Papayas ecológicas de Casa Alta

2,50 kg/caja

Papayas ecológicas de Casa Alta

2,50 kg/caja

Compra directamente al productor. Sin intermediarios.
Cosecha limitada y de temporada.
El Farmer no envía (de momento) al país seleccionado:  Estados Unidos
Especificaciones
Contenido de la caja: 1 caja contiene 2.5kg de papayas ecológicas
Variedad: sweet sense
Dulces y de agradable perfume, cuyo color exterior es amarillo en el momento de la maduración, y salmón en su interior, en el paladar, su textura es suave y jugosa
Cultivo ecológico certificado por el sello europeo de Agricultura Ecológica desde 2018
Recolección un día antes del envío en el momento óptimo de maduración y enviadas en una caja de cartón sin plásticos
Nuestras plantas de papaya no son una fábrica de tornillos: cada fruto es único en aspecto y tamaño
1 caja contiene entre 3 y 5 piezas, según el tamaño de la fruta
Consérvalas a temperatura ambiente hasta que maduren, una vez maduras introdúcelas en la nevera para que aguanten más tiempo
Es una fruta climatérica, se recolecta cuando alcanza la madurez fisiológica pero sigue evolucionando hasta el punto de consumo después de cosecharla
Importante: Lo normal es que las frutas te lleguen duras, consérvalas a temperatura ambiente hasta que alcancen el punto de consumo; si te llegó alguna pieza lista para consumir puedes introducirla en la nevera o consumirla en el momento
Atención: La papaya hay que recolectarla muy cerca de su punto de consumo, por eso es probable que pueda llegar con daños estéticos debido al transporte; aún así, la fruta debe estar en perfectas condiciones organolépticas
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Farmer con experiencia
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Sin plásticos
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Ecológico
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Pequeña explotación
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Farm familiar
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Acepta visitas
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Análisis adicionales
Carlos del Corral Parra
Soy Carlos del Corral, y hoy os cuento la historia de nuestra finca Casa Alta. Si a alguien le debo ser parte de este proyecto, es a mi padre, quien desde que yo era niño me ha inculcado el amor y respeto por la agricultura. Mi familia siempre ha estado ligada a esta profesión; recuerdo a mi abuelo, que se dedicaba a la molienda de la aceituna en la pedanía de Lagos. Su molino era único y reconocido en la zona, pues se ubicaba sobre la misma playa. Hoy en día se conserva como parte de un restaurante, que ha mantenido su estética y que por cierto, ¡cocina el mejor cous cous de toda Málaga! Mi actividad profesional no siempre ha estado ligada a la agricultura. Hasta antes de la crisis económica trabajaba como economista en una empresa dedicada a la construcción y mantenimiento de ascensores. Afortunadamente, que mi familia conserve sus orígenes agrícolas me permitió contar con una nueva oportunidad. El cambio no fue para nada dramático, ya que mi padre me involucró en la agricultura desde pequeño. Hoy en día disfruto de mi nueva profesión, y en especial gracias al proyecto de la papaya, pues hacemos algo tan motivante como experimentar y desarrollar algo innovador en la agricultura tropical del sur de Europa. Mi papel en la finca es la de gestionar todas las actividades culturales, tales como riegos, fertilización, talas y campañas de recolección. Para ello me apoyo de los conocimientos de mis socios, cuya experiencia en el cultivo de tropicales es ilimitada y de incalculable valor. La principal motivación que nos ha llevado a participar del movimiento Tropiterranean de CrowdFarming, es precisamente el origen de nuestro proyecto: producir frutas tropicales en Europa, para evitar la huella de carbono a consecuencia del largo viaje que debe realizar la fruta desde los trópicos. Pero además, contar con un precio justo que ponga en valor todo el esfuerzo e inversión que hemos realizado, es sin duda la mejor de las recompensas. Te espero en la costa de Málaga, al calor de nuestro sol y la riqueza de nuestra agricultura. En Casa Alta estaremos encantados de recibirte y mostrarte todas las particularidades de nuestra finca. Además, podrás alojarte en nuestro pequeño hotelito de Málaga, “La Casa Azul B&B”.
Casa Alta
