Naranjas y chirimoyas ecológicas de Hacienda Altos de Cantarriján

4,00 kg/caja

Naranjas y chirimoyas ecológicas de Hacienda Altos de Cantarriján

4,00 kg/caja

Compra directamente al productor. Sin intermediarios.
Cosecha limitada y de temporada.
El Farmer no envía (de momento) al país seleccionado:  Estados Unidos
Especificaciones
Contenido de la caja: 1 caja contiene 4kg de naranjas y chirimoyas ecológicas
Variedad: naranjas: navelina, salustiana y chirimoyas: fino de Jete
Chirimoya Fino de Jete: piel fina con tonalidad verde pálido y dibujo que recuerda a escamas, tamaño heterogéneo y variable, forma de corazón, muy aromática, con sabor dulce ligeramente ácido que recuerda a una mezcla de piña y plátano, presenta alta cantidad de semillas
Naranjas navelinas: tienen ombligo poco prominente, son ovaladas, muy jugosas, fáciles de pelar, sabor equilibrado ácido y dulce
Naranjas salustiana: forma redonda, tamaño medio, frutos de color naranja, piel fina, alto contenido de zumo, perfecto equilibrio entre acidez y dulzor
Cultivo de naranja ecológico desde 2017 y chirimoya en cultivo ecológico desde 2020
Recolección un día antes del envío en el momento óptimo de maduración y enviadas en una caja de cartón sin plásticos
Nuestros árboles no son una fábrica de tornillos: cada fruto es único en aspecto y tamaño
1kg de naranjas contiene entre 7 y 9 piezas
1kg de chirimoya contiene entre 3 y 6 piezas
Conserva las chirimoyas a temperatura ambiente hasta que maduren, una vez maduras introdúcelas en la nevera para que aguanten más tiempo
Las chirimoyas son frutas climatéricas, se recolectan cuando alcanzan la madurez fisiológica pero siguen evolucionando hasta el punto de consumo después de cosecharlas
Importante: Lo normal es que las frutas te lleguen duras, consérvalas a temperatura ambiente hasta que alcancen el punto de consumo; si te llegó alguna pieza lista para consumir puedes introducirla en la nevera o consumirla en el momento
Caja mixta con aprox. 2kg de naranja ecológica y 2kg de chirimoya ecológica
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Guardián del medioambiente
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Cosecha analizada
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Sin plásticos
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Ecológico
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Joven Farmer
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Farm familiar
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Acepta visitas
José Antonio Fajardo
Me llamo José Antonio Fajardo, soy un joven agricultor y estudiante universitario. Tengo 22 años, pertenezco a una familia de agricultores siendo yo la quinta generación, tanto por parte de mi padre como de mi madre. Mis bisabuelos eran de Otivar y Jete, dos pequeños pueblos de la Costa Tropical de Granada. En esa zona fue donde empezaron a cultivarse las primeras frutas tropicales en Europa continental. Tanto es así que existe una deliciosa variedad de chirimoya con el nombre de este pueblo “Fino de Jete”. Si no la conoces, te recomiendo que la pruebes, no es muy común fuera de España, pero tiene el apodo de “fruta yogurt”, por su dulzor y textura cremosa. Tradicionalmente mis abuelos y bisabuelos cultivaban viñas, almendros y olivos en las laderas de secano y caña de azúcar en el fondo de los valles, donde había más agua. A mediados del siglo XX, con el declive del cultivo de caña de azúcar en la región, decidieron apostar por el cultivo de subtropicales. En los años 50 y 60 los subtropicales eran desconocidos en la región. Mis ancestros comenzaron a experimentar