Top

Mitos sobre los cítricos

Quizás la desconexión entre el campo y los consumidores haya dado pie a la aparición de muchos mitos sobre los alimentos. Muchas campañas de marketing para vender alimentos creadas por personas que no los han cultivado, han podido confundir al consumidor con información confusa. En este artículo desmitificamos algunas creencias sobre las frutas cítricas.

Clementinas y mandarinas: ¿cuál es la diferencia?

Hay mucho debate y buscando en internet podemos encontrar información contradictoria. Los cítricos tienen facilidad para crear nuevas variedades a través de una hibridación natural que se produce de forma fortuita. Además el ser humano también ha desarrollado nuevas variedades de cítricos (hibridación artificial) en búsqueda de frutas más dulces, sin semillas, de maduración más temprana o más tardía

La palabra mandarina engloba a una gran cantidad de variedades, entre ellas las clementinas que a su vez también engloba a más subvariedades como la clemenules, la orogrande o la clementina fina. A nivel comercial se suele intentar simplificar llamándoles mandarinas a todos los cítricos de calibre menor que son fáciles de pelar. Es difícil diferenciarlas a simple vista y quizás la forma más fácil es según la época en la que maduran. En Europa la mayoría de clementinas maduran entre los meses de noviembre y enero, mientras que el resto de variedades de mandarina suelen hacerlo antes o después de estos meses. 

Nota: tras la publicación de este post, uno de nuestros lectores David Hanke, que fue profesor de botánica en la universidad de Cambridge, nos argumentó que la clementina no es una mandarina:

El origen de la clementina no es un mito y está bien documentado. Las primeras plantas fueron obtenidas por el Hermano Clément Rodier alrededor del año 1900 cruzando una mandarina con una naranja amarga (Naranja Sevilla). Esta es la razón de que las clementinas sean más ácidas que las mandarinas. Por este motivo la clementina es un híbrido distinto y no un tipo de mandarinas.




Naranja de zumo o naranja de mesa

Todas las naranjas sirven para hacer zumo y sirven para comer directamente. El origen de esta diferenciación es un argumento comercial. En la venta directa de cítricos ecológicos esta diferenciación no es tan común ya que el consumidor no concibe una fruta grande o aparentemente perfecta como una fruta de mayor calidad. Existen tres familias de naranjas: naranjas blancas, naranjas navel y naranjas sanguinas.

  • Tradicionalmente las variedades del grupo navel se han considerado naranjas de mesa aunque sus calibres más pequeños o con la piel más dañada se venden como naranjas de zumo en los supermercados.

  • Las variedades del grupo blancas se suelen vender como naranjas de zumo. Muchas de estas naranjas se venden directamente a la industria de las bebidas porque su zumo aguanta más y amarga menos. Esto no significa que su zumo tenga mejor calidad en fresco que los zumos de las variedades navel.

  • Las variedades de naranjas sanguinas se suelen consumir más en zumo. Estas variedades tiene la característica de tener la pulpa de color rojizo. El grado de coloración depende tanto de la propia variedad como del diferencial térmico entre el día y la noche.

El contenido en zumo depende de la variedad del cítrico y de su índice de madurez. Las clementinas son frutos que también presentan un alto contenido en zumo aunque, debido a su pequeño calibre, su consumo como zumo en fresco no está muy extendido. Una curiosidad sobre la cantidad del zumo en los cítricos: se presupone que cuanto más tiempo madure el fruto en el árbol, éste tendrá mayor cantidad de zumo. Esto es así hasta cierto momento en el que el árbol, si la temperatura exterior aumenta, puede empezar a chupar su jugo y secar la fruta.


La piel de los cítricos no brilla

La calidad de un cítrico no se mide por el color o grosor de la piel, ni por tener pepitas, ni por ser más dulce. Ni siquiera por el tamaño. La naturaleza hace a cada fruto a su manera y a cada persona nos puede gustar más de una forma o de otra. Estas características dependen de muchos factores: de cuánto haya llovido, la temperatura que haya hecho, la edad del árbol, cómo se haya podado, cuándo se haya recolectado o las plagas que haya sufrido.

Si queremos apoyar una producción sostenible, no podemos exigir criterios estéticos a la fruta y no debemos pensar que una naranja por el hecho de ser aparentemente perfecta, nos va a gustar más. Cuando un cítrico brilla lo más probable es que se le haya aplicado un tratamiento post cosecha de encerado para tapar imperfecciones naturales y hacer que la piel brille.

En CrowdFarming hemos definido la calidad en base a 2 factores: ecología y frescura. Cuanto más ecológica se haya cultivado y menos tiempo pase desde su recolección hasta la entrega a tu domicilio, será de mayor calidad.

El color de la piel de los cítricos y la madurez

¿La piel verde de una naranja significa que no está madura? No siempre. Es un indicador que nos puede llevar a engaño en alguna de las variedades. Las naranjas, clementinas o limones que podemos comer antes de la llegada del frío suelen madurar antes de que su piel haya alcanzado un tono completamente anaranjado (en el caso de las naranjanjas y mandarinas) o amarillo (en el caso de los limones).

La diferencia de temperatura entre el día y la noche de forma continuada provoca que la piel vaya cambiando su color. Cuando la temperatura exterior es cálida, las raíces del árbol deben absorber más agua, integrando más nitrógeno. Cuando el clima se vuelve más frío, la absorción de agua disminuye y la concentración de nitrógeno se reduce, lo que hace que el tono verde desaparezca. El cambio de color verde a naranja de la piel es consecuencia de la transformación reversible de los cloroplastos del exocarpo (piel) en cromoplastos. La concentración de carbohidratos en el interior de la naranja, así como el contenido de nitrógeno de la piel, provocan esta transición (más nitrógeno más verde). Se trata de un proceso que puede ser reversible y que sufren las naranjas tardías (las que se recolectan de abril a junio). Con el calor, el árbol absorbe más agua y nitrógeno y la piel puede virar de naranja a verde.

Cítricos ácidos o dulces

Describir a una variedad de cítrico como dulce o ácido es difícil porque depende del momento de su recolección y de los gustos de la persona. Todos los cítricos contienen Ácido Cítrico que según su concentración le otorga al fruto un mayor o menor nivel de acidez pero a las naranjas y mandarinas, se les presupone una acidez menor que por ejemplo a los limones o pomelos. La comestibilidad de la fruta suele estar correlacionada con el cociente entre el azúcar y la acidez, que únicamente con la tasa de azúcares o de ácidos. Las normas de madurez de los cítricos suelen estar expresadas en términos del cociente entre sólidos solubles totales y acidez, tomando ambas medidas en término de peso sobre peso fresco. 

Durante los primeros días tras la recolección de una naranja del árbol, su sabor es más fuerte y su aroma más intenso. Esto nos puede llegar a confundir pensando que la naranja no está madura. Con el paso de los días este toque ácido se nota menos y el aroma se irá perdiendo.

Datos obtenidos del IVIA (Instituto Valenciano de Investigaciones Agrícolas)


La venta directa entre agricultores y consumidores permite que los cítricos viajen del árbol a los hogares del consumidor en un corto periodo de tiempo. Esto está descubriendo nuevos sabores a los consumidores acostumbrados al consumo de frutas que tardaban semanas o incluso meses en llegar a los lineales de los supermercados (especialmente en el norte de Europa).

I'm a “farmeneur” working for farmers in CrowdFarming and as a farmer in Naranjas del Carmen. I enjoy reading and writing about logistics and discussing its impact on food supply chain.