruta tropical en el sur de España. El grueso de nuestras parcelas se encuentra en la Axarquía, comarca situada al Este de la provincia de Málaga, que se ha especializado desde hace más de 50 años en estos cultivos gracias a su particular clima y al afán innovador de muchos agricultores. En nuestras parcelas cultivamos fundamentalmente aguacate y mango, pero nos gusta investigar con otros cultivos exóticos para conocer su potencial, curiosidades y técnicas de cultivo asociadas, y de paso poder disfrutar sus variados sabores. Así, cultivamos también papayas y pitahayas para regalar a nuestros familiares, amigos y para consumo propio. El pasado agrícola de la Axarquía está ligado al cultivo de secano, como la vid, el olivo y los almendros. Aún hoy perduran algunas de estas pequeñas fincas, y en otros casos son parte de los montes que han quedado abandonados, y que se van regenerando junto a la vegetación mediterránea. En el entorno de nuestras parcelas encontramos varios casos e incluso forman parte de su biodiversidad. Muy cerca disfrutamos de vistas al mar Mediterráneo, que ejerce una importante función reguladora del clima, favoreciendo temperaturas templadas durante todo el año. Nuestro entorno es ejemplo de innovación agrícola, gracias a los esfuerzos de agricultores, centros de investigación y empresas dedicadas a aportar soluciones para mejorar su eficacia en aspectos productivos, en especial para aquellos que implementan la agricultura ecológica. La historia agrícola de La Gitanilla está ligada a la de mis antepasados. Todo comenzó con el cultivo de hortalizas en el entorno del cauce del río Vélez. Aquí mis bisabuelos y abuelos trabajaban la tierra para sacar adelante a su familia. Gracias a sus esfuerzos, mi padre y sus hermanos pudieron estudiar y de esta forma emprender negocios propios que nos llevan a la actualidad. Todas nuestras fincas cuentan con tecnología punta orientada a la gestión de los recursos hídricos. Los cabezales de riego están configurados para analizar las condiciones climáticas y las necesidades del cultivo, y así aportar el agua necesaria. El agua proviene de comunidades de regantes que se nutren de sondeos autorizados y de las reservas del pantano de La Viñuela. Además, contamos con balsas que nos permiten recoger y aprovechar el agua de lluvia. Hacemos un seguimiento riguroso de nuestras plantaciones para conocer su estado nutricional en todo momento a lo largo del ciclo de cultivo, de forma que hacemos lo posible para que no tengan carencias nutricionales y que se fertilice lo justo para evitar un exceso de abonado. Mimamos con empeño la microbiota del suelo para garantizar su equilibrio y conseguir que el propio suelo provea a la planta de muchos de los nutrientes que necesita y además la protegen de forma natural contra enfermedades y microorganismos perniciosos. Me encanta observar la gran diversidad medioambiental que podemos encontrar en la finca tras tantos años trabajando en ecológico. Además, para favorecerla tomamos unas pequeñas medidas con grandes resultados, como contar con pequeñas “piscinas naturales” para que los conejos tengan fácil acceso al agua; tener zonas de árboles que protegen y fomentan la fauna silvestre; amontonar grandes piedras de forma que sirven de hoteles para conejos; o tener hoteles construidos en árboles para los insectos. En relación a nuestros trabajadores, desde hace años contamos con un equipo sólido y estable de 6 trabajadores. Ellos cuentan con amplia experiencia y saben ejecutar con acierto todas las tareas que consideramos necesarias. Por nuestra parte, creemos importante cuidarles y atender a sus necesidades, con salarios justos y toda la flexibilidad que sus circunstancias familiares requieren. La calidad de nuestra fruta viene marcada por un criterio sencillo: nos gusta vender aquella fruta que regalaríamos a nuestros mejores amigos y familiares. Esto requiere una importante inversión en recursos humanos, conocimientos y experiencia, pero solo así nos sentimos cómodos para hacer felices a nuestros clientes. Aquella fruta que no pasa nuestros criterios la dedicamos a producir nuestra propia mermelada y guacamole artesanal.
Información técnica
Dirección
La Gitanilla, Vélez-Málaga, ES
Altitud
130 m
Equipo
2 mujeres y 4 hombres
Dimensión
12 ha
Técnicas de cultivo
Agricultura ecológica
Sistema de riego
Riego por goteo
Preguntas frecuentes
¿Qué impacto genera mi compra?
¿Cómo viaja mi pedido?
¿Qué garantía de compra tengo?
¿Qué beneficios obtengo de comprar directamente del agricultor?
vs: 0.52.0_20220922_180142