con el cultivo de aguacates y chirimoyos, fueron pioneros en cultivos subtropicales, que ahora son bastante comunes en la región. La familia aún conserva las fincas originales y cuida de los árboles que ellos plantaron. Los cuidamos desde hace 70 años con el mismo cariño que ellos pusieron al sembrarlos. Con el tiempo hemos adquirido más fincas y ahora cultivamos gran diversidad de frutas, las principales son aguacate, mango, chirimoyo y naranja, aunque tenemos pequeñas parcelas con plátanos orinoco (una variedad local) o guayabas. Como no podía ser de otra forma, mi pasión por la agricultura viene desde niño ya que la agricultura ha sido el eje central de mi familia materna y paterna. Soy consciente de la importancia de la educación para la buena gestión de las fincas, por eso actualmente estudio economía, para formarme y ayudar a la familia con la gestión. Al ver mi pasión por el campo, mis padres me han dado la responsabilidad de liderar este proyecto de venta directa a través de CrowdFarming. Los proyectos de Altos de Cantarriján y Finca Valdivieso ya nacieron para ser unas fincas modernas, en las que mostrar nuestra forma de trabajar y poder trasladar este modelo de agricultura a otros agricultores. Estas fincas fueron adquiridas por la familia hace menos de 10 años. Desde hace dos años yo soy el responsable de su gestión, siempre contando con el asesoramiento de un gran equipo formado técnicos agrónomos y trabajadores, que son como de la familia ya que me han visto crecer, ¡y por supuesto la experiencia y cariño de mis padres! Mi principal objetivo es actualizar el enfoque que la agricultura tradicional tiene en la región. Me gustaría que más jóvenes productores pudieran tomar la Hacienda Altos de Cantarriján y Finca Valdivieso como modelo de gestión sostenible. Estoy convencido de que la agricultura ecológica, técnicas sostenibles de producción de alimentos, economía circular de recursos, optimización el uso del agua y la apertura de puertas con los consumidores van a ser los motores de las nuevas generaciones de agricultores. Necesitamos cambiar el modelo de producción. La suma de todas estas prácticas en la agricultura marcaran un antes y un después en el cambio climático, que tanto me preocupa personalmente. Estoy convencido de que dentro de unos años, las fincas que gestione estarán mejor y habré contribuido a dejar un mundo mejor a las siguientes generaciones. CrowdFarming me ofrece la oportunidad de desarrollar este sueño, ya que creo y comparto todos los valores que esta plataforma ofrece a los consumidores de toda Europa. Todo mi tiempo libre y periodo de vacaciones lo paso en las fincas, se me pasa el tiempo volando cuando estoy centrado en el trabajo de campo. Cuando no puedo estar en campo por los estudios, llamo a los capataces para poder estar informado de cómo va la cosecha y orientarles para que realicen las labores más adecuadas en cada momento. Por último, pero no menos importante, me gustaría resaltar mi relación con una de las personas que más admiro: mi abuelo, también se llama Jose Antonio Fajardo. Es el mejor referente que he tenido y me ha inculcado un amor incondicional por el campo, el trabajo duro y las cosas bien hechas. No recuerdo un solo día de mi niñez que no quisiera pasar tiempo con él recorriendo fincas, solucionando los problemas del campo y viendo como crecía la fruta. He pasado mucho tiempo con él, desde que empecé a andar hasta hoy. Aunque lo vea menos, siempre que puedo estoy con él. Es una gran motivación para luchar y emprender, un ejemplo a seguir de un estilo de vida que amo y quiero preservar.
