Kiwis ecológicos de Finca Reitoral de Ribadetea

6,00 kg/caja

Kiwis ecológicos de Finca Reitoral de Ribadetea

6,00 kg/caja

Compra directamente al productor. Sin intermediarios.
Cosecha limitada y de temporada.
El Farmer no envía (de momento) al país seleccionado:  Estados Unidos
Especificaciones
Contenido de la caja: 1 caja contiene 6kg de kiwis ecológicos
Variedad: Hayward
Kiwi Hayward verde (Diciembre): un fruto de pulpa verde esmeralda con numerosas semillas de pequeño tamaño, en el centro del fruto se encuentra la columela, de color blanco crema, también comestible, su piel es parda y está cubierta de vello en su totalidad, en su sabor se encuentra el equilibrio perfecto entre el dulce y el ácido
Recolección bajo pedido, enviados sin cera ni tratamientos de conservación de la piel, en una caja de cartón sin plásticos
1 kg contiene entre 9 y 11piezas (en la caja recibirás, dependiendo del tamaño, aprox. 65 frutas)
Conservándolos en un lugar fresco y aireado te pueden aguantar 4 semanas en buenas condiciones (si quieres que te aguanten más, puedes guardarlos en la nevera)
Es una fruta climatérica, se recolecta cuando alcanza la madurez fisiológica pero sigue evolucionando hasta el punto de consumo después de cosecharla
Importante: Lo normal es que las frutas te lleguen duras, consérvalas a temperatura ambiente hasta que alcancen el punto de consumo; si te llegó alguna pieza lista para consumir puedes introducirla en la nevera o consumirla en el momento
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Farmer con experiencia
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Farmer 360
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Ecológico
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Pequeña explotación
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Farm familiar
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Acepta visitas
Manuel García González
Mi nombre es Manuel García, ecologista activo, agricultor y fundador de DAIQUÍ. Pasé mi infancia en Galicia, y aún recuerdo los fines de semana trabajando las tierras junto a mi padre. Creo que esto despertó mi conciencia medioambiental y mi pasión por la agricultura. Durante mi etapa estudiantil, en el año 1981, que pasé en León estudiando veterinaria, comenzó a promoverse la explotación minera para extracción de lignito en en mi comarca natal, A Limia. Al investigar el daño medioambiental que producían estas industrias, quedé tan impactado que decidí abandonar mis estudios de veterinaria en león y fundar junto a algunos amigos el Movimiento Ecologista de Limia (MEL). A partir de este acontecimiento, nuestra lucha por el medioambiente pasó a ser nuestro estilo de vida. Así, comenzamos a luchar en contra de la contaminación del río Limia, las concentraciones parcelarias y desecación de las zonas húmedas. En definitiva, nuestro principal objetivo era y sigue siendo la conservación del medio ambiente favorecido por el sistema productivo tradicional gallego, basado en pequeñas parcelas de producción en entornos naturales. Pasamos años realizando fuertes protestas hasta que, en el año 1992, viajé personalmente a Bruselas para exponer en el parlamento europeo la situación medioambiental en Galicia. Allí comprendieron la gravedad del impacto medioambiental que provocaría la concentración parcelaria en fincas grandes. Finalmente, conseguimos frenarla en nuestro ayuntamiento, el de Rairiz de Veiga. Siendo este el único ayuntamiento de la zona que se libró de estos efectos negativos que supone la eliminación total del ecosistema agrario tradicional (creador de paisaje, fertilidad y biodiversidad). Sin embargo, mi lucha a favor del medio ambiente no ocupaba todo mi tiempo, ya que fui maestro durante muchos años. En el año 1988 entré como maestro alternativo en un proyecto educativo conocido en todo el mundo llamado Benposta, Ciudad de Muchachos. Allí acogíamos niños huérfanos o cuyos padres habían tenido que emigrar, y además de los estudios básicos, realizaban talleres de agricultura, cine, circo etc. Benposta llegó a convertirse en la primera experiencia de circo de España y la segunda del mundo. Fue precisamente mi etapa en esta escuela, enseñando el funcionamiento de la agricultura ecológica a los muchachos la que me hizo conocer a un grupo ecologista japonés. En su visita a Benposta, me contaron que a través de una asociación de productores ecológicos distribuían los productos de más de 2000 agricultores. Podría decir que fueron el empujón que necesitaba para lanzar el proyecto que desde hacía años teníamos en mente, LABREGOS DAIQUÍ. Por fin, en el año 1996 se forma LABREGOS DAIQUÍ. Un grupo que pretende dar continuidad al activismo y la lucha por el medioambiente fomentando el cultivo ecológico en Galicia. DAIQUÍ significa “de aquí” y con estas palabras queremos dar a conocer los productos cultivados en nuestra tierra y ayudar a nuestros agricultores a obtener precios justos. Inicialmente compatibilizaba mi trabajo de maestro con el de DAIQUÍ. Realizaba a diario el reparto de productos frescos en Madrid, Ourense y Vigo cuando terminaba mi jornada de maestro. Nuestra idea inicial era la de comercializar sólo lo