Aguacates ecológicos de Dehesa de Cútar

2,50 kg/caja

Aguacates ecológicos de Dehesa de Cútar

2,50 kg/caja

Compra directamente al productor. Sin intermediarios.
Cosecha limitada y de temporada.
El Farmer no envía (de momento) al país seleccionado:  Estados Unidos
Especificaciones
Contenido de la caja: 1 caja contiene 2.5kg de aguacates ecológicos
Variedad: lamb hass
Forma de pera, tamaño medio-grande, piel rugosa, color verde que pasa a negro cuando madura, textura cremosa, sabor intenso, alto contenido en grasa
Cultivo ecológico certificado por el sello europeo de Agricultura Ecológica desde 2014
No almacenamos la fruta en cámaras frigoríficas, la fruta va del árbol a tu casa
La caja incluye fruta extra, por si alguna pieza llega dañada
Nuestros árboles no son una fábrica de tornillos: cada fruto es único en aspecto y tamaño
1 kg contiene entre 4 y 8 piezas (en la caja recibirás entre 12 y 18 frutas, dependiendo del tamaño)
Consérvalos a temperatura ambiente hasta que maduren, una vez maduros introdúcelos en la nevera para que aguanten más tiempo
Es una fruta climatérica, se recolecta cuando alcanza la madurez fisiológica pero sigue evolucionando hasta el punto de consumo después de cosecharla
Importante: Lo normal es que las frutas te lleguen duras, consérvalas a temperatura ambiente hasta que alcancen el punto de consumo; si te llegó alguna pieza lista para consumir puedes introducirla en la nevera o consumirla en el momento
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Guardián del medioambiente
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Farmer 360
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Cosecha analizada
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Sin plásticos
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Ecológico
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Energía renovable
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Farm familiar
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Acepta visitas
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Análisis adicionales
Vanesa Medina
Me llamo Vanesa Medina, nací en la Axarquía (Málaga) a principios de los años 80. En aquella época la vida en la zona era muy diferente a lo que es ahora, muy tranquila y rústica, tuve una infancia muy feliz entre los campos y el mar. A principios de los 2000 decidí estudiar y formarme como Ingeniera Agrónoma. Luché bastante y lo conseguí, a pesar de ser un sector con mayoría masculina en aquella época, lo que afortunadamente está cambiando. En mi época de estudiante conocí a Prudencio, que también estudiaba agronomía, actualmente es mi marido y tenemos tres preciosas hijas en común. Tanto Prudencio como yo venimos de familias de agricultores. Mi familia ya en los años 90 tenía cultivos tropicales, que combinaban con almendros y vides en secano. La familia de Prudencio, que es de Granada, también cultivaba almendros, aunque hoy parte de esas fincas se han transformado al cultivo del pistacho. Después de unos años de noviazgo decidimos casarnos, echar raíces en la comarca y comenzar una vida juntos. En el 2009 nos dimos cuenta de que podíamos poner en valor el cultivo de frutas tropicales europeas y empezamos nuestra propia aventura. Empezamos a cultivar y comercializar frutas subtropicales. Los comienzos fueron duros ya que todo era nuevo para nosotros y la implantación de la agricultura ecológica era muy débil en la época. Nuestra apuesta por la calidad, sostenibilidad y trato humano nos trajo un rápido reconocimiento de los clientes a pesar de nuestra juventud. Ahora, después de unos años gestionamos juntos nuestras fincas y empresa. Ambos somos fundadores y desempeñamos diferentes funciones: Prudencio es el gerente y yo la Directora Técnica de Calidad, aunque también me encargo de las finanzas. Estoy muy orgullosa de realizar mi trabajo y de mi familia. Hemos transformado la finca en un pequeño oasis de deliciosas frutas ecológicas, lleno de vida y fauna autóctona. Contamos con un equipo humano maravilloso en el que nos apoyamos dia a dia. Jesús es el responsable de la Finca Dehesa de Cútar, allí administra las tareas que reparte entre los trabajadores. Jose María es el encargado de todas las fincas, lleva toda la vida en el campo cultivando frutas tropicales. Álvaro nos ayuda en la parte comercial, es el encargado de gestionar los pedidos. Hay muchas más personas detrás de este proyecto que realizan labores muy importantes, os daréis cuenta del gran equipo humano que me apoya cuando vengas a hacernos una visita. Nosotros, como jóvenes empresarios y agricultores, somos conscientes de la fuerza que tiene el comercio online para poder llegar al consumidor final. No queríamos empezar a vender por internet de cualquier manera, ya que nuestros principios de sostenibilidad y respeto nos empujaban a buscar algo diferente. Cuando conocimos la iniciativa de CrowdFarming lo tuvimos claro, ya que es una plataforma que reduce los intermediarios y con la que compartimos valores de sostenibilidad, que tanto nos gustaría hacer llegar a nuestras hijas y clientes.
Dehesa de Cútar