Hacienda Altos de Cantarriján
La Hacienda Altos de Cantarriján es una finca que se encaja en un valle cercano a la Costa Tropical de Granada. Está localizada en La Herradura (Granada), un pequeño y bonito pueblo costero del mediterraneo. Se encuentra entre el Mediterraneo y la Sierra de Almijara, una zona de mar y montaña, con pendientes y barrancos. Su nombre se debe a la conocida playa de Cantarriján, donde fluyen los arroyos que se forman después de las lluvias. Esta playa es casi virgen y naturista, se encuentra entre acantilados y es muy visitada en los meses de verano por personas que quieren huir de lugares masificados. La agricultura es el sector económico más importante de la comarca, por delante del turismo. Esta hacienda no fue bien cuidada en el pasado ya que perteneció durante muchos años a una empresa de inversión, que no tenía relación con el sector agrario. Esta empresa al no poder gestionar la finca como se merecía, nos conoció y decidió vendérnosla, ya que se enamoraron del proyecto que teníamos para ella. Cuando mi familia compró estas tierras asumimos que necesitábamos invertir mucho esfuerzo y trabajo para sacarla adelante, había una gran parte de la finca abandonada desde hace mucho tiempo, ¡pero fue un desafío motivador! Había una parte de la propiedad que estaba plantada de aguacates, pero la mayoría estaba baldía o con zona de monte mediterraneo que aún preservamos. Nuestro objetivo ha sido crear un proyecto familiar con una visión de futuro de agricultura sostenible. Nos entusiasma generar puestos de trabajo en la comarca, garantizando dejar un impacto positivo en el medioambiente y la sociedad. Actualmente cultivamos aguacates y mangos en esta finca. Mi familia cuenta con otras fincas en la zona, aunque principalmente cultivamos mangos y aguacates, también contamos con cultivos tan tradicionales como la chirimoya o tan novedosos para la zona como la guayaba. Dependiendo de varios factores como el proceso de maduración o variedad podremos enviarte la fruta de otra finca, que está cultivada bajo los mismos estándares de calidad que Altos de Cantarriján. Queremos hacer de la sostenibilidad nuestra bandera, ya que amamos esta región y queremos protegerla. Producimos alimentos con técnicas de agricultura ecológica, mejorando el medio ambiente y creando riqueza. En el mantenimiento de la Hacienda creamos más de 10 puestos de trabajo fijos durante todo el año y se llega a duplicar durante el periodo de recolección. Los trabajadores cobran según convenio y algunos puestos de mayor responsabilidad tienen incentivos. El principal limitador de la finca es la cantidad de agua. Como es bien conocido las plantas tropicales necesitan ser regadas con frecuencia. Nosotros conocemos muy bien la zona y su clima, por eso desde el primer día hemos puesto nuestro esfuerzo en que nuestra principal fuente de agua para el riego sea el agua de lluvia. Debido a la alta pendiente y la cercanía al mar, cuando llueve el agua se pierde rápidamente. Nosotros hemos decidido aprovechar este recurso y cosechar el agua de lluvia que de otra forma sería desperdiciada. Cuando llueve, conducimos el agua que drena hacia una balsa de acumulación en la parte más baja de la finca. Este agua se bombea hacia una balsa en la parte superior de la finca y luego se riega por goteo para no desperdiciar ni una gota. Cada árbol de aguacate necesita unos 10m3 al año y cada árbol de mango unos 2m3, esto varía en función de la edad del árbol y época del año. En la actualidad somos autosuficientes en el consumo de agua solo con la que procede de la lluvia, aunque contamos con un pozo que tenemos como reserva para usar en situaciones de emergencia. La finca tiene una gran extensión y aunque se cultivan aguacates y mangos, la mayor superficie es de pinar y monte bajo mediterraneo. Hemos instalado colmenas para ayudar a la polinización de los cultivos y a su vez a la flora local. Es frecuente ver animales salvajes como cabras montesas, jabalíes, aves rapaces o camaleones. La Hacienda de Altos de Cantarriján se encuentra en transición a obtener el sello de agricultura ecológica. Siempre que es posible evitamos la producción de residuos. Gestionamos todos nuestros desechos vegetales como los restos de poda y malas hierbas compostándolos en la misma finca. Las hierbas las eliminamos de forma manual, arrancándolas o segándolas. Ponemos todo nuestro esfuerzo en el cuidado de nuestros árboles haciendo que apenas se generen descartes de fruta, aunque si la fruta está muy madura y no se puede enviar la destinamos al mercado local o la donamos organizaciones de caridad.
Información técnica
Dirección
Hacienda Altos de Cantarriján, Almuñecar, ES
Altitud
200m
Equipo
10 hombres
Dimensión
100ha
Técnicas de cultivo
Agricultura en conversión a ecológica
Sistema de riego
Riego por goteo
Preguntas frecuentes
¿Qué impacto genera mi compra?
¿Cómo viaja mi pedido?
¿Qué garantía de compra tengo?
¿Qué beneficios obtengo de comprar directamente del agricultor?
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