que se producía en nuestra zona. Sin embargo, nuestro proyecto empezó a conocerse en Galicia y muchos agricultores contactaron con nosotros en busca de asesoramiento. Descubrimos que el abandono de las tierras venía motivado porque muchos agricultores no conseguían vender sus alimentos. Ante esta situación, decidimos animar a algunos los agricultores de unirse a nuestro proyecto, comprometiéndonos a asesorarles y dar salida a sus productos. Sin embargo, nuestra infraestructura y el poco consumo que hay en Galicia no nos permite vender todo el producto de nuestros agricultores, por lo que los últimos años acabamos vendiendo a mayoristas de toda España. Por este motivo, pretendemos a través de CrowdFarming llevar nuestros mejores productos a los consumidores de toda Europa. Así, queremos incentivar en nuestra tierra una agricultura ecológica y responsable que sería una ruina sin la venta directa al consumidor final. Hoy en día somos 5 personas las que trabajamos a tiempo completo en Daiquí. Chus se dedica principalmente al almacén y María es quien organiza todos los temas administrativos. También cuento con la ayuda de mi hija Aroa, una apasionada de la ecología, el campo y la apicultura. Andrés se dedica principalmente a cuidar de la huerta, aunque también trabaja en el almacén y hace el reparto semanal de verdura en Ourense a nuestras familias consumidoras. Cuando hace falta trabajamos todos juntos en la huerta o el almacén. Por último, yo me dedico a coordinar todas las actividades (cursos, visitas, comunicación etc.) que llevamos a cabo en DAIQUÍ, a tratar con los agricultores colaboradores, y como no, a cuidar de los cultivos. Somos una empresa de carácter familiar en la que todos los trabajadores cumplen los sueldos fijados por los convenios laborales.
Finca Reitoral de Ribadetea
La finca Reitoral de Ribadetea debe su nombre a su significado en gallego: Reitoral significa “Casa del párroco” y es precisamente la iglesia quien nos arrenda esta finca. “Riba de Tea” significa que se encuentra en una franja de tierra junto al río Tea. Nos encontramos en Ponteareas, un pequeño municipio perteneciente a Pontevedra, provincia gallega pionera en el cultivo del kiwi en el año 1969. Esta comarca, estratégicamente situada entre Vigo y Pontevedra sirve de ciudad dormitorio para numerosas personas que trabajan en estas ciudades. Precisamente la proximidad a las ciudades, junto con los bajos precios de los productos agrícolas es lo que ha provocado el desinterés y abandono de la agricultura en esta zona. Gran parte de la población decidió buscar un trabajo mejor remunerado en la ciudad. Por este motivo, el anterior arrendatario abandonó la finca en el año 2010 hasta que 4 años más tarde, decidimos ayudar a un agricultor de la zona y junto a él ocuparnos de ella. El primer año hubo mucho trabajo y poca cosecha, tuvimos que arreglar las estructuras que soportan las plantas, podar y abonar para que el cultivo recuperara su fuerza, belleza y productividad. La ubicación de la finca, situada a las orillas del río Tea, la convierten en una porción de terreno privilegiada para el cultivo de esta maravillosa fruta. Además, nos encontramos en una de las regiones en las que más llueve de nuestro país, lo que hace que nuestro paisaje esté verde todo el año. Nuestro convencimiento ecológico nos ha movido a buscar prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente, y es así como queremos cuidar nuestros kiwis. Controlamos el crecimiento de los pastos y abonamos nuestras plantas pastoreando un rebaño de ovejas en la finca. Así evitamos la erosión de los suelos y abonamos de la forma más natural que existe. En nuestra finca no producimos residuos, para ello, el rebaño de ovejas es nuestro mejor aliado, al que damos la fruta que por su estado no puede venderse. Además, los restos de poda se trituran y se incorporan al suelo para mejorar la aireación y como aporte de materia orgánica. Por otro lado, somos conscientes de la importancia que tiene un uso responsable del agua, a pesar de estar en una de las regiones más lluviosas de España. Nuestra finca cuenta con una fuente natural, cuya agua almacenamos en una balsa para optimizar su uso y regar en los meses de verano. Para el riego contamos con un sistema de microaspersión con el que aportamos 40 litros por planta al día aproximadamente. Para la preparación de nuestros pedidos, construimos nosotros mismos un pequeño centro logístico, cuya construcción se hizo con materiales respetuosos con el medio ambiente y buscando una integración con el entorno. La calidad de nuestros materiales hace que el almacén esté fresco todo el año, lo que nos ayuda a conservar los productos. A día de hoy no disponemos de energías renovables para el abastecimiento de nuestras instalaciones.
Información técnica
Dirección
Finca Reitoral de Ribadetea, Ponteareas, ES
Altitud
365 m
Equipo
2 mujeres y 3 hombres
Dimensión
1,5ha
Técnicas de cultivo
Agricultura ecológica
Preguntas frecuentes
¿Qué impacto genera mi compra?
¿Cómo viaja mi pedido?
¿Qué garantía de compra tengo?
¿Qué beneficios obtengo de comprar directamente del agricultor?
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