La finca Dehesa de Cútar es un proyecto familiar desde su origen ya que era mi sueño y el de mi marido poder dedicarnos a cultivar frutas tropicales de forma sostenible. A principios del año 2010, compramos en Cútar (Málaga) unas tierras semi-abandonadas con una pequeña plantación de aguacates. Esta finca era muy improductiva y difícil de trabajar, aún así, desde el momento que la ví por primera vez tuve claro que, a pesar de ser un desafío, conseguiría transformarla en tierras productivas. Ahora, después de mucho esfuerzo, es prácticamente un jardín tropical. El nombre de la finca viene del paraje en el que se enclava, conocido localmente como La Dehesa, y como pertenece al municipio de Cútar pues ese es el nombre con el que la decidimos bautizar. Desde la finca se pueden ver dos pueblos muy bonitos de la zona de la Axarquía, Cútar y Comares. Ambos municipios son típicos pueblos blancos de Andalucía en laderas de montañas. Son muy pequeños y tienen un encanto particular, ya que cuando los visitas te transporta a la época árabe, cuando fueron fundados. La finca, al ser difícil de trabajar y estar en un estado de abandono era muy poco rentable. Contaba con unas ruinas de cortijos, que hemos rehabilitado poco a poco. Una de las casas es la sede de la finca, no vivimos allí pero la disfrutamos mucho junto con la familia y amigos. Las otras casas las destinamos a alquiler vacacional y turismo rural. Actualmente la finca es un vergel tropical donde cultivamos de forma ecológica principalmente mangos y aguacates, pero también tenemos kumquats (naranjas enanas), chirimoyos y nísperos. Para nuestro consumo tenemos todo tipo de plantas como fruta de la pasión, papaya o melocotón ¡y nuestras gallinas! A mis hijas les encanta ir a recoger los huevos y alimentarlas. También hay zonas de monte mediterraneo, que hemos conservado para propiciar la biodiversidad mediterránea. Dehesa de Cútar es nuestra finca principal, no obstante contamos con otras fincas en las provincias de Málaga y Granada en las que cultivamos las mismas plantas con los mismos criterios ambientales y de calidad. La transformación socioeconómica que ha sufrido la zona gracias al impulso que ha tomado el cultivo de plantas subtropicales, ha propiciado, desde mi punto de vista, que baje la dependencia del turismo y se cree riqueza local. Transformar tierras improductivas en tierras fértiles crea empleo de calidad y estable. Actualmente en Dehesa de Cútar trabajan de forma ininterrumpida 12 personas todo el año, que llevan con nosotros entre 2 y 7 años. A este número de empleados hay que sumar las personas que trabajan en el centro logístico donde se prepara la fruta. A pesar de ser empleos estacionales, se crean justamente en la temporada baja del turismo, por lo que combinan perfectamente las dos actividades. Todos nuestros trabajadores reciben un salario igual o superior al que estipula el convenio colectivo, que en muchas ocasiones se ve mejorado por la productividad. En toda la finca tenemos balsas donde almacenamos agua para regar las plantaciones. Nos preocupa mucho el consumo de agua de la finca, por eso hemos cubierto las balsas con pelotas protectoras que evitan su evaporación. El agua se distribuye directamente a los árboles por un eficiente sistema de riego por goteo. Contamos con sensores de última tecnología que activan el riego de forma automática sólo cuando las plantas lo necesitan. Siempre estoy alerta para aprovechar los avances tecnológicos y aumentar la eficiencia del uso de recursos y la sostenibilidad de la finca. La mayor parte del agua viene de la comunidad de regantes del Pantano de la Viñuela, y contamos con pozos de emergencia para extraer agua en casos excepcionales. También hemos empezado a canalizar el agua de lluvia para recogerla en las balsas y aumentar nuestra autonomía de riego, no toda la finca está canalizada, ya que es un proceso caro, pero pretendemos poder hacerlo con la mayor brevedad posible. El consumo de agua no se distribuye de forma homogénea a lo largo del año; en verano el de los mangos es de 16l., 50l., los aguacates, y 8l. los kumquats. En invierno la media baja a 3l. para los mangos, 8l. para aguacates y 2l. para kumquats. Contamos con varias acreditaciones de calidad en las fincas y el centro logístico donde procesamos los pedidos. Los más importantes son los certificados de agricultura ecológica, globalGAP, GRASP o IFS Food. Estos certificados son un signo de calidad que garantiza a los consumidores buenas prácticas agrícolas, sostenibilidad y sociales. En la finca favorecemos la biodiversidad dejando crecer la hierba y controlándola con desbrozadora o manualmente, esto favorece la presencia de enemigos naturales. Los restos de poda se dejan compostar in situ debajo de los árboles. También colocamos trampas para las plagas, que son selectivas y sólo afectan a los insectos perjudiciales. Para favorecer la polinización contamos con la ayuda de un apicultor local que instala sus colmenas en la época de floración de los mangos y aguacates. Tenemos un proyecto para instalar en la finca placas solares para el bombeo de agua. En el techo del centro logísitco donde manipulamos la fruta tenemos instaladas placas para ser más autosuficientes. El sello GRASP garantiza al consumidor que se llevan buenas prácticas sociales con los trabajadores, tanto en la finca como en el almacén. Nuestra fruta pasa varios controles de calidad antes de enviarla. El primer control lo hacen los trabajadores de la finca que separan las frutas con daños o demasiado maduras. El segundo control lo pasa en el centro logístico donde preparamos las cajas, y la fruta vuelve a ser inspeccionada por si alguna pieza dañada quedó sin retirar. No separamos fruta por cuestiones estéticas o de calibre. Creemos que tanto la fruta grande como la pequeña, tanto la “fea” como “bonita” es perfecta para ser consumida. En ningún caso te enviaremos fruta con baja calidad para el consumo, ¡pero sí verás que cada una de tus frutas será genuinamente única! tal y como la naturaleza las produce. La fruta separada se dedica a la industria, producimos guacamole ecológico y zumos.
Información técnica
Dirección
Dehesa de Cútar, Cútar, ES
Altitud
160m
Equipo
1 mujer y 12 hombres
Dimensión
50ha
Técnicas de cultivo
Agricultura ecológica
Sistema de riego
Riego por goteo
Preguntas frecuentes
¿Qué impacto genera mi compra?
¿Cómo viaja mi pedido?
¿Qué garantía de compra tengo?
¿Qué beneficios obtengo de comprar directamente del agricultor?
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