Aguacates de La Atalaya

4,00 kg/caja

Aguacates de La Atalaya

4,00 kg/caja

Compra directamente al productor. Sin intermediarios.
Cosecha limitada y de temporada.
El Farmer no envía (de momento) al país seleccionado:  Estados Unidos
Especificaciones
Contenido de la caja: 1 caja contiene 4kg de aguacates ecológicos
Variedad: hass
Tiene forma de pera, su piel es rugosa, tiene un color verde que pasa a purpura casi negro cuando madura, la pulpa tiene un sabor a nuez, color amarillento, una textura muy cremosa y una semilla pequeña
Cultivo ecológico desde 1979, certificado por el sello europeo de Agricultura Ecológica
Recolectados del árbol bajo pedido y enviados en una caja de cartón sin plásticos
Nuestros árboles no son una fábrica de tornillos: cada fruto es único en aspecto y tamaño
1 kg contiene entre 6 y 8 piezas (en la caja recibirás entre 24 y 32 frutas, dependiendo del tamaño)
Es una fruta climatérica, se recolecta cuando alcanza la madurez fisiológica pero sigue evolucionando hasta el punto de consumo después de cosecharla
Conservándolos en un lugar fresco y aireado te pueden aguantar unos 30 días en buenas condiciones (si quieres que te aguanten más, puedes guardarlas en la nevera)
Importante: Lo normal es que las frutas te lleguen duras, consérvalas a temperatura ambiente hasta que alcancen el punto de consumo; si te llegó alguna pieza lista para consumir puedes introducirla en la nevera o consumirla en el momento
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Guardián del medioambiente
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Sin plásticos
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Ecológico
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Acepta visitas
Ángel Luis Martin Cañedo
Desde los años 70, los antiguos propietarios de Finca La Atalaya decidieron comenzar a cultivar mangos y aguacates de una manera especial. El cultivo ecológico llegó a un pequeño oasis en Europa conocido por La Axarquía, en Málaga. Fue entonces cuando la concepción que se tenía con respecto a la forma y métodos utilizados para cultivar empezó a cambiar. Ellos fueron pioneros en los cultivos sostenibles de subtropicales en España, y eso es sencillamente admirable. Unos años después, aún siendo un muchacho joven, conocí la finca y empecé a trabajar con ellos. Me llamo Angel Martín, nací y crecí en Málaga capital, pero con el paso del tiempo fui moviéndome hacia la zona de Almayate. Desde que tengo uso de razón, he sentido un amor incondicional hacia el campo, sus árboles, su diversidad y su forma de recompensar el trabajo. Desde que era joven, sentía una profunda conexión con la naturaleza. Me gustaba pasar tiempo caminando entre árboles, escuchando a las aves que revolotean alrededor de ellos y viendo como, poco a poco, las flores de los árboles se transforman en preciosos frutos. Eso me motivó a mudarme desde la capital hasta el campo. ¡El tiempo parece que pasa volando! Fue entonces cuando empecé a formarme para conocer todas las tareas y funciones que debían realizarse para cuidar estos hermosos árboles y obtener una fruta de calidad. Hoy, unos años más tarde, me convierto en el encargado de producción en la finca La Atalaya, tras la marcha de nuestra querida Gloria, que tras 15 años trabajando en la finca, vuelve a Paraguay, de donde es originaria. Ahora más que nunca quiero compartir este milagro de la naturaleza con vosotros, gracias a CrowdFarming. Cada mañana, cuando sale el sol, reviso la finca y organizamos las tareas que haremos durante la semana, ya sea podar, hacer injertos, regar o recoger fruta. El campo es laborioso, pero se le acaba cogiendo un cariño inmenso. Somos un equipo pequeño pero familiar formado por tres hombres y una mujer. Entre todos, nos volcamos por completo para garantizar que cada pieza de fruta que reciba el CrowdFarmer sea única y de calidad, conservando su auténtico sabor y las cualidades que las hacen tan apetecibles. Hoy puedo decir que estoy feliz con el avance que ha seguido nuestra finca y con las oportunidades que nos han brindado. Ahora, esta fruta ecológica que antes vendíamos entre vecinos y gentes de los alrededores, puede llegar a cualquier parte. Tenemos una gran oportunidad entre manos para aprender y mejorar, año tras año. Si tuviese que resumirlo, diría que estoy enamorado del proyecto y del estilo de vida que llevamos, y queremos preservarlo. Para ello, seguiremos trabajando duro, cuidando la naturaleza que nos rodea y tratando de contribuir al desarrollo de una agricultura más sostenible.
La Atalaya
La finca La Atalaya es una explotación cuidada con mimo cuyo nombre proviene de estar situada cerca de una Atalaya, que es una torre de la época árabe de carácter militar. Estamos cerca del mayor centro budista del sur de Europa (Karma Guen). Situada en una zona de tradición agrícola y economía relacionada con el sector. El cultivo de aguacate y mango es el mayor generador de empleo de la zona, incluso por encima del turismo. En media, cada árbol de nuestra finca, sea mango o aguacate, necesita unos 7m³ de agua de riego al año, además de la que le aporta la lluvia. Toda la finca tiene instalados goteros de alto rendimiento y disponemos de una balsa para acumular agua. El agua de nuestra finca proviene de pozos que se analizan trimestralmente como control de calidad para asegurarnos que no están salinizados. Para la fertilización del fruto solo se usan productos naturales validados para su uso en agricultura ecológica, de tal forma que no sólo mejoramos la calidad del fruto sino que no dañamos el medio ambiente. La hierba se controla cortandola con podadoras y se mantiene sobre la tierra para ir mejorando la cantidad de materia orgánica y la fertilidad. Dentro de la finca tenemos aproximadamente un 15% de superficie plantada con otros cultivos para generar un ecosistema diverso y sostenible que fomente la proliferación de depredadores, mejorando así la biodiversidad de nuestra finca. En la finca no se generan residuos ya que los restos de poda se muelen para mejorar la capa vegetal y la leña se pica. En la finca somos tres trabajadores los que hacemos posible que el aguacate y el mango lleguen del árbol a tu casa. El más antiguo de nosotros lleva 35 años en la finca y es el responsable de que la planta esté saludable, de abonar y regar, las dos labores culturales más importantes en el caso del aguacate. Los otros dos podan y recogen la fruta cuando llega el momento. El aguacate y el mango se recolectan de forma manual, así que los que están muy dañados por ramas se venden a la industria para hacer guacamole, cremas, zumos o mermeladas. El personal de La Atalaya está cualificado para su trabajo y muy motivado en el entorno de una finca ecológica, donde las labores culturales se realizan todo el año. Los trabajadores tienen un contrato fijo, puesto que en una finca ecológica hay muchas tareas manuales. Por supuesto todos están de alta en la seguridad social, con vacaciones y periodos de descanso. Trabajan de 8 a 15h parando para tomar un bocadillo a las 11h. Contamos con gorros, crema protectora, gafas, guantes, etc para hacer nuestro trabajo más confortable y el sueldo se regula por convenio agrícola, y nosotros nos adaptamos a éste.
Información técnica
Dirección
La Atalaya, Triana, ES
Altitud
135m
Equipo
1 mujer y 3 hombres
Dimensión
2 hectáreas
Técnicas de cultivo
Agricultura ecológica
Sistema de riego
Riego por goteo
Preguntas frecuentes
¿Qué impacto genera mi compra?
¿Cómo viaja mi pedido?
¿Qué garantía de compra tengo?
¿Qué beneficios obtengo de comprar directamente del agricultor?
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