Nuestra finca Casa Alta se conoce por su casa, una construcción del siglo XIX ubicada en la cima de un monte que domina toda la zona. Su uso siempre estuvo ligado a la agricultura, en aquella época el cultivo de secano, para producir almendras, aceite de oliva y pasas. Sin embargo, cuentan las historias que por su ubicación estratégica, los propietarios de la casa dieron refugio a uno de los bandoleros más conocidos de Andalucía, Manuel Melgares. Junto con su banda de forajidos, como el Bizco de El Borge, se dedicaron a extorsionar a los terratenientes y perpetrar atracos, al estilo de las películas del Lejano Oeste, en una constante huída de las autoridades, que los señalaron como sus principales enemigos. Casa Alta se encuentra ubicada en la comarca de la Axarquía, muy cerca de las playas de Torre del Mar, en la zona conocida como Las Chorreras. Recibe este nombre por ser una zona de paso de aguas, que desembocan en el arroyo de Babucena, un pequeño cauce de agua que desemboca en las playas de Mezquitilla, y que siempre lleva agua. Esta zona es privilegiada, por su excepcional clima de temperaturas templadas y horas de sol. Por ello el cultivo de frutas tropicales es muy destacado. Mi familia compró la finca en los ‘70, y fuimos de los primeros en plantar aguacates. Hoy día son unos árboles majestuosos, que forman parte de la historia de la finca. En la finca tenemos viejos árboles de algarrobos y vides moscatel, reflejo de la actividad agrícola de otras épocas. Otro cultivo que promocionamos fue la fresa, muy reconocida por su espectacular sabor. Conocidas como “las fresas de Algarrobo”, hoy día algunos agricultores las siguen cultivando como cultivo menor, pero son muy reconocidas y apreciadas; nosotros las cultivamos para consumo propio. La historia más reciente de Casa Alta nos lleva a hablar de investigación e innovación, en línea con los tiempos que corren. En 2015, unos amigos de mi familia nos ofrecieron utilizar nuestros invernaderos para desarrollar un cultivo bastante desconocido en la zona, la producción de papayas. Estos amigos son investigadores de un reconocido centro dedicado al estudio de cultivos tropicales, y desde años venían trabajando con la papaya, para demostrar que en el sur de Europa se puede producir comercialmente, y evitar así la exportación desde países tropicales. Gracias a su labor, a las muchas pruebas realizadas y al trabajo en equipo, logramos una producción viable de una papaya rica y jugosa, cultivada bajo la normativa ecológica de UE, que es muy apreciada y demandada. Esto nos ha permitido dar una vida a nuestra finca, contratar más trabajadores y fomentar el interés por la papaya producida en Europa. En cuanto a las necesidades hídricas, el papayo es una planta que necesita 20 L cada 5 días aproximadamente, parecido a un platanero. El agua de nuestra finca proviene de un embalse bastante conocido en la zona, La Viñuela, pues nutre a la mayor parte de plantaciones de la región. Para optimizar cada gota de agua, utilizamos riego por goteo y tensiómetros, que nos permiten saber cuándo hay que regar y en qué cantidad. Los invernaderos son necesarios para simular el clima tropical que necesita la planta, de alta humedad y calor, y conseguir así una fruta dulce y sabrosa. No usamos fuentes mecánicas como calefactores o ventilación asistida; es el sol y el agua quien nos ayuda a favorecer la humedad tropical. Y por supuesto, cada vez que renovamos la cubierta del invernadero utilizamos puntos autorizados de reciclaje. Toda nuestra finca está certificada como ecológica, de modo que realizamos una gestión integral de todos los cultivos. Por ejemplo, los restos de poda de los papayos los utilizamos como materia orgánica triturada para favorecer el desarrollo del suelo. Y las colmenas que tenemos por las fincas, nos ayudan a polinizar las flores de la papaya, aportando alimento a las abejas en las épocas en las que el polen escasea. Además, favorecemos el control biológico, mediante organismos de nuestro entorno que luchan contra las plagas que dañan al papayo, para así evitar el uso de químicos. La papaya ha supuesto una oportunidad para varias familias, que gracias al incremento de trabajo en la finca, entraron a formar parte de nuestro equipo de trabajo. Así, al equipo habitual de dos trabajadores, se unieron recientemente otros dos que son ya parte de la familia de Casa Alta. Además, nuestros amigos investigadores son parte del proyecto, como socios que aportan el conocimiento y la experiencia necesaria para producir nuestras ricas papayas. Nuestras papayas son tan apreciadas, que se aprovechan todas. Aquellas que no cumplen con los requisitos mínimos de calidad para ser vendidas como fruta fresca, se destinan a procesados tales como mermelada ecológica y zumos. Por ello nuestra finca se suma al movimiento de lucha contra el desperdicio de alimentos.
Información técnica
Dirección
Casa Alta, Vélez-Málaga, ES
Altitud
90m
Equipo
1 mujer y 4 hombres
Dimensión
12,76 ha
Técnicas de cultivo
Agricultura ecológica
Sistema de riego
Riego por goteo
Preguntas frecuentes
¿Qué impacto genera mi compra?
¿Cómo viaja mi pedido?
¿Qué garantía de compra tengo?
¿Qué beneficios obtengo de comprar directamente del agricultor?
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